Estar con la vara

En Ayacucho se dice estar con la vara cuando alguien anda bajoneado, sin ganas de nada, como arrastrando una flojera pesada que no se le despega. No es solo cansancio físico, también es desánimo y mala vibra. Es ese estado en que hasta levantarse del sillón parece misión imposible, y la verdad todos hemos estado así.

"Oye, vamos a la fiesta en la plaza, va a haber chelas y huayno en vivo, pero el Chato está con la vara y prefiere quedarse tirado en su cama mirando el techo."

Muela

En Ayacucho se usa para hablar de alguien demasiado insistente, que jode y jode con el mismo tema hasta cansar. Es esa persona que no capta la indirecta y sigue fastidiando hasta que te saca de quicio. No es un insulto súper grave, pero sí es bien molesto, y la verdad es que a veces queda hasta chistoso.

"Oye, ya fuiste una muela con tu viaje a Huamanga, ya todos sabemos que te vas, deja de repetirlo cada cinco minutos, causa."

Emedicina

En Ayacucho se usa emedicina para hablar de alguien que vive dando consejos de vida, amor o salud como si fuera doctor de posta, recetando soluciones mágicas para todo sin tener ni un título. Es esa persona que siempre tiene remedio casero, dato místico o recomendación rara. Y hay que admitir que a veces sus ocurrencias son buenísimas.

"Ayer la tía Juanita con su emedicina, jurando que si tomo emoliente con kiwicha y ruda voy a conseguir pareja antes de la próxima fiesta patronal, y mi vieja ya la estaba apuntando en su cuaderno como si fuera receta seria."

Jugarse la vida

Se usa cuando alguien hace algo tan arriesgado que parece que no le importa morir, como si fuera un doble de acción pero sin seguro ni casco. Puede ser por imprudente, por valiente o por bruto, según el caso. Es esa gente que uno mira y piensa que tiene más vidas que un gato, o eso cree.

"Ese pata se juega la vida cada vez que cruza la pista del mercado, esquivando combis, motos y taxis como si estuviera en un videojuego en modo extremo."

Estar trazado

En Ayacucho se dice que alguien está trazado cuando anda recontra confundido, sin saber qué hacer ni para dónde jalar. Es como si tuviera la cabeza hecha un nudo y el mapa de su vida estuviera todo chueco. Se usa mucho cuando uno está saturado, mareado por tantas cosas y ya no procesa nada.

"Hermano, desde que terminó con su flaca el Chato anda bien trazado, se sube al carro equivocado, se olvida la mochila y hasta llama a su ex por error."

Jato

En Ayacucho jato es la forma bien callejera de decir casa, tu guarida, el lugar donde aterrizas después de todo el día. No suena formal ni serio, más bien de confianza entre patas. Sirve tanto para hablar de tu casa como de la de alguien más, y la verdad es que suena mucho más simpático que hogar.

"Ya fue la fiesta, estoy hecho trapo, mejor nos vamos al jato, pedimos pollo a la brasa, ponemos huaynos a todo volumen y seguimos la juerga hasta que amanezca."

Q'apachurro

Expresión ayacuchana para decir que alguien llega tarde, pero tarde con ganas, como si viniera caminando desde la prehistoria. Se usa en tono de burla cariñosa cuando la gente se hace esperar demasiado. Es de esas frases que sueltas riéndote, aunque por dentro estés que echas humo, y la verdad es que suena bastante graciosa.

"Ese Raúl siempre llega q'apachurro, ya podríamos haber cenado tres veces, lavado los platos y echado la siesta esperándolo."

Jato

Forma bien ayacuchana y cariñosa de decir casa, tu rincón seguro donde te tiras a descansar después de un día movido. No es solo el techo, es el lugar donde comes rico, chismeas con la familia y te olvidas del estrés. Suena humilde, cercano y con bastante sabor de barrio, la verdad tiene su encanto.

"Ya fue, causa, estoy reventado, me voy a mi jato a echarme un rato, prender la radio y olvidarme de este tráfico de miércoles."

Cestear

En Ayacucho, cestear es como salir a corretear por la ciudad sin mucho plan fijo, solo para ver qué sale. Es pasearse por distintos sitios, encontrarse con gente, chismosear un rato y pasarla chévere. No es solo caminar, es salir con la vibra de que algo divertido va a pasar, aunque no tengas ni idea de qué.

"Oye causa, hoy en la tarde vamos a cestear por la plaza, de ahí nos metemos a cualquier peña que encontremos y cerramos la noche con chelas y huaynos hasta que amanezca."

Florear

En Ayacucho se usa para cuando alguien te habla bonito solo para sacarte algo, ya sea plata, favores o que le hagas la tarea. Es como endulzarte el oído con floro bien armado, pero con intención medio tramposa. A veces suena romántico, pero en el fondo es puro cuento y hay que estar mosca.

"Oye, no te dejes florear por ese pata, ayer también le floreaba a la Rosita y al final ni le pagó el ceviche ni nada."

Real en la olla

Se usa para decir que alguien está totalmente colgado, distraído o en su propio mundo, como si su cabeza fuera una olla donde nada termina de cuajar. En Ayacucho se suelta cuando la persona está tan ida que ni con gritos vuelve a la realidad, y la verdad es que a veces da risa verlos tan perdidos.

"Hermano, la Carla está real en la olla, se fue al mercado por pan y volvió con una escoba, un cuy y ni se acordó de pagar la luz."

Charqui-sapi

Apodo medio cariñoso medio vacilón para la persona que vive obsesionada con el charqui, sobre todo en las mañanas. Es ese que apenas abre un ojo ya está pensando en carne seca, ají y su pancito. Básicamente, el fan número uno del charqui, el que nunca le hace asco aunque sean las seis de la mañana.

"Ese Juan sí que es un charqui-sapi, ni bien amanece ya está bajando al mercado a buscar su charqui con ají mientras todos seguimos durmiendo hechos los angelitos."

Pintar mural

En Ayacucho se usa para hablar de alguien que arma un show innecesario, que exagera todo y hace drama como si estuviera creando una mega obra de arte en plena plaza. Es como decir que se está luciendo de más, metiéndole color y detalle a un problema mínimo. Y sí, a veces da risa ver cómo se ponen.

"La Yessenia nomás se tropezó y ya está pintando mural en medio del mercado, gritando que casi se muere y haciendo que todo el mundo la mire."

Armar su circo

Se dice cuando alguien hace un drama gigante por algo mínimo, como si montara todo un show con payasos, luces y banda incluida. Es el típico personaje que convierte cualquier detalle en telenovela completa. En Ayacucho se suelta mucho cuando alguien se pasa de exagerado, y hay que admitir que la frase tiene bastante gracia.

"La Yessenia armó su circo porque le pusieron poquito ají en la sopa, empezó a gritar en la cocina como si le hubieran quemado la casa, todos en la mesa muertos de risa nomás"

Jalar río

Expresión ayacuchana para hablar de alguien que es bien sapo y chismoso, que anda jalando información de todos lados como si el chisme fuera un río infinito. Se usa cuando la persona mete su nariz donde no la han llamado y quiere enterarse de todo. Y hay que admitir que la imagen del río chismoso tiene su gracia.

"Oye, Marita, ya deja de jalar río, pareces radio chismosa del barrio, todo quieres saber y ni siquiera has terminado tu caldo de mote."

Sembrar la choza

Expresión ayacuchana que se usa cuando alguien deja una casa o un lugar patas arriba, lleno de vasos, platos, ropa y mugre por todos lados, como si hubiera pasado un terremoto con fiesta incluida. Es básicamente armar tremendo desorden y luego hacerse el loco. Y hay que admitir que la imagen es buenaza.

"Vinieron mis patas a ver el partido, se zamparon todo, armaron su tono y al final sembraron la choza, tuve que barrer hasta las tres de la mañana"

Estar como túnel

Frase popular que se usa en Ayacucho para decir que alguien está muy distraído, ido o colgado, como si su mente estuviera metida en un túnel largazo y no escuchara nada. Sirve para vacilar a la gente que se queda mirando al vacío y no se entera de lo que pasa a su alrededor, aunque esté todo el mundo haciendo bulla.

"Oye, Juan, deja de estar como túnel, causa, que todos estamos gritando el gol y tú sigues mirando la nada como si estuvieras en otro planeta."

Templar

En Ayacucho se usa templar para decir que alguien se va calmando después de estar bien picado, nervioso o con la sangre en el techo. Es como bajar revoluciones y dejar de hacer drama. Nada que ver con templos ni cosas santas, es puro lenguaje de la calle y suena bastante sabroso, la verdad.

"Mi vieja estaba que echaba humo porque llegué tarde, pero con su matecito y un rato de chisme ya se fue templando de a poquitos."

Patachoca

En Ayacucho se usa para hablar de esas mañanas frías y resbalosas en las que el barro, el hielo o la lluvia te dejan caminando todo torpe y a punto de irte de cara. Es como estar con la pata floja, medio chueca, sin firmeza. Y sí, suele pasar justo cuando más apurado vas, porque la vida es así de bromista.

"He salido apurado al mercado, la pista estaba bien patachoca, casi me saco la miércoles delante de la caserita que siempre me fía las papitas."

Pata firme

Expresión muy usada para hablar de un amigo leal, de esos que no te fallan ni aunque se caiga el cielo. Un pata firme es el que está contigo en las buenas, en las malas y en las que ni tú entiendes. Básicamente, alguien en quien puedes confiar ciegamente, casi más que en tu propia familia.

"Cuando me botaron del chamba y estaba misio, ese pata firme del Chato vino con chelas, pollito a la brasa y se quedó hasta las tantas haciéndome reír."

Chacra-pub

Local de juerga medio rústico medio urbano donde se mezclan la pachanga con el ambiente de chacra. Suelen sonar huaynos, chicha bien fuerte y cumbia andina, con chelas heladas y gente zapateando duro. Es como un pub de pueblo andino con sabor a tierra mojada y fiesta interminable, y la verdad es que tiene su encanto fiestero.

"Causa, la serenata estuvo piola, pero la verdadera bomba fue cuando caímos al chacra-pub, nos pusimos a zapatear huaynitos, a brindar con chela y recién nos dimos cuenta de la hora cuando ya estaba clareando el cielo"

Tío

En Ayacucho se usa tío para llamar al amigo de confianza, ese pata que siempre está listo para el cevichito, la chela y la juerga improvisada. No tiene nada que ver con la familia, es más bien una forma cariñosa de decir colega o causa. Y la verdad es que suena bien patas, bien de barrio.

"Oye tío, deja de hacerte el sonso y cáete a la picantería, que ya están sirviendo el cevichito con su chelita helada."

Estar en misión

Expresión ayacuchana para decir que alguien está recontra distraído, en su mundo, como si estuviera cumpliendo una tarea secreta y no pescara nada de lo que pasa alrededor. Se usa tanto en broma como para jalarle las orejas a alguien que no hace caso. Y hay que admitir que suena bien dramática y divertida.

"Oye, causa, estás en misión otra vez, te hablé media hora del chisme del barrio y tú mirando al techo como si fueras astronauta en la NASA."

Choreado

En Ayacucho se dice choreado cuando alguien se siente estafado, robado o bien palteado porque le han visto la cara. Es como quedar con la sensación de que te han hecho el cuento del siglo y tú has caído redondito. Suena a mezcla de bronca y resignación, y hay que admitir que tiene su gracia cuando lo cuentas después.

"He ido a la cabina a recargar diez soles y solo me han puesto cinco, estoy choreado, causa, mañana mismo voy a reclamarles con todo"

Chapla

En Ayacucho se dice que alguien está chapla cuando está borrachazo perdido, ya sin coordinar ni las ideas ni las piernas. Es ese punto en el que la realidad se pone borrosa, uno habla huevadas y se cree filósofo o cantante de rock. Es una forma bien criolla de decir que el trago ya le ganó por goleada.

"Oe, ese Juan está pero chapla, se ha puesto a cantar huaynos con la escoba y dice que es su micro, ya ni sabe dónde ha dejado sus zapatos."

¡Qué tal milco!

Expresión ayacuchana que se usa para vacilar a alguien que amanece con la cara hecha polvo después de una noche de juerga brava. Es como decir que está recontra desmejorado, con ojeras, cara de zombie y cero ganas de vivir. Se usa entre patas con confianza, porque si no, suena bien pesado, aunque igual hace gracia.

"Hermano, te has mirado al espejo, estás con una cara de qué tal milco, parece que te has peleado con el amanecer y has perdido feo"

Estar en la luna

En Ayacucho se suele decir que alguien está en la luna cuando anda distraído, colgado o no se entera de nada de lo que pasa a su alrededor. Es ese estado en el que tu cuerpo está presente, pero tu mente anda paseando por otro planeta. Y hay que admitir que a veces se siente rico desconectarse así.

"Oye, te conté tres veces la hora de la reunión y nada, sigues en la luna, parecés antena apagada después de la fiesta patronal."

Achaki

En Ayacucho se usa para hablar de alguien que se queja por todo, hace drama por cualquier cosa y no para de lloriquear. Es como comparar a la persona con una oveja que no deja de balar, siempre metiendo ruido. No es un insulto hardcore, pero sí un jalón de orejas con bastante picante y, la verdad, bastante gracia.

"Achaki eres, causa, te quejas más que oveja en corral ajeno solo porque te tocó lavar los platos después del almuerzo"

Chibolito

En Ayacucho se usa para llamar con cariño a alguien joven o con cara de niño, aunque ya no lo sea tanto. Suena juguetón, medio travieso y bien cercano, como cuando vacilas al pata menor del grupo pero con buena onda. Es de esas palabras que te sacan una sonrisa aunque te estén tomando el pelo un poquito.

"Apura, chibolito, deja el celular y acompáñame al mercado, que si voy sola me olvido hasta la cebolla para el guiso."

Tío chalay

Se usa en Ayacucho para hablar de alguien medio loquito, distraído o que siempre anda haciendo tonterías que dan risa. Puede sonar cariñoso o un poco burlón, según el tono y la confianza. Es como decir que la persona está algo chiflada, pero con ese toque de barrio que la hace más entrañable que peligrosa.

"Oye, ese tío chalay se fue al mercado sin plata, volvió, se olvidó por qué volvió y encima perdió el celular en la combi, ya parece chiste su vida."

Dar chiri

Se usa cuando algo te da escalofríos, ya sea por miedo, impresión o porque hace un frío que cala hasta los huesos. Es como decir que se te eriza la piel y te agarra un temblorcito raro. Muy de Ayacucho, bien serrano y sabroso, y hay que admitir que suena hasta tierno aunque estés muriéndote de susto.

"Hermano, cuando saliste de la nada con esa máscara en la oscuridad casi me desmayo, me dio un chiri que hasta se me enfrió el alma"

Oír nomás

Expresión muy usada para decir que solo escuches y no te metas en el chongo. Es como cuando estás en la conversación pero en modo espectador, sin opinar ni armar drama. Sirve tanto para chismes como para peleas ajenas, y la verdad es que a veces es el mejor modo de sobrevivir en la familia.

"Mi tía y mi vieja se han puesto a pelear por la herencia, y yo ahí sentadito con mi té, oyendo nomás para luego contarle todo a mi causa."

No seas electrón

Se usa para decirle a alguien que está hiperactivo, fastidiando o moviéndose sin parar, como si estuviera cargado de energía y no pudiera quedarse quieto. Es una forma medio cariñosa medio regañona de bajarle las revoluciones a la persona. Suena gracioso porque compara al inquieto con un electrón dando vueltas por todos lados.

"Oye, compadre, deja de estar saltando por toda la sala y cambiando el canal cada rato. No seas electrón y siéntate un rato que me estás mareando, causa."

Sabe chacchar

Se dice de alguien bien vivo, astuto para los negocios y las movidas, que siempre sabe cómo sacar ventaja sin que parezca maldad. Viene de chacchar hojas de coca con maña, exprimiendo hasta la última gota. Es como decir que la persona tiene calle, olfato y un talento especial para acomodarse a cualquier situación.

"Ese Juan sí sabe chacchar, fue a pedir una beca nomás y ha salido con tres, pasajes pagados y hasta foto con el alcalde para el Facebook del municipio."

Chacarero

En Ayacucho se usa para hablar de la gente del campo que no le corre a nada, siempre lista para el trabajo duro, las fiestas largas y las chambas más bravas. Es esa persona que se levanta antes que los gallos, riega, cosecha, arma plan y todavía tiene energía para seguir. Y hay que admitir que ser chacarero es casi un superpoder.

"Panchito se fue a la chacra, arregló el tejado bajo la lluvia, cargó sacos todo el día y en la noche igual cayó a la fiesta con chela en mano, ese compa sí es bien chacarero."

Chompa

Prenda abrigadora tipo suéter o chaqueta de lana que te salva del frío andino pegajoso que se te mete hasta los huesos. En Ayacucho todo el mundo tiene su chompa favorita, esa que ya está viejita pero calienta más que cualquier calefacción, y la verdad es que cuando sopla el viento helado se vuelve tu mejor amiga.

"Oe causa, pásame la chompa pe, que en esta altura está haciendo un fríazo que pela y ya se me están congelando hasta las ideas en la plaza."

Lesionazo

Se usa cuando alguien se mete un golpe tan brutal que hasta los chismosos del barrio se quedan en silencio. No es solo una lesión, es un lesionazo épico, de esos que duelen en el cuerpo y en el orgullo. Suena exagerado a propósito y, la verdad, hace que el drama sea más chistoso que trágico.

"Me quise hacer el bailarín en la fiesta patronal, pisé una botella, volé como cóndor borracho y terminé con un lesionazo que hasta el DJ dejó de tocar huayno."

Te juro por la Pachamama

Expresión para prometer algo con mucha fuerza, invocando a la Pachamama como testigo sagrada. Es como decir que lo que dices es más cierto que el frío de la sierra y el sol pegando en la cara. Se usa cuando quieres que te crean sí o sí, y la verdad es que suena bien poderoso.

"Te juro por la Pachamama que no fui yo el que se bajó la chicha, habrá sido ese compadre que siempre se hace el inocente"

Qué caja

Expresión muy usada cuando algo te hace reír a carcajadas, como para decir que estuvo buenazo, súper gracioso o que casi te ahogas de la risa. Es típica de Ayacucho y no tiene nada que ver con cajas de cartón, es más bien como decir qué risa o qué chiste tan bueno. Y hay que admitir que suena bastante curiosa.

"En la fiesta de ayer, Juan se resbaló intentando zapatear huayno, se fue de cara contra el globo gigante y todos soltamos qué caja mientras nos doblábamos de la risa en el patio"

jolgarse

En Ayacucho se usa jolgarse para hablar de una risa brava, de esas que te agarran sin aviso y no te sueltan. Es reírse a carcajadas, doblado, con lágrimas en los ojos y sin poder respirar bien. Es cuando el chiste está tan bueno que terminas haciendo bulla en toda la chacra, pero feliz de la vida.

"Nos jolgamos tanto con el chiste del tío Juan en plena faena que casi nos caemos al acequia y hasta las llamas se quedaron mirando como diciendo estos serranos están locazos"

Picaraya

En Ayacucho se usa para hablar de alguien bien chismoso, que disfruta meter cizaña y ver cómo arde el chisme. Es esa persona que suelta comentarios venenosos, exagera todo y encima se hace la inocente. Básicamente, le encanta ver el mundo arder con puro drama ajeno, y hay que admitir que a veces da risa verlo.

"Oye, ya pues, no seas picaraya, la vecina solo cambió de corte de pelo y tú ya andas diciendo que se ha conseguido nuevo sugar en la feria dominical."

Jalarse una señal

En Ayacucho se usa para decir que alguien capta una idea al vuelo, como si de la nada le llegara una pista o una iluminación salvadora. Es cuando estás medio perdido, literal o mentalmente, y de pronto te cae la ficha y sabes qué hacer. Es como tener un radar interno que se activa justo cuando más lo necesitas.

"Estábamos re perdidos en el cerro, ya pensando en dormir con las llamas, y de la nada Pedro se jaló una señal, vio un caminito escondido y en una hora ya estábamos tomando calientito en el pueblo."

Chacota

En Ayacucho se usa para hablar de un desmadre bien sabroso, cuando todo se vuelve bulla, chisme, risas y gritos por cualquier pleito o situación chistosa. Es ese momento en que nadie se toma nada en serio y todo el mundo mete su cuchara. La chacota puede empezar por una tontería y terminar en show para todo el barrio.

"En la reunión de vecinos iban serios, pero apenas cortaron la luz del barrio empezó la chacota, todos gritando, rajando del alcalde y riéndose como si fuera fiesta patronal."

Mañuqay

Palabra bien ayacuchana para hablar de un descanso largo y sabroso después del almuerzo, casi siempre con su siestita incluida. No es solo tirarse en la cama, es desconectar del mundo, aflojar el pantalón y dejar que el cuerpo haga su digestión con calma. Suena a flojera, pero en realidad es pura sabiduría andina, la verdad.

"Hermano, después de ese cuy chactado con su mote y su ajicito, ni me hables de chamba, me voy directo a mi mañuqay con frazada gruesa y radio prendida bajito."

Harinear

En Ayacucho, harinear es ir a la tienda a pedir fiado con toda la frescura del mundo y luego desaparecer como fantasma, sin pagar ni medio sol. El comerciante se queda con cara de estatua, lleno de rabia y resignación. Es una jugada bien criolla, graciosa cuando la cuentan, pero en la vida real es bien mala onda.

"Oye, no vayas a harinear otra vez donde la tía Rosa, que ya tiene tu foto pegada en la pared del puesto al lado de los carteles de se busca"
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