Se dice cuando alguien se queda ido, como en Babia, pero versión Quindío. Estás embobado, pensando en tus cosas o mirando algo como si te hubieran apagado el mundo alrededor. No es que estés dormido, es que no registras nada y por eso te pueden hablar tres veces y ni volteas. Tiene su gracia, pero ojo.
"Deyvis, ¿y vos qué? Lleva media hora ahí quieto. Está en el totazo mirando los patos y ni se dio cuenta que ya le pitaron dos veces."