En Loreto se usa raptarse para decir que te quedas ido, colgado, como desconectado del mundo por un rato. Puede ser porque estás soñando despierto, porque el calor y la selva te tienen medio atontado o porque te quedaste pensando en otra cosa. No es secuestro ni nada dramático, es más bien estar en la luna, pero bien loretano.
En Jujuy raptarse se usa cuando alguien se va de una juntada, fiesta o asado sin avisar a nadie y desaparece como si nada. No hay chau, no hay mensaje, no hay nada, solo humo. Es como hacer un truco de magia medio mala onda, pero todos lo hemos hecho alguna vez aunque después nos hagamos los santos.
En Táchira raptarse es irse del sitio sin avisar, desaparecer del grupo como si nada y dejar a todo el mundo guindado. Casi siempre es porque salió un plan mejor, una rumba más prendida o apareció alguien que le gustaba más. No es que lo secuestraron, es que se esfumó por gusto, y hay que admitir que a veces tiene su gracia.
En Antioquia, raptarse es desaparecerse sin avisar, sobre todo cuando más te necesitan. Es el típico que se esfuma de la fiesta, del parche o del plan y deja a todo el mundo embalado. También se usa cuando alguien se va con algo o con alguien y no da razón. Muy paisa y muy de pillarte desprevenido.