En Misiones se usa rejuntar como una forma más campechana de decir reunir o juntar, ya sea gente, cosas o hasta coraje para encarar algo difícil. Suena medio inventado pero está re instalado en la charla diaria, y la verdad es que tiene una musicalidad muy linda cuando lo escuchás en boca de misioneros.
En el Chaco, decir que hay que rejuntar es avisar que toca juntarse varios para encarar una laburada grande, de esas que solo no las saca nadie. Es como armar una minga criolla: cada uno pone el lomo, se reparte la tarea y se avanza más rápido. Suena bien de barrio y bien de campo, bien chaqueño.
En San Luis se usa para ir a buscar a alguien o algo con una pereza tremenda, arrastrando los pies y sin ninguna gana, como si fueras juntando caracoles del piso uno por uno. Es medio en broma y medio en serio, porque deja claro que vas, pero que te pesa el alma. Y hay que admitir que la imagen es bastante graciosa.