Expresión para decir que algo quedó perfecto, sin fallas, como uno lo quería desde el principio. Es como cuando sales de la peluquería con el corte fresquito y ni una brisa te mueve un mechón. Muy usada para hablar de carros, ropa, planes o cualquier cosa que quedó tan bien que provoca presumirla por ahí.
Se dice cuando algo está perfecto, justo como tiene que estar: sin fallos, sin pegas y con todo bajo control. Puede ser tu plan, tu look, tu ánimo o hasta un trabajo bien hecho. Es de esas frases que suenan sencillas pero dejan claro que todo va fino y sin estrés. Una joyita para celebrar que todo fluye.
En el Valle del Cauca se usa para decir que algo quedó perfecto, justo como uno quería, sin fallas ni peros. Puede ser la comida, la pinta, un plan o hasta un chisme bien contado. Es como decir que todo salió redondo y que no se le puede pedir nada más, y la verdad suena bien sabroso.
Se dice cuando algo está perfecto, justo como tiene que estar: ni le falta ni le sobra. Vale para un plan, una prenda, una comida o hasta un corte de pelo bien hecho. Es un piropo práctico, de esos que suenan sencillos pero dejan claro que quedó de lujo y sin fallas.
Se usa para decir que algo está perfecto, justo como debe ser, sin fallos ni complicaciones. También vale para planes que van saliendo redondos o para algo que te queda de lujo. Es como soltar un “todo bien” pero con más estilo. Y sí, da gustico cuando todo va así.
Expresión tolimense para decir que algo está perfecto, en su punto exacto, sin sobrarle ni faltarle nada. Se usa tanto para comida como para planes, ropa o cualquier cosa que haya quedado bien hecha. Es como decir que quedó una chimba, pero con sabor bien de la tierrita, y la verdad es que suena bastante sabroso.
Decir que algo está perfecto, en su punto o muy bien hecho. Como decir que una arepa acaba de salir del sartén.
Se dice cuando algo está perfecto, impecable, justo como tiene que ser. Puede ser un plan, un laburo, un look o cómo salió algo. Es como decir que quedó de diez, sin fallas y con buena onda. Suena bastante rioplatense, de esas frases que tirás y ya sabés que todo salió redondito.
Se usa para decir que algo está perfecto, en orden y saliendo justo como se planeó, sin líos ni tropiezos. Es como decir que todo está bajo control, ajustado al detalle y funcionando de maravilla. Muy de cuando quieres presumir que ya dejaste todo cuadrado y puedes relajarte tranquilo, que eso siempre sienta rico.
Se dice cuando algo está perfecto, impecable o sale redondito, justo como lo querías. Vale para un plan, un laburo, un look o hasta un asado que no se quema. Es de esas frases que te dejan bien parado sin exagerar, como diciendo: salió todo al pelo, ni una queja.
Se dice cuando algo está perfecto, justo como debe ser, en su punto. Puede ser un plan, un look, una idea o hasta el clima. Es como decir que quedó redondito y sin fallas. En Norte de Santander suena bien de calle y sirve para celebrar que todo salió como se esperaba, sin enredos.