Volverse niquelado

Se dice de alguien que se arregla y se emperifolla de más para una vuelta cualquiera, como si fuera pa' una pasarela. Va perfumado, peinado, con pinta de evento y solo iba a hacer un mandado. Es una forma medio burlona de decirle que se está dando mucho bombo con el look.

"Parce, vos sí te volviste niquelado pa' ir al súper por leche, todo perfumado y con camisa planchada. ¿Qué, te vas a encontrar a la ex en la sección de cereales o qué?"

Estar en la trapoza

Dicho bien quindiano para cuando quedas reventado, sin energía y medio tirado, como trapo viejo después de trapear toda la casa. Se usa en plan jocoso para decir que estás agotado, que no te da ni para pararte o hablar mucho. Ideal tras una caminata brava, un turno largo o una rumba pesada.

"Parcero, después de subir a Salento y volver a pata quedé en la trapoza, no me da ni pa’ prender la greca."

Tener el toque fino

Se dice de alguien que tiene buena mano y buen gusto para hacer algo, con estilo, detalle y una elegancia medio presumida. Vale para cocinar, vestir, atender gente o hasta servir un tinto como si fuera de cafetería fina. No es que sea millonario, es que le sale bonito y con clase.

"Vea pues, Juan sirviendo el tinto con dibujito y todo. Ese man tiene el toque fino, ya mismo nos cobra como en café de especialidad."

Echar pereza en el sobaco

Dicho bien coloquial para decir que alguien está en modo vago total, tirado sin hacer nada útil, como si la pereza se le hubiera metido en el sobaco y ya no lo soltara. Se usa para molestar con cariño a quien se queda en la casa, aplazando todo y viviendo sabroso.

"¿Y el Juancho qué, no apareció? No, parcero, ese man está echando pereza en el sobaco, tirado en el sofá, con tinto y novela, como si el mundo no existiera."

Estar más enredado que un cafeleño

Se dice de alguien que está hecho un lío, confundido, sin saber ni por dónde empezar. Es como tener la cabeza dando vueltas y no entender nada de lo que está pasando. En el Eje Cafetero suena muy de la tierrita, con ese toque de humor campesino que te pinta la escena de una.

"Le explicaron el Excel, los correos y la reunión, y el man quedó más enredado que un cafeleño buscando la salida en un centro comercial."

Dar cuerda

En el Quindío se dice cuando alguien le sigue la corriente a otro para que hable de más, se emocione y se suelte con el cuento. Muchas veces aplica para chismes, historias viejas o reclamos guardados. Es como darle cuerda a un juguete: lo activas y no hay quien lo pare. Y luego no te quejes.

"No le des cuerda a Juancho, mija, que apenas le preguntás por la vecina y arranca con el chisme desde cuando íbamos al colegio, y no se calla ni por el berraco."

Ir a un paseo de olla

En el Eje Cafetero, un paseo de olla es el plan dominguero por excelencia: irse al río o a una quebrada con la familia o los parceros, llevar la olla grande y armar sancocho al aire libre. Se come, se charla, se pega chapuzón y se pasa bueno. Cero vandalismo culinario, puro parche.

"Este domingo nos vamos a paseo de olla al río Barbas con toda la familia, lleve la olla y el cilantro, que si se le olvidan las papas lo boletean."

Coger la loma

En el Quindío se dice cuando te toca subir una loma brava, tal cual, o cuando se te viene encima algo pesado y largo de sacar, como un trabajo, un trámite o una semana imposible. Es como decir que te toca sudarla y no hay atajo. Suena muy de parche y bien cafetero.

"Parce, me dejaron tres parciales y el profe pidió informe con normas APA. Me tocó coger la loma este finde, con tinto y todo, porque si no, me rajan."

Calentar camino

Se dice cuando alguien va por ahí buscando bronca, armando chisme o echándole leña al fuego para que se prenda el problema. Es como ir calentando el ambiente, provocando a la gente y dejando la tensión lista para estallar. Muy de barrio, y casi siempre termina en drama si nadie le baja dos rayitas.

"Parce, deje de calentar camino en la cuadra con ese chisme, que después se arma el tropel y a mí me toca poner la jeta con los vecinos."

Hacer pecho

Se dice cuando alguien se arma de valor y se planta firme ante un problema, como sacando pecho para aguantar la presión. Puede ser para enfrentar una bronca, asumir una cagada o no dejarse achantar. En Quindío suena a actitud de no arrugar, aunque a veces también va con un puntico de desafío.

"Mirá a Juanca, ya va a hacer pecho con el profe porque lo pilló copiando. En vez de hacerse el loco, se paró firme y dijo: sí, fui yo, profe."

Quedarse en la torre

Se dice cuando alguien se queda ido, embobado o en la luna, como desconectado del mundo. Es ese momento en que le hablas y no reacciona, porque está metido en sus pensamientos como si se hubiera subido a una torre a mirar la vida desde lejos. Muy de regaño suave, pero con gracia.

"¿Y este man qué? Le pregunté por la tarea y se quedó en la torre mirando el techo. Tocó chasquearle los dedos pa’ que volviera y me parara bolas."

Churrusco

En el Quindío se usa para decir que alguien está muy bueno o muy buena, de esos que entran y se roban todas las miradas. Va más por el físico y el sex appeal que por la personalidad. Es piropeo directo, medio atrevido, y si lo sueltas con confianza queda chistoso y bien de parche.

"¿Vio al man nuevo del gym? Está churrusco, parce. Uno intenta hacer sentadillas y termina mirando pa' otro lado, qué pecado."

Pasar página

Se dice cuando decides dejar atrás un lío, una tusa o un mal rato y seguir con tu vida, como si cerraras un capítulo y arrancaras otro. Vale para rupturas, peleas, cagadas y dramas varios. Es una forma tranquila de decir: ya fue, no me voy a quedar pegado en eso. Y sí, suena sanador.

"Parce, ya dejé el drama con mi ex y hasta borré los chats. Hoy sí voy a pasar página, pegarme una polita y salir sin ese guayabo encima."

Estar en el totazo

Se dice cuando alguien se queda ido, como en Babia, pero versión Quindío. Estás embobado, pensando en tus cosas o mirando algo como si te hubieran apagado el mundo alrededor. No es que estés dormido, es que no registras nada y por eso te pueden hablar tres veces y ni volteas. Tiene su gracia, pero ojo.

"Deyvis, ¿y vos qué? Lleva media hora ahí quieto. Está en el totazo mirando los patos y ni se dio cuenta que ya le pitaron dos veces."

Irse en pura zancada

Se dice cuando alguien se lanza a hacer algo a lo loco, con afán y sin pensarlo mucho, como resolviendo sobre la marcha y a punta de impulso. Va con ese aire de improvisar porque toca, sin plan ni estrategia, solo meterle piernas y ya. Muy de cuando la vida aprieta y uno se rebusca como sea.

"Camilo quedó embalado con las deudas y se fue en pura zancada: sacó una neverita, compró empanadas y se paró en el semáforo a vender, a ver si cuadraba la semana."

¿Qué hubo, ele?

Saludo bien de parche entre amigos en el Eje Cafetero, sobre todo en Quindío. Es como decir ¿qué hubo? o ¿qué más? pero con ese ele al final que suena cercano y relajado, como de confianza. Se usa para abrir conversación, tirar buena vibra y dejar claro que son del mismo combo.

"Llegó el parcero tarde y yo: ¿Qué hubo, ele? ¿Todo bien o qué? Y de una nos fuimos por una pola y a echar chisme."

Estar como esmeralda

Se dice cuando alguien se ve espectacular, bien arreglado y con un brillo que no es normal, como si fuera una joya en medio de la gente. En el Quindío suena a piropo fino pero bien de calle, de esos que sueltas y dejas a la otra persona sonriendo. Ideal para ropa, pinta y actitud.

"Parce, Camila llegó a la rumba y nos dejó mudos. Estaba como esmeralda, toda arregladita, oliendo rico y con una pinta que parecía de novela."

Estar bien parche

Se dice cuando alguien está relajado y a gusto, sin afán ni estrés, parchado de verdad. Puede ser estar tranquilo en un plan suave con amigos, o simplemente sentirse bien en el momento. Es muy de la zona cafetera y suena a vida sin corredera. Si estás bien parche, ya ganaste el día.

"Nos fuimos pa' Salento, dimos una vuelta y luego quedamos bien parche en la plaza, con tinto y arepita, viendo la gente pasar."

Estar entre guaduales

Se dice cuando alguien anda más perdido que un turista sin datos: despistado, desconectado o sin entender nada de lo que pasa. Viene de imaginarse metido entre guaduales, esos cañaduzales de guadua donde uno se enreda y no ve la salida. Es como estar en la luna, pero bien cafetero.

"Parce, en la reunión hablaron de KPI y sinergias y yo ahí, mirando al techo, entre guaduales, como si me hubieran cambiado el idioma."

Ser una nota

En el Quindío se le dice a alguien que es una chimba de persona: buena vibra, chistoso, parchado y con energía que contagia. Es el típico que llega y sube el ánimo sin esforzarse, cae bien de una y hace que el plan se ponga bueno. Cero drama, puro vacile. Y sí, da gusto tener uno cerca.

"Parce, llegó Camilo y se prendió el parche de una. Ese man es una nota, hasta el DJ le subió al volumen y todo."

Mundo y raya

Se dice cuando algo es lo más de lo más, el tope, el nivel Dios en su categoría. Sirve para alabar a alguien o algo que se pasó de bueno y dejó la vara altísima. Muy de parche para soltar un elogio contundente sin ponerse poético. Si lo oís, es que eso está brutal.

"¿Probaste la bandeja paisa del nuevo restaurante? Eso es mundo y raya, parcero, quedé tan lleno que hasta el tinto me dio pereza."

Quedar como un paletero

Se dice cuando quedas como el despistado del grupo, el que llega tarde a la jugada o se entera de todo al final. Es como quedar en ridículo por lento o por no pillar la indirecta. La imagen del paletero ayuda a pintar a alguien ahí, en su mundo, mientras el resto ya pasó la página.

"Parce, todos ya sabían lo del chisme desde ayer y vos apenas preguntando hoy. Quedaste como un paletero, ya ni modo, póngase las pilas."

Estar en el castillo

Se dice de alguien que anda en las nubes, distraído o metido en su propio cuento, como si estuviera encerrado en un castillo imaginario. Aplica cuando no pone cuidado, se queda ido o responde tarde porque está pensando en cualquier cosa menos en lo que pasa. Suena regañón, pero con cariño.

"Quiubo, Juanchito, deje de estar en el castillo y póngase pilas, que ya va a tirar y usted ahí mirando pa' la nada como si fuera el príncipe."

Sacarle el jugo

Se dice cuando vas a aprovechar algo al máximo, como exprimir una naranja hasta la última gota. Aplica para un plan, una oportunidad, un viaje o hasta un curso que pagaste caro. La idea es no dejar que se pierda el chance y sacarle provecho antes de que se acabe o cambie. Bien de parche.

"Parce, ya que estamos en la finca sin nadie jodiendo, prendamos la fogata, saquemos la guitarra y saquémosle el jugo hasta que cante el gallo."

¡Madre santa!

Interjección para soltar cuando algo te sorprende, te asusta un poquito o te deja en shock. Es como decir no me lo puedo creer, pero con ese toque medio devoto y bien colombiano. Sirve tanto para una noticia buenísima como para un susto, y queda perfecta para dramatizar sin insultar.

"¿Que Juancho se ganó la lotería y ya compró moto y finca? ¡Madre santa! Ese man nació con la herradura pegada, vea."

Irse de disco

Se dice cuando vas a salir de rumba y el plan es claro: discoteca, música a todo volumen y bailar hasta que te duelan las piernas. Es el típico plan con los parceros para despechar, celebrar o simplemente perder la noción del tiempo. Si alguien dice que se va de disco, ya sabes que vuelve tarde y sudado.

"Parce, este viernes nos vamos de disco y no acepto excusas. Caiga temprano, que hoy sí nos dan las tres y seguimos pegados al perreo."

Estar en la mala

Se usa cuando alguien anda en una racha pésima, como con la suerte atravesada: todo le sale al revés, se le juntan los problemas y no pega una. Vale para plata, amor, trabajo o lo que sea. En Quindío suena muy de parche, medio resignado, como diciendo: hoy el universo me la montó.

"Parce, estoy en la mala: se me pinchó la bici, perdí el bus, me cayó un aguacero y pa’ rematar el perro se comió la tarea."

Echar la tarde

Se dice cuando te vas a pasar la tarde sin afán, solo parchando: charlar, mirar gente, tomar algo y dejar que el tiempo corra. No es hacer un planazo, es más bien estar por estar, con amigos o en familia. En Quindío suena a plan sencillo y sabroso, de esos que arreglan el día.

"Salí temprano del camello y me fui pa' la plaza a echar la tarde con los parceros, un tintico y puro chisme, hasta que se nos hizo de noche."

Tener la arepa bien calientica

Se dice cuando a alguien le está yendo de maravilla, como si la suerte lo tuviera consentido y todo le saliera redondito. Puede ser por plata, amor, trabajo o pura racha. Suena muy paisa y bien de parche, y a veces lleva un toque de envidia sana, de esa que uno suelta riéndose.

"Parce, a vos te ascienden, te sale el viaje y encima te invitan a comer, no jodás, tenés la arepa bien calientica."

Estar montado en la cochina

Dicho bien popular para soltar que alguien está forrado, que tiene plata a lo loco o que le está yendo demasiado bien en lo económico. Es como decir que anda en la buena y no precisamente por suerte, sino porque tiene billete. Suena muy de pueblo y con picardía, de esas que dan risa.

"¿Vio el carro nuevo de Juancho? Ese man sí está montado en la cochina, mientras uno contando monedas pa' la buseta."

Irse pa' la fonda

Dicho bien quindiano para decir que te vas a la fonda, o sea, a un sitio bien de pueblo con música a todo taco, trago (aguardientico, obvio) y comida pa' recargar. Se usa cuando el plan es rumbear sabroso, bailar pegado y terminar cantando despecho como si te pagaran por eso.

"¿Entonces qué, pues? Caiga y se alista, que el combo ya cuadró: nos vamos pa' la fonda a echar guaro, bailar y salir tambaleando pero felices."

Estar en el parche

Se dice cuando estás en plan relax con la gente, parchado, sin afán ni estrés. Es juntarse a pasarla bueno, echar chisme, reírse un rato y dejar que el tiempo corra. Muy de combo, de esquina, de río o de casa con música. Si alguien pregunta qué haces, estar en el parche suena a vida sabrosa.

"Caiga pues, que hoy no hay afán. Nos vamos pa'l río, armamos la bocina, compramos unas polas y nos quedamos en el parche hasta que anochezca."

Café-terapia

Plan informal para sentarse a tomar tinto y soltarlo todo: quejarse del trabajo, desahogarse de amores, echar chisme y arreglar el mundo con una amiga o un parcero. Es como una sesión de terapia, pero sin consultorio y con olor a café recién hecho. Mano, a veces eso cura más que cualquier consejo.

"Parce, hoy estoy vuelto nada con el jefe. Caigamos por un tintico y hacemos café-terapia en el Parque de la Vida, a ver si se me baja la piedra."

Echar raca

En el Quindío se dice para hablar de irse a dormir un rato, pegarse una siesta o tirarse a descansar, casi siempre después de comer como rey y quedar con la barriga pidiendo cama. Es de esas frases bien de pueblo, de hamaca y sombra, cuando el cuerpo ya no da para más.

"Nos metimos tremendo fiambre y quedé reventado, así que me voy a echar raca en la hamaca antes de volver al cafetal."

Pasado de piña

En el Quindío se le dice a alguien pasado de piña cuando anda en la luna, desubicado, lento para captar o como si viviera en su propio mundo. No es que sea mala persona, es que va tarde a todo y no entiende ni el chisme. Suena burlón, pero más de recocha que de insulto pesado.

"Parce, le explicamos tres veces el plan y el man igual se fue pa’ otro lado. Está pasado de piña, qué pecado."

Estar al pelo

Se usa para decir que algo está perfecto, justo como debe ser, sin fallos ni complicaciones. También vale para planes que van saliendo redondos o para algo que te queda de lujo. Es como soltar un “todo bien” pero con más estilo. Y sí, da gustico cuando todo va así.

"María, ¿cómo va la obra de la casa? Tranquila, eso va al pelo: el maestro no se ha perdido ni un día y ya estamos pensando en la inauguración con natilla."

Armar el parche

Se dice cuando estás montando el plan con la gente, armando la salida o juntando al combo para hacer algo, desde una pola tranquila hasta irse de rumba. En el Quindío y en Colombia en general, el parche es el grupo y también el plan. Si no hay parche, no hay historia.

"Oe, parceros, ¿entonces qué? Armemoss el parche pa'l sábado, caemos al centro, unas polas y después nos vamos de rumba hasta que amanezca."

Estar en el medio del guadual

Se dice cuando alguien está perdidísimo o desubicado, sin entender qué pasa ni por dónde agarrar. Es como quedar metido en un guadual, puro bambú por todos lados, sin salida y dando vueltas. Sirve para la calle, para una tarea, para la vida en general. Y sí, suena bien campesino y sabroso.

"Parce, me metieron a esa reunión y yo ni sabía de qué hablaban. Quedé en el medio del guadual, asentando la cabeza como bobo."

Pillar el chisme

Se dice cuando te enteras del chisme completo, o sea, el cuento con pelos y señales: quién hizo qué, con quién y por qué. Es como agarrar la noticia antes de que llegue al grupo de WhatsApp del barrio. Muy de parche y de esquina, para el que vive pendiente del salseo.

"Ve, ¿ya pillaste el chisme del vecino? Dizque armó una fiesta durísima y hasta llegaron mariachis, y hoy anda haciéndose el loco como si nada."

Pisotero

En el Quindío le dicen así al que es torpe socialmente o medio atravesado: llega y pisa, mete la pata, se atraviesa en conversaciones y daña el parche sin querer. Es como un elefante en una cristalería, pero versión barrio. No siempre lo hace con mala intención, solo que no mide y termina embarrándola.

"Ese man es re pisotero: apenas llegué con mi crush a la fiesta y el tipo se metió, me echó al agua con mis secretos y dañó el parche de una."

¡A la loma del carajo!

Se suelta cuando algo queda lejísimos, metido en una loma imposible o en un sitio tan apartado que parece que se acaba el mapa. Es como decir que está en el quinto pino, pero con sabor bien colombiano y un toque de desespero. Sirve para quejarse del trayecto o exagerar lo lejos que queda.

"¿Y esa finca que alquilaste? No, papi, eso queda a la loma del carajo, uno sube y sube y cuando cree que llegó, falta otra curva y se va la señal."

Callejonear

En el Quindío se dice cuando te vas a dar una vuelta por el pueblo o la ciudad sin mucho plan, solo a caminar, mirar, parchar con los panas y ver qué sale. Puede ser plan tranqui o con rumba, pero la idea es calle, charla y descubrimiento. Si cae un aguardientico, mejor, pero no es obligatorio.

"Parcero, hoy salimos a callejonear por Armenia, nos comemos una empanadita y miramos a ver qué plan se pega por ahí."

Ser una chimba

En Colombia, decir que algo o alguien es una chimba es soltar que está brutal, que es buenísimo y que te dejó encantado. Sirve para planes, personas, cosas o cualquier situación que salga redonda. Es un piropo callejero, bien paisa, de esos que se dicen con una sonrisa y cero pena.

"Ñero, esa fiesta de anoche fue una chimba, hasta el DJ se tiró unos temazos y salimos sudados como si hubiéramos corrido la Vuelta a Colombia."

Echar cuentos

Se dice cuando alguien se pone a inventar historias o a exagerar a lo loco, ya sea por quedar bien, llamar la atención o sacarse una excusa del bolsillo. Es como decir que está metiendo carreta o echando pura habladera. Muy de parche, y sirve para bajarle el humo al que se cree novelista.

"No le coma cuento a Juanito, ese man vive echando cuentos dizque fue a Marte en una nave de cartón y volvió con un alien de mascota."

Meterle la ficha

Se dice cuando quieres que alguien se ponga las pilas y le meta ganas de verdad a algo. Es como apostar fuerte y no quedarse a medias: estudiar, entrenar, trabajar o lo que sea, pero con toda. En el Quindío suena muy de parche, de empujar al otro con buena vibra y sin tanta carreta.

"Parce, deje la pereza y métale la ficha al parcial de mate, que si se juicioso hoy, mañana está celebrando con empanada y Pony."

Cachar mocos

Se dice de alguien que está distraído, en la luna o que no se entera de lo que pasa a su alrededor. Es como pillarlo con la mente en otro lado, mirando al vacío y reaccionando tarde. Suena chistoso porque lo pinta como si estuviera ocupado en una bobada en vez de poner cuidado, y en la calle eso se paga.

"¡Quiubo, parcero! No se ponga a cachar mocos y mire pa’ los dos lados antes de cruzar, que ese jeep lo deja viendo estrellitas."

Volverlo totazo

Se dice cuando algo queda hecho trizas después de un golpe o una caída, tan reventado que ya ni parece lo que era. Aplica para celulares, motos, una puerta o lo que sea. También se usa para remarcar que el resultado fue un desastre total, cero ganancia y puro daño. Duele, pero es bien gráfica.

"Parce, se me resbaló el celular en la escalera y quedó vuelto totazo, la pantalla hecha polvo y yo sin un peso pa' arreglarlo."

¡Deje así!

Expresión muy de por allá para cortar una discusión o parar un plan que ya se dañó. Es como decir déjalo así, no le demos más vueltas, ya fue. Sirve para evitarse el drama, el desgaste y hasta el ridículo cuando algo no tiene arreglo. Suena firme, pero más resignado que bravo.

"Se nos cayó la olla del sancocho y todos querían raspar el piso. La tía soltó: ¡Deje así, mijo! Mejor pedimos algo y no armamos más alboroto."

Volver gallo

En el Quindío se dice cuando alguien vuelve a ser pana de alguien, se reconcilia o retoma algo que había dejado tirado. Es como volver a pararse duro y recuperar el ánimo, el orgullo o la buena vibra, casi como si uno hubiera hecho una hazaña. Suena chistoso, pero se entiende: volviste gallo, volviste con toda.

"Parce, yo con mi hermano estaba re peleado, pero ayer volví gallo y ya, nos fuimos por unas polas y a echar chisme como si nada."

Estar montado en la nube

Se dice de alguien que anda en las nubes, soñando despierto o súper despistado, como si estuviera en su propio planeta y no se enterara de nada. Vale para el que está enamorado, distraído o simplemente ido. No es insulto heavy, pero sí un jalón de orejas con cariño.

"¡Quiubo, parcero! Bájate de esa nube un ratico, que estás montado en la nube y ni te diste cuenta de que ya cambiaron el plan."
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