Se dice cuando algo baja de golpe y a lo bestia, como el ánimo, el rendimiento o un plan que parecía redondo y de repente se va al garete. Viene de la idea de caer en vertical, en picado, como un avión. Vale para notas, ventas, energía o lo que sea que se desplome sin avisar.
"Íbamos primeros en la liga y vacilando en el grupo, pero en la segunda vuelta caímos en picado y acabamos pidiendo la hora en cada partido."