Se dice cuando estás atento a lo que pasa, con los ojos bien abiertos y sin despistarte. Vale para enterarte de un cotilleo, pillar una indirecta o no caer en una trampa. Es como decir estar espabilado y al tanto de todo. Muy de calle y súper útil para avisar a alguien.
Se dice cuando tienes que estar atento, espabilado y con el radar puesto para no perderte nada. Vale para un aviso, un cotilleo o una situación donde conviene ir con ojo. No es postureo, es supervivencia cotidiana. Muy de calle y súper útil cuando alguien te suelta un: ojo, que se viene movida.
Se dice cuando estás atento, espabilado y pendiente de lo que pasa, ya sea una noticia, un plan o el salseo del grupo. Es como tener las orejas bien abiertas para no perderte nada. Muy de calle y muy útil para avisar a alguien de que se ponga las pilas y no se despiste.
Se dice cuando tienes que estar atento, espabilado y enterarte de lo que pasa, ya sea por pura precaución o porque viene salseo del bueno. Es como tener las antenas puestas y no ir en modo zombie. Vale para cotilleos, curro, exámenes o cualquier situación donde conviene no despistarse.
Mantenerse alerta o prestar mucha atención, pero dicho como quien anda con los cinco sentidos activos, rollo astur.
Se usa para decir que alguien está muy atento, pendiente de todo lo que pasa y no se le escapa ni media. También puede ser un aviso para que espabiles y no te quedes empanado mientras el resto se entera de todo. Es muy típica de Madrid y alrededores, y la verdad es que tiene bastante gracia.
Se dice cuando alguien está atento, espabilado y pendiente de lo que pasa, como con las orejas bien abiertas. Vale para avisar, para pedir que no se despisten o para decir que te enteras de todo. Es súper común en España y suena muy de calle. Vamos, que no te duermas.
Se dice cuando tienes que estar atento, espabilado y con los ojos bien abiertos, porque si te despistas te la cuelan. Es como estar en modo vigilancia, pillando las indirectas y lo que pasa alrededor. Se usa mucho en la calle para avisar o para presumir de que te enteras de todo, que también tiene su puntito.
Se usa para decir que alguien está muy atento, con las orejas bien abiertas y sin perder detalle de lo que pasa alrededor. Puede ser para cotillear, para no perder una oportunidad o simplemente para no hacer el pardillo. Es bastante común en toda España y la verdad es que suena más simpático que decir estar atento.
Expresión muy castiza para decir que alguien está súper atento a todo lo que pasa, con las antenas bien puestas y sin perder detalle. El que está al loro se entera antes que nadie de los chismes, de las ofertas y de cualquier movida rara. Básicamente es el radar humano del grupo, y hay que admitir que a veces da hasta un poco de miedo.
Se dice cuando tienes que estar atento, espabilado y enterarte de lo que pasa, ya sea una noticia, un plan o el salseo del grupo. Vamos, no ir en modo avión. Vale para curro, clase o para pillar indirectas a tiempo. Y sí, también sirve para el cotilleo, que para eso estamos.
Expresión muy usada para decir que alguien está atento, espabilado y con todos los sentidos puestos en lo que pasa a su alrededor. Es como tener el radar encendido para que no se te escape ningún detalle, ya sea en una conversación, en el curro o en la calle. Básicamente, no ir por la vida empanado, que luego vienen los sustos.
Se dice cuando tienes que estar atento, espabilado y con los ojos bien abiertos a lo que pasa. Vamos, que no te despistes ni un segundo porque te la lían o se te escapa algo importante. Muy de calle y muy útil para avisar a alguien de que ponga el radar a tope.
Se dice cuando tienes que estar muy atento, con los ojos bien abiertos, para enterarte de todo y que no te la cuelen. Es como estar pendiente de lo que pasa alrededor, ya sea un cotilleo, una oportunidad o un marrón. Muy de calle y súper útil para avisar a alguien.