Reírse mucho, algo que te hace tanta gracia que no puedes dejar de reírte.
Se dice cuando te ríes a lo bestia, de esas carcajadas que te dejan sin aire y con la tripa dolorida. Es bastante vulgar, sí, pero justo por eso suena tan contundente. Vale para un chiste, una caída tonta o cualquier situación que te descojona vivo.
Se dice cuando algo te hace tanta gracia que te ríes a lo bestia, sin control, hasta que te duele la barriga. Es bastante vulgar, sí, pero súper común en el habla coloquial. Equivale a descojonarse o partirse de risa. Ideal para contar que una situación fue tan absurda que acabaste llorando de la risa.
Se dice cuando te ríes muchísimo, a carcajadas, hasta que te duele la barriga y no puedes ni hablar. Es bastante vulgar, sí, pero en la calle se usa un montón para exagerar lo gracioso que ha sido algo. Vamos, que te ha hecho una gracia tremenda y te has quedado doblado de la risa.
Se dice cuando te ríes a lo bestia, de esas carcajadas que te dejan sin aire y con dolor de guata. Es como “me morí de la risa”, pero más bruto y bien de calle. Ojo que es vulgar, así que úsalo con confianza solo con gente de confianza. Y sí, tiene su encanto.
Expresión muy castiza para decir que te estás riendo a lo bestia, hasta que te duele la tripa y se te saltan las lágrimas. Es como “me parto”, pero en modo bruto y con más calle. Se usa cuando algo te hace muchísima gracia o el colega se marca un show ridículo. Y sí, suena fina cero.
Se dice cuando te ríes tantísimo que acabas doblado, sin aire y con la barriga dolorida, como si la risa te hubiera dado una paliza. Es una forma muy coloquial y un pelín bruta de decir que algo te hace muchísima gracia. Vamos, que te descojonas vivo y encima te quedas con agujetas.
Expresión muy usada para decir que te estás riendo a lo bestia, con carcajadas de las que te dejan sin aire y con dolor de barriga. Es como decir que algo es tan gracioso que casi te desmonta entero. Suena un poco bestia, pero precisamente por eso tiene tanta gracia y se usa tanto entre colegas.
Se dice cuando algo te da tanta risa que te doblás y no podés parar, como si te fueras a romper de la carcajada. Es bastante vulgar, sí, pero en Buenos Aires se usa un montón entre amigos para exagerar lo gracioso que fue algo. Ideal para anécdotas ridículas y momentos de vergüenza ajena.
Se dice cuando te ríes a lo bestia, sin poder parar, hasta que te duele la barriga. Vamos, que algo te hace tanta gracia que acabas doblado y con lágrimas en los ojos. Es bastante vulgar, sí, pero en la calle se usa un montón. Si alguien suelta una de esas, te partes el culo y ya.
Se dice cuando algo te hace muchísima gracia y te ríes a lo bestia, hasta que te duele la barriga. Es bastante vulgar, sí, pero súper común y muy expresivo. Vale para un chiste, una caída tonta o cualquier situación absurda que te pille con el día flojo. Y en grupo suena todavía más fuerte.