En el Quindío se dice cuando alguien vuelve a ser pana de alguien, se reconcilia o retoma algo que había dejado tirado. Es como volver a pararse duro y recuperar el ánimo, el orgullo o la buena vibra, casi como si uno hubiera hecho una hazaña. Suena chistoso, pero se entiende: volviste gallo, volviste con toda.
"Parce, yo con mi hermano estaba re peleado, pero ayer volví gallo y ya, nos fuimos por unas polas y a echar chisme como si nada."