En Asturias, un chigre es un bar de los de toda la vida, muchas veces de sidra. Así que montar un chigre es montar el tinglado como si hubieras abierto un bar en casa: jaleo, voces, gente entrando y saliendo, y ambiente de fiesta. Se dice en broma para cortar el alboroto. Y sí, suena a sidrina aunque no la haya.
En Asturias, un chigre es un bar de los de sidra, barra pegajosa y buen jaleo. Montar un chigre es convertir tu casa en uno por una noche: gente entrando y saliendo, música, culines, risas y un poco de desmadre. Vamos, que montas un bar improvisado sin licencia y con más cachondeo que vergüenza.