Se dice cuando alguien friega o limpia fatal y, en vez de dejarlo reluciente, lo deja hecho un cristo: charcos, lamparones y todo pegajoso. Lo del trasgu viene del duendecillo travieso del folclore asturiano, que aparece para incordiar y desordenar. Vamos, que has limpiado y has empeorado la escena.
"Paco, ¿pero qué hiciste? Fregaste como un trasgu y ahora hay huellas, espuma por todos lados y el suelo patina que da gusto."