Dicho bien coloquial para decir que alguien está en modo vago total, tirado sin hacer nada útil, como si la pereza se le hubiera metido en el sobaco y ya no lo soltara. Se usa para molestar con cariño a quien se queda en la casa, aplazando todo y viviendo sabroso.
"¿Y el Juancho qué, no apareció? No, parcero, ese man está echando pereza en el sobaco, tirado en el sofá, con tinto y novela, como si el mundo no existiera."