Saludo bien del norte argentino para preguntar qué tal va alguien o qué anda haciendo. Es como decir “¿qué pasa?” o “¿todo bien?”, pero con tonito jujeño. “Chango” es pibe, chaval, un modo cercano de llamar al otro. Suena amistoso y de barrio, ideal para arrancar charla sin vueltas.
"Che, ¿qué onda, chango? Caíste de la nada. ¿Todo tranqui o venís escapando de la suegra? Dale, sentate y contame la movida."