¿Ande andás?
Expresión bien jujeña y norteña para preguntar dónde estás, con ese ande bien criollo y el andás bien cantadito. Suena cercana, medio pícara y con mucha onda de barrio. Es como un ¿dónde andás? pero con más sabor a plaza, mate, guitarreada y chusmerío de esquina. Y la verdad, suena hermoso.
Lamebotas
Se usa para hablar del típico chupamedias que vive pegado al jefe o a quien tenga poder, tirándole flores todo el día para sacar ventaja. No es solo alguien educado, es el que se pasa tres pueblos con la adulación. Da un poco de vergüenza ajena verlo en acción, pero siempre hay uno en cada grupo.
Jugarse la chancha
Dícese de agarrar y hacer algo muy arriesgado, como quien le juega al valiente sin medir las consecuencias.
Está pa' chuparse los dedos
Significa que algo está tan rico que no puedes evitar querer más. Normalmente se usa para una comida increíble.
Pasar el trapo
Literalmente es limpiar algo con un trapo, pero en Jujuy se usa para cuando alguien deja al otro chiquitito en una discusión, debate o competencia. Es como decir que lo barrió del mapa, lo dejó sin respuesta y encima con estilo. Suena medio inocente, pero cuando te pasan el trapo duele en el ego, eh.
Lamer la olla
Se usa cuando alguien aprovecha hasta lo último de algo, sobre todo comida, pero también plata o recursos en general. Es esa actitud de no dejar ni las migas, porque la cosa está justa o porque somos de buen diente. Y hay que admitir que tiene su encanto medio ratón pero bien argentino.
Reírse como coya
Expresión jujeña para cuando alguien se ríe fuerte, sin filtro y a carcajadas, de esas risas que te dejan sin aire, con lágrimas y la panza doliendo. Se usa cuando la risa es tan exagerada y contagiosa que ya ni podés hablar. Es como decir que te estás riendo a lo bestia, pero con cariño y mucho folclore.
Meterle pata
Cuando necesitas apresurarte o darle más velocidad a lo que estás haciendo, porque el tiempo te pisa los talones.
Andar en misa y repique
Se dice de alguien que intenta estar en dos lados a la vez, ser amigo de todos o andar en más de un asunto sin decidirse.
Andar con el gato
Frase que se usa cuando alguien anda de fiesta en fiesta, o disfruta de la noche sin preocuparse por nada. Casi como si tuvieras la vida de un gato nocturno.
Estirar la pata
Forma coloquial y medio en broma de decir que alguien se murió. Suena menos solemne que decir fallecer y se usa cuando hay confianza o se quiere quitar un poco de drama al tema. Eso sí, mejor usarla con cuidado, porque a algunas personas les puede parecer muy fuerte. Pero cuando encaja, tiene su gracia negra.
Ser un plomo
Se usa para decir que alguien es muy pesado, denso, que habla y habla sin parar y te chupa la energía. Es esa persona que se queda de más, cuenta mil veces la misma anécdota y no capta una indirecta. Básicamente, cuando aparece, la onda baja al piso. Y sí, todos conocemos a un plomo así.
Estar con el perro
Expresión jujeña para decir que alguien está re caliente, de mal humor o medio insoportable, como si anduviera gruñendo todo el día. Suele ser por pavadas, tipo que le ganaron de mano con la última empanada o le dijeron algo que no le gustó. Es como decir que anda cruzado, pero con más color y bastante más gracioso.
Paisano
En Jujuy, 'paisano' es más que un compatriota. Es ese compadre con quien compartís unas empanadas a la sombra de un cardón y hablás de todo menos del dólar.
Estar hecho un sable
Se usa en Jujuy para decir que alguien está re elegante, demasiado producido, como si se hubiera vestido para ir a un casamiento aunque solo vaya a una juntada tranqui. La idea es que está tan arreglado que ya roza lo ridículo, pero igual hace gracia verlo así de empilchado. Es medio burla cariñosa, no es mala onda.
Echar una papa
Hacer una siesta rápida después de comer, generalmente tras un buen plato de empanadas jujeñas.
Atender
En Jujuy, atender es bancarse la situación con altura, sin achicarse ni perder la calma. Puede ser aguantar un festejo larguísimo, seguir la charla sin dormirse o sostener el ritmo cuando todo se pone picante. Es como decir que alguien responde bien al desafío, y hay que admitir que cuando uno atiende de verdad se siente un capo.
Raptarse
En Jujuy raptarse se usa cuando alguien se va de una juntada, fiesta o asado sin avisar a nadie y desaparece como si nada. No hay chau, no hay mensaje, no hay nada, solo humo. Es como hacer un truco de magia medio mala onda, pero todos lo hemos hecho alguna vez aunque después nos hagamos los santos.
Chujchuy
En Jujuy se dice chujchuy cuando alguien anda medio engripado, con frío en el cuerpo, temblando y con cara de querer meterse bajo diez frazadas. Es como ese resfrío que te agarra después de bancarte el viento de la Quebrada sin abrigo. No es médico ni nada, pero todos entienden que estás hecho bolsa.
Porfiar como colla
Se usa para decir que alguien insiste y discute con una tozudez tremenda, que no afloja ni aunque le caiga un temporal en el cerro. Es esa persona que sigue y sigue, aunque todos ya hayan soltado la toalla. Muy del norte, muy jujeña, y hay que admitir que a veces esa cabezonería tiene su encanto.
Meterle un llajua
En Jujuy se dice meterle un llajua cuando animás a alguien a ponerle garra, picante y coraje a algo, como si le echaras salsa bien picante a la situación. Es como decir hacelo con todo, sin miedo y con actitud. Y la verdad es que suena tan sabroso que hasta dan ganas de probarlo.
No te hagás el fino
Se usa para decirle a alguien que deje de hacerse el importante, el delicado o el cheto cuando en realidad es uno más del montón. Es como un tirón de orejas cariñoso para bajarlo a tierra y recordarle que acá la humildad y la sencillez pesan más que cualquier pose rara, y la verdad es que tiene su encanto.
Chocar el codo
Expresión jujueña que se usa cuando el mate está tan fuerte que te pega una patada en el alma y te deja con los ojos como faroles. Se dice chocar el codo porque al pasarlo entre la banda se hace como un brindis improvisado, medio ritual, medio chiste. Y la verdad, cuando está bien cargado, se siente como un choque nuclear.
Estar hecho un puro altiplano
Expresión jujeña para describir a alguien que está súper tranquilo, en total calma, casi como si estuviera meditando con la vista puesta en el horizonte andino.
Chango viejardi
Expresión bien jujeña para cargar con cariño a alguien que ya está medio veterano pero sigue con alma de chango, siempre listo para el chiste, la joda y el baile. Es como decirle viejito con onda norteña, medio en broma medio en serio, y la verdad es que suena tan simpático que dan ganas de ganárselo.
Estar de rechupete
Se usa para decir que algo está buenísimo, ya sea una comida o una situación. Es como decir que es lo más top del universo.
Estar de joda
Expresión jujeña para decir que alguien anda de fiesta en fiesta, boliche en boliche, sin mucho límite ni culpa. Es como vivir en carnaval permanente, con birra, amigos y cero ganas de quedarse en casa tranquilo. A veces se dice medio en chiste, pero también para marcar que ya se le fue un poco la mano.
Horizonte de chuspa
Se usa para decir que alguien tiene la mente cerrada y ve el mundo chiquito, como si su universo terminara en el borde de una chuspa, esa bolsita andina para la coca o las moneditas. Es una forma medio burlona pero también cariñosa de decir que a la persona le falta calle y le sobra costumbre.
Juntucha
Reunión bien jujeña, espontánea y repleta de gente, donde caen amigos, primos, vecinos y hasta algún colado que nadie conoce pero igual se queda. Hay comida casera, vino, birra, chisme, risas y música. A veces arranca tranqui con unos mates y termina en guitarreada intensa. Y la verdad, pocas cosas alegran tanto el alma.
Gasta como lomo 'e burro
Se usa para bardear con cariño a alguien que gasta plata sin medir nada, como si la guita le sobrara a lo loco. Es esa persona que cobra el sueldo y al otro día ya lo reventó en joda, birra, ropa y cualquier boludez. La frase pinta la idea de derroche total y, la verdad, es bastante gráfica y graciosa.
Echar el santo
Se usa cuando alguien se manda una historia tan exagerada que parece milagro, o mete una excusa piadosa medio inventada para zafar. Es como decir que está adornando todo con fe de más, tirando humo y un poco de chamuyo. No siempre es mala onda, a veces hasta da risa lo mucho que echa el santo.
Chasquear
En Jujuy se usa para hablar de la persona que se manda la comida al toque, casi sin que nadie se dé cuenta, sobre todo cuando es gratis o hay poca. Es ese que siempre está al acecho del morfi en los cumples, asados o reuniones. No es insulto grave, pero sí una cargada cariñosa que todos entendemos.
Alto diamante
Expresión bien jujeña y del norte argentino para decir que algo es de altísima calidad, que está increíble o que es una joyita. Se usa para comida, ropa, lugares o cualquier cosa que te vuela la peluca de lo buena que está. Es como decir que está de lujo, pero con más onda y sabor norteño.
Chango
En Jujuy se usa para referirse de forma cariñosa y medio pícara a un pibe, un amigo o alguien joven. Puede sonar tierno o de reto según el tono, pero siempre bien norteño. Es de esas palabras que te delatan al toque como jujeño y, la verdad, tiene un encanto especial que no se pierde nunca.
Puchito
En Jujuy se usa para hablar de un cigarrillo de forma cariñosa, sobre todo cuando se comparte entre amigos en la esquina, en el pasillo del laburo o en la puerta del boliche. Es como decir vamos a fumar uno tranqui y de paso chusmeamos un rato. Suena cercano, medio cómplice y bastante de barrio.
Fresquete
Se usa para hablar de un frío suave pero molesto, ese vientito que no es invierno polar pero igual te cala si salís mal abrigado. Es como cuando el clima se hace el loco y de golpe refresca justo cuando todos ya guardaron las camperas. No es tragedia climática, pero sí lo justo para que te quejes un rato.
Repartir zama
Expresión jujeña para cuando alguien se pone a chusmear y ventilar asuntos ajenos sin filtro, tirando data de todo el mundo como si nada. Es ese personaje que vive del chisme, mete cizaña y encima disfruta el drama ajeno. Básicamente, si hay quilombo en el barrio, seguro alguien estuvo repartiendo zama a lo loco.
Sistema
En Jujuy se usa en tono irónico para hablar de un quilombo organizado, un despelote mental o un plan tan rebuscado que nadie entiende nada. La gracia está en remarcar sisTEma, como si fuera algo serio y profesional, cuando en realidad es un caos hermoso. Es como decir que alguien armó toda una ingeniería para complicar lo simple.
Pelecho
En Jujuy se le dice pelecho a la persona pesada, molesta, que está jodiendo todo el tiempo y no te deja en paz. Es como tener una piedrita en el zapato que nunca se cae, siempre ahí hinchando. No es un insulto ultra grave, pero sí deja claro que el otro cansa bastante. Y hay que admitir que suena muy gráfico.
Calorazo
Forma exagerada y divertida de referirse a mucho calor, como si el sol del norte jujeño quisiese darte un abrazo ardiente.
Porfiar
En Jujuy, porfiar no es solo insistir, es una cabezonería con estilo, de esas discusiones eternas donde nadie quiere aflojar ni medio centímetro. Es discutir por deporte, seguirla aunque ya sepas que vas perdiendo y aun así meterle más argumento. A veces cansa, pero también tiene su gracia cuando se arma la tertulia familiar.
Estar en la mala
En Jujuy se dice estar en la mala cuando alguien la está pasando feo, con mala racha, sin un mango o hecho bolsa por la resaca. Sirve tanto para quilombos económicos como emocionales, cuando todo sale torcido y uno siente que el universo le está pegando patadas. Es bastante dramática, pero hay que admitir que tiene su encanto tanguero.
Gurises
Palabra muy usada en el norte de Argentina y en Uruguay para hablar de los niños o los chicos de forma cariñosa y bien de barrio. Sirve tanto para tus hijos como para los pibes del vecindario que arman quilombo todo el día. Es de esas expresiones que suenan a mate, vereda y chisme de tarde, y la verdad es que tiene mucho encanto.
Pan casero
En Jujuy se dice pan casero para hablar de algo o alguien sencillo, auténtico y que te hace sentir cómodo, como cuando entras a una casa donde huele a horno prendido. Es cariño sin vueltas, cero postureo y pura calidez. Y la verdad, a veces la gente pan casero se disfruta más que cualquier lujo.
Cerrar la colimba
En Jujuy se usa para apurar a alguien que está colgado, distraído o dando mil vueltas en vez de terminar lo que tiene que hacer. Es como decir dejá de boludear y cerrá el tema de una vez. Suena medio a reto cariñoso, pero si te lo dicen mucho es porque ya estás sacando de quicio a todos.
Tener la mona
En Jujuy se dice tener la mona cuando alguien está con una resaca brutal después de haberse pasado de copas. Es ese estado en el que te arrepentís de cada trago, te duele hasta el alma y jurás que no volvés a tomar, aunque todos sabemos que es mentira. Es muy gráfica y, la verdad, bastante graciosa.
Hacerse el trapo
Se usa para hablar de alguien que sale de joda tan fuerte que termina destruido, como un trapo viejo todo exprimido. Es irse de mambo con el alcohol, el baile y la noche, sin medir nada. Básicamente es reventarse de gusto y después quedar hecho bolsa, pero con orgullo fiestero, porque la anécdota queda para rato.
Hacer un gasto
En Jujuy, decir que vas a hacer un gasto no es solo hablar de plata, también es meterte en algo que te va a chupar energía, tiempo o ganas. Es como aceptar un plan medio intenso, un compromiso que sabés que te va a dejar fusilado, pero igual te prendés porque pinta la aventura. Y hay que admitir que tiene su encanto.
Estar hecho bosta
Expresión bien jujeña y del norte argentino para decir que estás reventado, destruido, sin una gota de energía. Se usa cuando el cuerpo ya no da más, como si te hubiera pasado un camión por encima. Es más fuerte que solo estar cansado, es estar para tirarte en la cama y no moverte ni por milagro.
¿Qué surgís, chango?
Expresión bien jujeña para saludar de onda y preguntar qué andás haciendo o qué está pasando por ahí. Es como un ¿qué onda? pero con tonada del norte y olor a yerba mate y cerro. Se usa entre amigos o conocidos, cero formalidad, pura calle y confianza. Y hay que admitir que suena re pintoresca.