Fiesta típica asturiana que se monta en un llagar o chigre, donde se pinchan los toneles de sidra y se come a base de picoteo, embutidos, tortilla y lo que caiga. Es plan de estar de pie, charlar, cantar y brindar sin parar. Vamos, que sales oliendo a manzana y con una sonrisa tonta.
En Cantabria se usa espicha para decir que algo se ha roto del todo, que ha petado y ya no tira ni pa atrás. Vale para móviles, teles, coches o cualquier cacharro que decide jubilarse sin avisar. Es como si al aparato se le escapara el alma y tú te quedas mirando la pantalla en negro pensando por qué a ti.