Estar con la vara
En Ayacucho se dice estar con la vara cuando alguien anda bajoneado, sin ganas de nada, como arrastrando una flojera pesada que no se le despega. No es solo cansancio físico, también es desánimo y mala vibra. Es ese estado en que hasta levantarse del sillón parece misión imposible, y la verdad todos hemos estado así.
Muela
En Ayacucho se usa para hablar de alguien demasiado insistente, que jode y jode con el mismo tema hasta cansar. Es esa persona que no capta la indirecta y sigue fastidiando hasta que te saca de quicio. No es un insulto súper grave, pero sí es bien molesto, y la verdad es que a veces queda hasta chistoso.
Emedicina
En Ayacucho se usa emedicina para hablar de alguien que vive dando consejos de vida, amor o salud como si fuera doctor de posta, recetando soluciones mágicas para todo sin tener ni un título. Es esa persona que siempre tiene remedio casero, dato místico o recomendación rara. Y hay que admitir que a veces sus ocurrencias son buenísimas.
Jugarse la vida
Se usa cuando alguien hace algo tan arriesgado que parece que no le importa morir, como si fuera un doble de acción pero sin seguro ni casco. Puede ser por imprudente, por valiente o por bruto, según el caso. Es esa gente que uno mira y piensa que tiene más vidas que un gato, o eso cree.
Estar trazado
En Ayacucho se dice que alguien está trazado cuando anda recontra confundido, sin saber qué hacer ni para dónde jalar. Es como si tuviera la cabeza hecha un nudo y el mapa de su vida estuviera todo chueco. Se usa mucho cuando uno está saturado, mareado por tantas cosas y ya no procesa nada.
Jato
En Ayacucho jato es la forma bien callejera de decir casa, tu guarida, el lugar donde aterrizas después de todo el día. No suena formal ni serio, más bien de confianza entre patas. Sirve tanto para hablar de tu casa como de la de alguien más, y la verdad es que suena mucho más simpático que hogar.
Q'apachurro
Expresión ayacuchana para decir que alguien llega tarde, pero tarde con ganas, como si viniera caminando desde la prehistoria. Se usa en tono de burla cariñosa cuando la gente se hace esperar demasiado. Es de esas frases que sueltas riéndote, aunque por dentro estés que echas humo, y la verdad es que suena bastante graciosa.
Estar chumado
Se dice cuando alguien está bien borracho, hasta las trancas, después de unos cuantos tragos de más.
Jato
Forma bien ayacuchana y cariñosa de decir casa, tu rincón seguro donde te tiras a descansar después de un día movido. No es solo el techo, es el lugar donde comes rico, chismeas con la familia y te olvidas del estrés. Suena humilde, cercano y con bastante sabor de barrio, la verdad tiene su encanto.
Cestear
En Ayacucho, cestear es como salir a corretear por la ciudad sin mucho plan fijo, solo para ver qué sale. Es pasearse por distintos sitios, encontrarse con gente, chismosear un rato y pasarla chévere. No es solo caminar, es salir con la vibra de que algo divertido va a pasar, aunque no tengas ni idea de qué.
Ya fue el chivo
Es una forma de decir que ya se dio por terminado un asunto. Se usa cuando algo no tiene solución y es mejor seguir adelante.
Florear
En Ayacucho se usa para cuando alguien te habla bonito solo para sacarte algo, ya sea plata, favores o que le hagas la tarea. Es como endulzarte el oído con floro bien armado, pero con intención medio tramposa. A veces suena romántico, pero en el fondo es puro cuento y hay que estar mosca.
Real en la olla
Se usa para decir que alguien está totalmente colgado, distraído o en su propio mundo, como si su cabeza fuera una olla donde nada termina de cuajar. En Ayacucho se suelta cuando la persona está tan ida que ni con gritos vuelve a la realidad, y la verdad es que a veces da risa verlos tan perdidos.
Charqui-sapi
Apodo medio cariñoso medio vacilón para la persona que vive obsesionada con el charqui, sobre todo en las mañanas. Es ese que apenas abre un ojo ya está pensando en carne seca, ají y su pancito. Básicamente, el fan número uno del charqui, el que nunca le hace asco aunque sean las seis de la mañana.
Pintar mural
En Ayacucho se usa para hablar de alguien que arma un show innecesario, que exagera todo y hace drama como si estuviera creando una mega obra de arte en plena plaza. Es como decir que se está luciendo de más, metiéndole color y detalle a un problema mínimo. Y sí, a veces da risa ver cómo se ponen.
Armar su circo
Se dice cuando alguien hace un drama gigante por algo mínimo, como si montara todo un show con payasos, luces y banda incluida. Es el típico personaje que convierte cualquier detalle en telenovela completa. En Ayacucho se suelta mucho cuando alguien se pasa de exagerado, y hay que admitir que la frase tiene bastante gracia.
Estar con la piel de gallina
Decir que andas con los pelos de punta por algo inesperado o emocionante. No es solo miedo, es puro nervio mezclado con adrenalina.
Jalar río
Expresión ayacuchana para hablar de alguien que es bien sapo y chismoso, que anda jalando información de todos lados como si el chisme fuera un río infinito. Se usa cuando la persona mete su nariz donde no la han llamado y quiere enterarse de todo. Y hay que admitir que la imagen del río chismoso tiene su gracia.
Sembrar la choza
Expresión ayacuchana que se usa cuando alguien deja una casa o un lugar patas arriba, lleno de vasos, platos, ropa y mugre por todos lados, como si hubiera pasado un terremoto con fiesta incluida. Es básicamente armar tremendo desorden y luego hacerse el loco. Y hay que admitir que la imagen es buenaza.
Estar como túnel
Frase popular que se usa en Ayacucho para decir que alguien está muy distraído, ido o colgado, como si su mente estuviera metida en un túnel largazo y no escuchara nada. Sirve para vacilar a la gente que se queda mirando al vacío y no se entera de lo que pasa a su alrededor, aunque esté todo el mundo haciendo bulla.
Templar
En Ayacucho se usa templar para decir que alguien se va calmando después de estar bien picado, nervioso o con la sangre en el techo. Es como bajar revoluciones y dejar de hacer drama. Nada que ver con templos ni cosas santas, es puro lenguaje de la calle y suena bastante sabroso, la verdad.
Patachoca
En Ayacucho se usa para hablar de esas mañanas frías y resbalosas en las que el barro, el hielo o la lluvia te dejan caminando todo torpe y a punto de irte de cara. Es como estar con la pata floja, medio chueca, sin firmeza. Y sí, suele pasar justo cuando más apurado vas, porque la vida es así de bromista.
Pata firme
Expresión muy usada para hablar de un amigo leal, de esos que no te fallan ni aunque se caiga el cielo. Un pata firme es el que está contigo en las buenas, en las malas y en las que ni tú entiendes. Básicamente, alguien en quien puedes confiar ciegamente, casi más que en tu propia familia.
Chacra-pub
Local de juerga medio rústico medio urbano donde se mezclan la pachanga con el ambiente de chacra. Suelen sonar huaynos, chicha bien fuerte y cumbia andina, con chelas heladas y gente zapateando duro. Es como un pub de pueblo andino con sabor a tierra mojada y fiesta interminable, y la verdad es que tiene su encanto fiestero.
Tío
En Ayacucho se usa tío para llamar al amigo de confianza, ese pata que siempre está listo para el cevichito, la chela y la juerga improvisada. No tiene nada que ver con la familia, es más bien una forma cariñosa de decir colega o causa. Y la verdad es que suena bien patas, bien de barrio.
Estar en misión
Expresión ayacuchana para decir que alguien está recontra distraído, en su mundo, como si estuviera cumpliendo una tarea secreta y no pescara nada de lo que pasa alrededor. Se usa tanto en broma como para jalarle las orejas a alguien que no hace caso. Y hay que admitir que suena bien dramática y divertida.
Choreado
En Ayacucho se dice choreado cuando alguien se siente estafado, robado o bien palteado porque le han visto la cara. Es como quedar con la sensación de que te han hecho el cuento del siglo y tú has caído redondito. Suena a mezcla de bronca y resignación, y hay que admitir que tiene su gracia cuando lo cuentas después.
Chapla
En Ayacucho se dice que alguien está chapla cuando está borrachazo perdido, ya sin coordinar ni las ideas ni las piernas. Es ese punto en el que la realidad se pone borrosa, uno habla huevadas y se cree filósofo o cantante de rock. Es una forma bien criolla de decir que el trago ya le ganó por goleada.
¡Qué tal milco!
Expresión ayacuchana que se usa para vacilar a alguien que amanece con la cara hecha polvo después de una noche de juerga brava. Es como decir que está recontra desmejorado, con ojeras, cara de zombie y cero ganas de vivir. Se usa entre patas con confianza, porque si no, suena bien pesado, aunque igual hace gracia.
Estar en la luna
En Ayacucho se suele decir que alguien está en la luna cuando anda distraído, colgado o no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor. Es ese estado en el que tu cuerpo está presente, pero tu mente anda paseando por otro planeta. Y hay que admitir que a veces se siente rico desconectarse así.
Estar como río en Ayacucho
Se dice de alguien que está muy relajado, tranquilo o 'en su onda', como un río fluyendo sin preocupaciones.
Achaki
En Ayacucho se usa para hablar de alguien que se queja por todo, hace drama por cualquier cosa y no para de lloriquear. Es como comparar a la persona con una oveja que no deja de balar, siempre metiendo ruido. No es un insulto hardcore, pero sí un jalón de orejas con bastante picante y, la verdad, bastante gracia.
Chibolito
En Ayacucho se usa para llamar con cariño a alguien joven o con cara de niño, aunque ya no lo sea tanto. Suena juguetón, medio travieso y bien cercano, como cuando vacilas al pata menor del grupo pero con buena onda. Es de esas palabras que te sacan una sonrisa aunque te estén tomando el pelo un poquito.
Tío chalay
Se usa en Ayacucho para hablar de alguien medio loquito, distraído o que siempre anda haciendo tonterías que dan risa. Puede sonar cariñoso o un poco burlón, según el tono y la confianza. Es como decir que la persona está algo chiflada, pero con ese toque de barrio que la hace más entrañable que peligrosa.
Dar chiri
Se usa cuando algo te da escalofríos, ya sea por miedo, impresión o porque hace un frío que cala hasta los huesos. Es como decir que se te eriza la piel y te agarra un temblorcito raro. Muy de Ayacucho, bien serrano y sabroso, y hay que admitir que suena hasta tierno aunque estés muriéndote de susto.
Oír nomás
Expresión muy usada para decir que solo escuches y no te metas en el chongo. Es como cuando estás en la conversación pero en modo espectador, sin opinar ni armar drama. Sirve tanto para chismes como para peleas ajenas, y la verdad es que a veces es el mejor modo de sobrevivir en la familia.
No seas electrón
Se usa para decirle a alguien que está hiperactivo, fastidiando o moviéndose sin parar, como si estuviera cargado de energía y no pudiera quedarse quieto. Es una forma medio cariñosa medio regañona de bajarle las revoluciones a la persona. Suena gracioso porque compara al inquieto con un electrón dando vueltas por todos lados.
Estar en su punto
Cuando alguien o algo está al máximo de su juerga, causando diversión o caos en la buena onda.
Sabe chacchar
Se dice de alguien bien vivo, astuto para los negocios y las movidas, que siempre sabe cómo sacar ventaja sin que parezca maldad. Viene de chacchar hojas de coca con maña, exprimiendo hasta la última gota. Es como decir que la persona tiene calle, olfato y un talento especial para acomodarse a cualquier situación.
Chacarero
En Ayacucho se usa para hablar de la gente del campo que no le corre a nada, siempre lista para el trabajo duro, las fiestas largas y las chambas más bravas. Es esa persona que se levanta antes que los gallos, riega, cosecha, arma plan y todavía tiene energía para seguir. Y hay que admitir que ser chacarero es casi un superpoder.
Chompa
Prenda abrigadora tipo suéter o chaqueta de lana que te salva del frío andino pegajoso que se te mete hasta los huesos. En Ayacucho todo el mundo tiene su chompa favorita, esa que ya está viejita pero calienta más que cualquier calefacción, y la verdad es que cuando sopla el viento helado se vuelve tu mejor amiga.
Lesionazo
Se usa cuando alguien se mete un golpe tan brutal que hasta los chismosos del barrio se quedan en silencio. No es solo una lesión, es un lesionazo épico, de esos que duelen en el cuerpo y en el orgullo. Suena exagerado a propósito y, la verdad, hace que el drama sea más chistoso que trágico.
Te juro por la Pachamama
Expresión para prometer algo con mucha fuerza, invocando a la Pachamama como testigo sagrada. Es como decir que lo que dices es más cierto que el frío de la sierra y el sol pegando en la cara. Se usa cuando quieres que te crean sí o sí, y la verdad es que suena bien poderoso.
Qué caja
Expresión muy usada cuando algo te hace reír a carcajadas, como para decir que estuvo buenazo, súper gracioso o que casi te ahogas de la risa. Es típica de Ayacucho y no tiene nada que ver con cajas de cartón, es más bien como decir qué risa o qué chiste tan bueno. Y hay que admitir que suena bastante curiosa.
jolgarse
En Ayacucho se usa jolgarse para hablar de una risa brava, de esas que te agarran sin aviso y no te sueltan. Es reírse a carcajadas, doblado, con lágrimas en los ojos y sin poder respirar bien. Es cuando el chiste está tan bueno que terminas haciendo bulla en toda la chacra, pero feliz de la vida.
Picaraya
En Ayacucho se usa para hablar de alguien bien chismoso, que disfruta meter cizaña y ver cómo arde el chisme. Es esa persona que suelta comentarios venenosos, exagera todo y encima se hace la inocente. Básicamente, le encanta ver el mundo arder con puro drama ajeno, y hay que admitir que a veces da risa verlo.
Jalarse una señal
En Ayacucho se usa para decir que alguien capta una idea al vuelo, como si de la nada le llegara una pista o una iluminación salvadora. Es cuando estás medio perdido, literal o mentalmente, y de pronto te cae la ficha y sabes qué hacer. Es como tener un radar interno que se activa justo cuando más lo necesitas.
Chacota
En Ayacucho se usa para hablar de un desmadre bien sabroso, cuando todo se vuelve bulla, chisme, risas y gritos por cualquier pleito o situación chistosa. Es ese momento en que nadie se toma nada en serio y todo el mundo mete su cuchara. La chacota puede empezar por una tontería y terminar en show para todo el barrio.
Mañuqay
Palabra bien ayacuchana para hablar de un descanso largo y sabroso después del almuerzo, casi siempre con su siestita incluida. No es solo tirarse en la cama, es desconectar del mundo, aflojar el pantalón y dejar que el cuerpo haga su digestión con calma. Suena a flojera, pero en realidad es pura sabiduría andina, la verdad.
Harinear
En Ayacucho, harinear es ir a la tienda a pedir fiado con toda la frescura del mundo y luego desaparecer como fantasma, sin pagar ni medio sol. El comerciante se queda con cara de estatua, lleno de rabia y resignación. Es una jugada bien criolla, graciosa cuando la cuentan, pero en la vida real es bien mala onda.