En Coquimbo y harto en Chile se dice cuando amaneces con una caña brígida, de esas que te dejan pal gato después de carretear como si no hubiera mañana. Es el combo completo: dolor de cabeza, sed, guata revuelta y cero ganas de existir. No es estar lejos, es estar destruido. Y sí, se siente eterno.
En Chile, y muy del norte, se usa para decir que alguien anda con una caña brígida, de esas que te dejan hecho bolsa después de carretear pesado. No es que lo estés pasando épico en el momento, es más bien el precio del carrete al día siguiente. Si te ofrecen otro copete, mejor agua y pancito.