Se dice cuando alguien se arma de valor y se planta firme ante un problema, como sacando pecho para aguantar la presión. Puede ser para enfrentar una bronca, asumir una cagada o no dejarse achantar. En Quindío suena a actitud de no arrugar, aunque a veces también va con un puntico de desafío.
"Mirá a Juanca, ya va a hacer pecho con el profe porque lo pilló copiando. En vez de hacerse el loco, se paró firme y dijo: sí, fui yo, profe."