Se dice cuando alguien se ve espectacular, bien arreglado y con un brillo que no es normal, como si fuera una joya en medio de la gente. En el Quindío suena a piropo fino pero bien de calle, de esos que sueltas y dejas a la otra persona sonriendo. Ideal para ropa, pinta y actitud.
"Parce, Camila llegó a la rumba y nos dejó mudos. Estaba como esmeralda, toda arregladita, oliendo rico y con una pinta que parecía de novela."