Poner picu
Expresión asturiana para decir que alguien está todo el día protestando, refunfuñando o buscando bronca por cualquier chorrada. Es como ir afilando la lengua y metiendo pullitas sin parar. Se usa mucho con tono de queja cariñosa, aunque a veces también cansa bastante, todo hay que decirlo.
Ir col galipote
Expresión asturiana para decir que alguien va borrachísimo, cargado de copas y sin controlar mucho el rumbo. La imagen es como ir pringado de chapapote, espeso, pegajoso y medio a trompicones. Se usa sobre todo en tono de coña, para comentar la que se ha pillado alguien. Y hay que admitir que suena bastante gráfico.
Ir de folixa
En Asturias, ir de folixa es salir de fiesta a lo grande, con plan de chigre, sidrina, música y jaleo hasta que el cuerpo diga basta. No es solo tomar algo, es liarla con alegría, cantar, bailar y acabar con la voz rota. Muy de prau, muy de pueblo y muy de Puxa Asturies.
Fregar como un trasgu
Se dice cuando alguien friega o limpia fatal y, en vez de dejarlo reluciente, lo deja hecho un cristo: charcos, lamparones y todo pegajoso. Lo del trasgu viene del duendecillo travieso del folclore asturiano, que aparece para incordiar y desordenar. Vamos, que has limpiado y has empeorado la escena.
Repartir leña
Cuando una competición de pulso dura tanto y es tan reñida, que los contendientes parecen dos leñadores enfrentándose en un combate épico pero con las muñecas, cada empuje parece derribar un tronco imaginario.
Estar petao
Se dice cuando un sitio está llenísimo, a reventar de gente, como si hubieran metido a todo el pueblo en el mismo local. También vale para planes, buses o bares cuando ya no cabe ni un alfiler. Es bastante común y muy gráfico, porque te lo imaginas petando de verdad.
Chigre
En Asturias, un chigre es el bar de toda la vida, muy de sidra, culín tras culín, y de charla larga con la parroquia. Suele ser sitio de barra, tapas sencillas y ambiente de barrio o de pueblo. Si entras y huele a sidra y a conversación, vas bien. Y sí, se presta a alargar la noche.
Montar un chigre
En Asturias, un chigre es un bar de los de toda la vida, muchas veces de sidra. Así que montar un chigre es montar el tinglado como si hubieras abierto un bar en casa: jaleo, voces, gente entrando y saliendo, y ambiente de fiesta. Se dice en broma para cortar el alboroto. Y sí, suena a sidrina aunque no la haya.
Arrollao
Se dice de alguien que está loquísimo por otra persona, enamorado a saco, tipo colao hasta las trancas. Es como ir con la cabeza hecha un lío y el corazón en modo croqueta, sin disimular ni un poco. Suele sonar medio en broma, medio en serio, cuando ya se te nota demasiado.
Tener un polvorín
Dícese de cuando alguien tiene un lío gigante en la cabeza o está superestresado con mil cosas al mismo tiempo. Es como tener una traca a punto de explotar dentro del coco.
Tener folixa
En Asturias se dice cuando tienes ganas de fiesta, de juerga y de alargar la noche sin mirar el reloj. Es ese punto de alegría gamberra que te empuja a salir, cantar, bailar y acabar en un chigre con sidra en mano. Vamos, que andas con el cuerpo pidiendo parranda y no precisamente suave.
Facer el oso
Expresión asturiana para decir que alguien está haciendo el tonto, montando el numerito o haciendo payasadas sin venir a cuento. Es como cuando uno se pone a llamar la atención por puro aburrimiento y acaba dando más risa que otra cosa. Muy útil para bajar los humos a colegas que se flipan de más, la verdad.
Espicha
Fiesta típica asturiana que se monta en un llagar o chigre, donde se pinchan los toneles de sidra y se come a base de picoteo, embutidos, tortilla y lo que caiga. Es plan de estar de pie, charlar, cantar y brindar sin parar. Vamos, que sales oliendo a manzana y con una sonrisa tonta.
Pegar la montera
Se dice cuando alguien se viene arriba y se marca una jugada o una hazaña de las que dejan al personal con la boca abierta. Vamos, que lo peta fuerte y encima con orgullo, como para ponerse la montera y dar la vuelta de honor. Muy de chigre y de vacilar con gracia.
Blancu como un pote de sidra
Expresión asturiana para decir que alguien está muy pálido, más blanco que la leche y con pinta de no haber visto el sol ni de lejos. Se usa tanto para gente que curra bajo techo como para quien sale poco de casa. Es una forma muy de la tierrina de vacilar con cariño, aunque a veces también va con un poco de preocupación.
Estar al loro
Mantenerse alerta o prestar mucha atención, pero dicho como quien anda con los cinco sentidos activos, rollo astur.
Facer el maleteo
Se usa en Asturias para hablar de hacer la maleta a toda prisa, normalmente cuando surge un plan inesperado y hay que salir pitando. Es como ese momento de caos bonito en el que metes media casa en la maleta por si acaso. Muy de finde improvisado, de escapada rápida y de no pensárselo mucho, que así sabe mejor.
Estar en las nubes
Se dice cuando alguien está despistado o empanado, como si tuviera la cabeza a kilómetros y no pillara ni una. Puede ser por sueño, por estar pensando en sus movidas o por ir soñando despierto. Vamos, que le hablas y te mira, pero por dentro está de excursión por el espacio.
Eso ye final del mileniu
Expresión asturiana para decir que algo fue lo más, nivel épico, como si no se pudiera superar en años. Se suelta para una fiesta brutal, un planazo o cualquier cosa que te deja con la sonrisa puesta y el cuerpo pidiendo tregua. Tiene ese puntín exagerao que presta un montón cuando quieres fliparlo a lo grande.
Estar babayu
En Asturias llamar a alguien babayu es decirle que está siendo medio tonto, ingenuo o que se entera de poco. Estar babayu es ir por la vida empanado, con la cabeza en otra parte y cara de no haber roto un plato. Suena suave, pero lleva su buena colleja cariñosa incluida, todo muy de chigre.
Tener el frisuco
Se dice cuando tienes un frío que te cala hasta los huesos y te deja temblando, con tiritona y todo. Vamos, que no es fresquito de paseo, es frío de verdad, de ese que te encoge el alma y te pone la nariz como un tomate. Muy de Asturias, donde el invierno no perdona.
Darle duro
Subir a la montaña en bici con tal aceleración y energía que incluso las vacas al borde del camino paran para admirar tu esfuerzo.
Tener un par de gaites
Se dice de alguien que tiene mucho valor, mucha cara o un puntín de temeridad. Vamos, que hace algo que a la mayoría le daría corte o miedo, y encima se queda tan pancho. Es una forma asturiana y muy de guasa de decir tener huevos, pero con gaita y retranca.
Estar a blancu
En Asturias se dice cuando estás sin un duro, pelado, con la cartera temblando y ni pa un café. Vamos, que vas a cero y te toca tirar de favores o esperar a que entre la nómina. Suena muy de casa, muy de chigre, y queda perfecto para confesar la ruina con humor.
Estar como un mazapán
Se dice de alguien que va bien alegre de más, o sea, bastante borracho, con la cara colorada y el equilibrio en modo ahorro. Es como estar blandito y deshecho, igual que un mazapán al sol. En Asturias encaja perfecto después de una espicha, cuando la sidra manda y la dignidad se va a dar una vuelta.
Menudu conseyu
Expresión asturiana para soltarla cuando alguien te da un consejo malísimo, inútil o directamente de risa. Es como decir vaya ayuda, campeón, pero con retranca. Se usa mucho en plan irónico, cuando lo que te recomiendan te complica la vida o no tiene ningún sentido. Y oye, a veces da hasta gusto decirlo.
Tiru
Forma asturiana de referirse a una copa o un trago, normalmente en un bar o chigre con ruido, risas y gente de folixa. No es solo beber, es el ritual de salir a tomar algo rápido, charlar un poco y desconectar de la semana. Y oye, como excusa para ver a la peña tampoco está nada mal.
Chigre
Un chigre es el bar de batalla de toda la vida donde se sirve sidra, se come algo casero y se raja del vecindario sin piedad pero con cariño. Suele ser sitio ruidoso, con olor a sidra escanciada y mesas de madera. Vamos, el centro social del barrio asturiano, y quien diga que no miente un poco.
Poner hasta el gorro
Se usa para decir que algo o alguien te tiene ya harto, saturado, que no aguantas más. Vamos, que estás hasta las narices o hasta la coronilla. También se oye como “estar hasta el gorro”. Muy de soltarlo cuando te dan la turra sin parar y ya solo te queda resoplar.
Tener el diablo en el cuerpo
Se usa para hablar de alguien que está hiperactivo perdido, que no para quieto ni un segundo y parece que tiene una pila infinita. Vale tanto para críos muy movidos como para adultos que siempre están liándola o metidos en mil historias. No es insulto grave, más bien una mezcla de queja cariñosa y cachondeo, y hay que admitir que la frase tiene bastante gracia.
¡Tas dando la turra!
Expresión asturiana para decir que alguien está siendo muy pesado, insistente o cargante con un tema, como cuando repite lo mismo una y otra vez y ya cansa. Se usa tanto con colegas como en familia cuando alguien raya demasiado. Es como decir que está molestando a base de insistir, y la verdad es que suena bastante graciosa.
Rampallada
En Asturias se usa rampallada para hablar de un follón tremendo, algo hecho con un desorden brutal o un desastre de los buenos. Puede ser una habitación hecha un cristo, una fiesta que se desmadra o un plan que sale torcido. Es como decir que todo está patas arriba y que arreglarlo va a llevar un buen rato.
Fartuco
En Asturias se dice estar fartuco cuando has comido tanto que estás a reventar, pero feliz, con la tripa llena y el alma contenta. Es ese punto en el que ves más comida y ya solo puedes mirarla con cariño desde lejos. Suena a exageración, pero quien haya probado una buena fabada sabe que es muy real.
Chigre
Bar o taberna típica asturiana donde puedes echar sidra, chismorrear y, de paso, perder el autobús.
Ser un paisano
En Asturias, decir que alguien es un paisano es llamarlo hombre de pueblo, de los de toda la vida: campechano, con retranca y sentido común de monte. No va de postureo, va de ser auténtico y apañarse con lo que haya. Puede sonar a piropo o a vacile, según el tono. Y oye, suele tener razón.
Fartón
Se le dice a alguien que come a lo bestia, como si llevara tres días sin probar bocado. Es el típico glotón que no perdona una y siempre está picando algo. En Asturias encaja de lujo para el que se zampa una fabada con ansia y todavía pregunta si queda pan. Y sí, da un poco de envidia.
Descojonarse
Significa reírse muchísimo, a carcajadas bestias, de esas que te duele la tripa y casi se te saltan las lágrimas. Es una palabrota muy usada cuando algo es tan gracioso que pierdes la compostura. No es fina precisamente, pero tiene mucha fuerza y hay que admitir que cuando te descojonas de verdad se siente gloria.
Ser un pelotu
En Asturias se le dice a alguien “pelotu” cuando es un pelota de manual: el típico que adula, hace favores y se arrima al que manda para caer bien o sacar algo a cambio. Vamos, que no lo hace por buena gente, lo hace por interés. Y canta a la legua, encima.
¡Qué rabizu!
Se usa en Asturias para hablar de alguien muy movido, nervioso o trasto, normalmente críos que no paran quietos ni un segundo. También puede decirse con cariño cuando un guaje está todo el día liándola pero sin mala intención. Es de esas palabras que suenan a abuela en bata vigilando desde la ventana, y la verdad es que tiene bastante encanto.
Ser un paisano de pro
Se dice de alguien muy asturiano, de los de verdad, que presume de lo suyo sin ponerse pesado. Un paisano de pro es el que se apunta a una espicha, sabe escanciar sidra sin liarla y tiene siempre un plan en el prau o en el chigre. Vamos, asturianía en vena y con buen humor.
Montar una folixa
En Asturias, una folixa es una fiesta de las buenas, de las que se alargan y acaban con música, sidra y risas a lo bestia. Montar una folixa es liarla en plan celebración grande, con peña, comida y ambiente. No hace falta excusa, con que alguien diga “vamos” ya se monta el sarao.
Ye muy collaciu
Expresión asturiana para decir que alguien es muy majo, cercano y buen colega, de esos que siempre están ahí pa lo que haga falta. No es solo simpático, es casi familia elegida. Se usa con cariño y complicidad, así que mejor reservarla para gente que de verdad te cae bien y se lo ha ganado a pulso.
Fai un día de lavar los trapos
Frase típica para referirse a esos días soleados perfectos para colgar la ropa al aire libre y que se seque rápido, aprovechando el tiempo bueno en una región donde la lluvia es protagonista.
Matar el gusanillo
Se dice cuando te entra un hambre traicionera entre horas y te comes o bebes algo rápido para aguantar hasta la comida de verdad. No es pegarte un festín, es calmar al estómago para que deje de protestar. Vale para un pincho, un bocata o lo que pilles. Mano de santo.
Tirar millas
Se dice cuando toca seguir adelante y no pararse a darle más vueltas: tirar pa’lante, avanzar, largarse o continuar con lo que sea. Vale para un viaje, para un plan improvisado o para salir de un sitio sin montar drama. No es muy fina, pero es práctica y suena a decisión rápida.
Fartucar
Verbo muy asturiano que se usa para decir que te has puesto hasta arriba de comer, que has pasado de lleno a reventar y ya solo quieres tirarte en la silla a quejarte un poco. Es como alcanzar el nirvana gastronómico pero versión sidra y fabes, y la verdad es que tiene su encanto tragaldabas.
Ser un paisanu vieyu
Expresión asturiana para describir a alguien que, aunque sea joven, tiene alma de jubilado. Habla, viste o se comporta como si tuviera mil años encima, siempre con sus manías, sus costumbres de antes y su punto gruñón. Vamos, que parece más de banco del parque que de salir de fiesta, y a veces hasta hace gracia verlo.
Mecagüen to
Interjección muy del norte, típica en Asturias, que suelta uno cuando algo le da un cabreo fino, le pilla por sorpresa o simplemente necesita desahogarse. Viene a ser un me cago en todo, pero dicho rápido y con acento. Vale para el fútbol, para el curro y para cuando la vida te trolea un poco.
Ye un velero
Expresión asturiana para decir que alguien va por la vida sin rumbo fijo, flotando por ahí como si fuera un barquito sin timón. Suele usarse con cariño para describir a la peña despistada, soñadora o que pasa bastante de todo. No es un insulto grave, más bien una vacilada suave, y hay que admitir que tiene bastante gracia.
Tarusco
En Asturias se llama tarusco a la persona muy miedosa, que se asusta por cualquier cosa y va siempre con cara de susto, como si estuviera esperando la siguiente desgracia. Es el típico que salta con un portazo, un trueno o una sombra rara. No es un insulto muy grave, pero lleva su guasa y se usa bastante en coña.