Se dice cuando estás reventado, pero reventado de verdad, como para que te pongan a hacer la pega más pesada y ya no te dé ni para quejarte. Es una forma bien de la zona de exagerar el cansancio y dejar claro que hoy no rindes ni a palos. Suena dramática y por eso funciona.
"Hermano, entre la pega y el calor de Atacama quedé pa' lavar morteros. Llegué a la casa, me tiré en la cama y chao, ni ducha me dio."