Casorio

Término bonachón y medio socarrón para hablar de una boda o casamiento, sobre todo cuando es de esas fiestas largas, con harto trago, música a todo volumen y familia desatada. Se usa cuando el matrimonio no es solo misa y vals, sino pachanga épica que acaba con medio pueblo abrazado. Y la verdad, así da más gusto decir casorio.

"Hermano, el casorio en Juliaca estuvo tan bravo que al final el cura, el padrino y hasta el DJ terminaron zapateando huayno agarrados de la banda."

Achachay

Expresión bien puneña que se suelta cuando hace un frío brutal, de esos que te calan hasta los huesos y te hacen arrepentirte de haber salido de la cama. Se usa sobre todo en las mañanas heladas o cuando corre un viento gélido que parece cuchillo. Viene del quechua y suena tan dramática como el frío que describe.

"Achachay, hermano, con este frío ni el perro quiere salir a la calle, ya estoy pensando en ir a la tienda envuelto en frazada como tamal puneño."

Chalina

En Puno, chalina no es solo la bufanda que te salva del frío helado del altiplano. También se usa para hablar de alguien bien metiche, que anda pegado a los chismes y se mete en asuntos que no son suyos. Es como decir que la persona se cuelga de todas las conversaciones ajenas, y la verdad a veces hace gracia.

"Ya viene la Olga con su chalina bien puesta, fijo que se sienta, se toma su matecito y en cinco minutos sabe hasta quién se ha peleado con la vecina del tercer piso."

acacharte

En Puno se usa acacharte para decir que alguien va a caer a tu casa sin mucha ceremonia, casi siempre de sorpresa y con toda la intención de quedarse un buen rato. Es como anunciar que te van a invadir el living con chisme, risas, cafecito o lo que toque. Suena cariñoso, pero también es aviso de que vayas poniendo la tetera.

"Ya pe, alístate porque en la noche voy a acacharte con mi combo, llevamos cancha, chelas y hasta el parlante para hacer bulla en tu sala."

Chajra

En Puno se usa chajra para hablar de la escuela como si fuera el campo de trabajo, el lugar donde uno suda la gota gorda. Es una forma medio en broma medio en serio de decir que el cole cansa tanto como la chamba. Y hay que admitir que la comparación tiene bastante gracia.

"Apura, causa, que si llegamos tarde a la chajra la profe de mate nos mete otro jalado y mi vieja me saca la mugre."

Choclito

Se le dice 'choclito' a alguien que siempre está metido en todo, preguntón como el que más. Vamos, uno que parece querer enterarse de la vida de todo el mundo.

"Siempre que pasa algo en la cuadra, aparece Julián cual choclito queriendo saberlo todo por encima."

Cacacha

En Puno se usa para hablar de alguien bien duro de carácter, seco como pared de adobe rajada y que no afloja ni a palos. Es esa persona terca, inflexible, que cuando se le mete algo en la cabeza no hay forma de hacerlo cambiar. A veces hace gracia, pero también puede ser medio pesado tratar con alguien tan cacacha todo el día.

"Ese Juancito es bien cacacha, le hemos rogado todo el barrio para que venga a la pachanga y el pata prefiere quedarse tomando su matecito mirando la pared."

Vereda

En Puno, vereda no es solo el caminito al costado de la pista, también es el chisme que corre por todo el barrio a la velocidad de la combi en hora punta. Cuando alguien dice que la vereda ya sabe algo, es porque el rumor está bien regado. Y hay que admitir que la expresión tiene su gracia.

"Oye, ni he abierto el WhatsApp y ya la vereda sabe que he terminado con mi flaca, hasta mi vecina chismosa me ha dado consejos amorosos en la puerta."

Mamita

En Puno se usa para hablar con cariño y respeto a una mujer mayor, puede ser tu mamá, tu abuelita o la caserita del mercado que te salva la vida con su comida. Suena tierno, cercano y bien andino, aunque si lo dices mal puede sonar medio zalamero, así que hay que saber usarlo con cariño de verdad.

"Mamita Graciela, no sea mala pues, écheme su yapita de queso para mi chairo que estoy viniendo con más hambre que llama después de feria."

Estar pa'l cloro

Expresión puneña para decir que alguien está tan cansado, enfermo o hecho polvo que parece listo para que lo desinfecten y lo manden a dormir por siempre. Se usa mucho en tono de broma cuando ves a alguien destruido después de una chamba dura o una farra brava. Y hay que admitir que suena bien dramática y graciosa.

"Hermano, después de la fiesta patronal y de subir el cerro con banda y todo, he llegado a mi casa pa'l cloro, ni para sacarme los zapatos me ha dado el cuerpo."

Chachascar

En Puno se usa para hablar de alguien que presume a lo bestia de lo que sabe o de lo que hace, casi siempre exagerando y echándose flores. Es como alardear para llamar la atención y quedar por encima de los demás. A veces hace gracia, pero cuando se pasan chachascando ya cansa un poco y da vergüencita ajena.

"En la reunión el pata no dejó de chachascar de sus negocios millonarios en Juliaca y al final todos sabíamos que apenas tenía para el pasaje en combi"

¡Propio, suerto!

Se usa en Puno para celebrar cuando alguien hace algo muy bien, con estilo y precisión, como diciendo que le salió perfecto y con toda la suerte del mundo. Suena a mezcla de halago y buena vibra, casi como un brindis verbal. Y la verdad, cuando te lo dicen, te sube el ego bonito.

"¿Has visto al Chato meter tres goles seguidos de chalaca en la pichanga del barrio? Propio, suerto, ese pata está bendecido por los apus"

Yapita

En Puno se usa para hablar de ese extra que te dan de buena onda cuando compras algo, como un pequeño regalo o bonificación. Es la clásica porción adicional que pides al final, casi como un derecho sagrado del comprador. Si no pides tu yapita, parece que no sabes comprar en el mercado, y la verdad es que tiene su encanto.

"He comprado un kilo de papas en el mercado y le digo al casero bien confiado que me dé mi yapita, y el pata se raja y me suelta un buen puñadito más como si fuera mi cumpleaños"

Estar lechón

Se dice de alguien que ha comido tanto que está a punto de explotar o simplemente tiene mucha panza.

"Después del almuerzo en la fiesta, te juro que me siento tan lechón que no puedo ni bailar un huayno."

Azulito

Apodo medio tierno medio vacilón para alguien que se pone triste o melancólico por cualquier cosa, como si se tiñera de azul. En Puno puede recordar al color del Titicaca, todo dramático y profundo. Se usa para bajarle el drama a la situación y de paso meterle un poco de cariño y chacota.

"Ya estás otra vez todo azulito porque se acabó la gaseosa, causa. Relájate, bajamos al mercado, compramos otra y de paso unas papitas para que se te pase la novela."

Chilina

En Puno se usa para hablar de las piernas de una mujer de forma juguetona y medio pícara, sobre todo cuando va con falda corta o vestido que deja ver bastante. Es de esas palabras que se sueltan entre patas con confianza, pero mejor medir el contexto porque también puede sonar medio baboso si no hay confianza.

"Oye, causa, esa flaca que ha entrado a la fiesta tiene unas chilinas que hasta el DJ se ha distraído y ha puesto huayno en plena salsa."

Chacra de chanchos

Expresión bien puneña para decir que un lugar está hecho un caos, todo sucio, desordenado y lleno de porquería, como si hubiera vivido ahí una manada de chanchos felices. Se usa para vacilar a alguien por lo cochino que es su cuarto, su casa o hasta su escritorio. Y la verdad, cuando aplica, duele pero hace gracia.

"Oye, tu sala parece chacra de chanchos, hay ropa, platos y hasta un zapato en la cocina, ya pues, ponte las pilas antes que vengan tus viejos."

Chachakana

En Puno se usa para hablar de esa persona que siempre se borra a última hora, que promete ir pero se esfuma como fantasma cuando toca cumplir. Es el típico colega que siempre tiene una excusa rara para no aparecer. Y hay que admitir que, aunque jode, a veces hasta hace gracia lo predecible que es.

"Ya pues, no seas chachakana, Carlos, siempre dices que vienes a la pichanga y al final te pierdes como si te hubiera tragado el lago Titicaca."

Achoriar

En Puno se usa achoriar para hablar de alguien que mira mucho, con curiosidad y con un punto de desconfianza, como si estuviera chequeando todo el movimiento. Es esa mirada de choro desconfiado, medio sapo, que no se pierde ni un detalle del barrio. A veces se usa en broma, pero también puede sonar a advertencia.

"Oye, ya deja de achoriar a los vecinos desde tu puerta, parece que fueras serenazgo chismoso esperando que alguien tropiece con un anticucho para ir a rajar."

Encarguito

Diminutivo bien cariñoso de encargo, típico cuando le pides a alguien un favor que suena chiquito pero termina siendo misión imposible. Se usa mucho para compras en el mercado, trámites o recados varios. Suena tierno, pero a veces es la excusa perfecta para mandarte media lista de cosas. Y hay que admitir que tiene su truco.

"Manuelito, ya que vas al centro hazme un encarguito pues, compras quinua, papitas y su frutita, revisas bien que no esté vieja, regateas unos soles y de paso pagas la luz, no seas flojo."

Apichar

En Puno se usa para decir que vas a hacer una visita rápida y relajada a la casa de alguien, casi siempre sin avisar. Es como caer de sorpresa para chismosear un rato, tomar algo caliente y ver qué se arma. A veces dices que solo vas a apichar un ratito y terminas quedándote medio día, pero así es la vida bonita.

"Oye, después del mercado vamos a apichar donde la tía Juanita, de paso cae un caldito de mote, un quesito frito y nos quedamos rajando de los vecinos hasta que oscurezca"

Pisar reserva

Se usa cuando alguien está reventado físicamente, sin energía, como cuando el tanque ya está en la pura reserva y el carro avanza de milagro. En Puno se suelta mucho después de una pachanga brava, una fiesta patronal o un carnaval intenso. Es como decir que ya no das más, pero igual sigues ahí tercamente, medio zombie.

"Hermano, después de bailar morenada toda la noche ya estaba pisando reserva, apenas podía subir la cuesta y mi vieja pensaba que seguía borracho."

Chequear máquina

Frase usada para revisar o verificar con cuidado algo, especialmente si parece que no va bien. En Puno, es como decir 'echar un vistazo profundo'.

"Oye, Juanito, tu moto suena raro, deberías chequear máquina antes de ese viaje largo."

Tantear

En Puno, tantear es mirar con calma y evaluar cómo viene la mano, ya sea con una persona, una situación o hasta con la comida. Es como probar el terreno sin lanzarse de cabeza, midiendo si conviene o no. Se usa mucho cuando alguien está viendo si le gusta alguien o si un negocio vale la pena.

"Ese compadre está tanteando el negocio de las truchas en el lago, primero pregunta por los precios, luego se hace el loco, pero fijo que en unas semanas ya está metido hasta el cuello."

Tablerito

Apodo medio cariñoso medio vacilón para alguien que siempre está maquinando planes, calculando cada jugada como si fuera un tablero de ajedrez con patas. Se usa para el pata que nunca improvisa, todo lo piensa, todo lo analiza y parece que vive armando estrategias. A veces da risa, a veces cansa, pero siempre tiene un plan bajo la manga.

"Oye, ese Juan es un tablerito, ya tiene plan A, B y C por si se cae la chamba, se va la luz y hasta si se aparece su ex en la fiesta del barrio."

Limón pa' tu ceviche

Se usa para vacilar a alguien que anda con mala cara, tirando mala vibra o respondiendo todo de forma amarga. Es como decirle que está más ácido que el limón del ceviche, que ya se está pasando de agrio. Suele decirse entre patas con tono de broma, aunque también puede llevar su jalón de orejas escondido.

"Oye causa, si vas a seguir renegando por todo mejor te quedas en tu casa, estás más amargo que limón pa' tu ceviche, ya nos estás aguando la chela."

Estrellarse

En Puno se usa para cuando alguien se cree la última Coca-Cola del desierto, se agranda de más y al final todo le sale al revés. Es como lanzarse confiado pensando que vas a brillar y terminas chocando feo con la realidad. Duele un poco, da risa un montón, y sirve para bajarle el humo a cualquiera.

"Juanito se creyó el crack del barrio en la pichanga y terminó estrellándose cuando el profe lo sacó por hacerse el machito y armar bronca con el árbitro."

Chimbo

En Puno se usa chimbo para decir que algo salió mal, es de mala calidad o simplemente fue un completo fracaso. Puede ser un objeto que se malogra al toque, un plan que se cae o una experiencia que no cumple nada de lo que prometía. Es como decir que algo es trucho, fallado o bien decepcionante, aunque a veces da risa usarlo.

"Fuimos al concierto ese barato y el sonido estaba chimbo, el cantante se olvidó la letra y encima se fue la luz, parecía ensayo de colegio pobre."

Chapear

En Puno chapear es ir por la vida presumiendo cosas que no son ciertas, inflando el pecho por logros inventados o súper exagerados. Es como ponerse medallas imaginarias por hazañas que solo existen en la cabeza. Se usa para bajarle los humos a alguien que habla mucho y no tiene con qué respaldarlo.

"Ese pata anda chapeando que tiene lancha en el Titicaca y chofer privado, pero vive todavía con su mamá y se sube a combi como todos."

Tener pozo en el altiplano

Se usa en tono medio en broma para hablar de alguien con una suerte brutal, como si hasta cayéndose a un pozo en pleno altiplano encontrara oro, wifi y una promo de chip. Es esa persona que siempre liga, siempre gana rifas y siempre le salen chambas de la nada. A veces hasta da un poquito de envidia, pero de la sana, supuestamente.

"Mira a la Rosa, llega tarde a la fiesta, se acaba la chela y aun así se gana la rifa de la tele. Esa flaca de todas maneras tiene pozo en el altiplano"

Fábrica de cuy

Forma graciosa de hablar de una casa o chacra donde crían un montón de cuyes, casi como si fuera producción en serie. Se usa cuando alguien tiene tantos que parece negocio familiar serio, con turno mañana y tarde. En Puno el cuy es casi institución, así que la expresión sale sola cuando ves jaulas por todos lados.

"Hermano, he ido a la casa de la tía Eulogia y parece fábrica de cuy, hay jaulas hasta en el techo y los cuyes chillan más que los vecinos en fiesta patronal."

Casar

En Puno se usa para hablar de esa tradición medio broma medio en serio donde te pueden casar en plena fiesta, sobre todo en carnavales. A veces hasta te hacen “casar” con un cuy como parte del show. Entre la chela, la banda y el baile, ni te enteras y ya todos te dicen yerno. El romance puneño es otro level.

"Hermano, en el Carnaval de Puno casi me hacen casar, estaba bailando bien tranqui y de la nada ya tenía cuy, anillo y suegra gritona abrazándome"

Trepatambo

En Puno se usa para señalar a la persona que se mete en todo, que se cuela en conversaciones, planes y chismes sin que nadie le haya dicho ven. Es como el clásico colado que quiere estar en cada movida para figurar un poquito. No siempre es mala onda, pero cansa un montón cuando se pasa de vivo.

"Oye, ese Juan es bien trepatambo, ayer cayó a la pollada del barrio sin pagar entrada y encima quería mandar en la música."

Chukuta

Se usa para hablar de la persona que está en todas, que se entera de cada chisme del barrio porque vive mirando qué hacen los demás. No siempre es mala onda, pero sí es ese vecino que parece cámara de seguridad humana. En Puno se suelta con media risa, media desconfianza, porque sabes que todo lo va a comentar después.

"Oye, no le cuentes nada a la Rosa, esa es bien chukuta, mañana todo el jirón va a saber hasta cuántos anticuchos te comiste en la feria."

Ch'ajchu

En Puno el ch'ajchu es un plato típico bien contundente, un caldo o guiso de cordero con papas, chuño y otras cositas que te dejan listo para la siesta. Mucha gente lo asocia con comida de feria o de fiesta patronal. A veces también se suelta en broma para hablar de un lío tremendo donde todo está mezclado y nadie entiende nada.

"Hermano, mi vida está hecha un ch'ajchu: la chamba me explota, mi ex me escribe a las tres de la mañana y encima mi vieja quiere que vaya a la fiesta patronal a cargar andas"

Trazar

En Puno, trazar es ponerse a comer con una gana brutal, sin miedo al plato ni a la panza. Es cuando ves la comida y dices hoy sí se come de verdad, como si fuera la última cena. No es solo comer, es devorar con alegría, sin culpa y con todo el entusiasmo del mundo, que para eso está la vida.

"Hermano, ayer en la fiesta patronal me tracé tres platos de caldo de cabeza, dos de chicharrón con mote y todavía pregunté si había postre, la gente pensó que estaba poseído."

Quedarse triki

Se usa cuando alguien se queda en shock total, medio pasmado, como si el cerebro se hubiera desconectado por la sorpresa. Puede ser por una noticia loca, un chisme inesperado o algo que nadie veía venir. Es como quedarse congelado un rato, sin saber si reír, llorar o salir corriendo, y la verdad es que suena bien gracioso.

"Cuando la warmi del barrio dijo que iba a invitar chelas y cuy para todos el domingo, hasta el más machito se quedó triki mirando como llama asustada."

No seas rosa

Es como decirle a alguien que no sea tan infantil o inocente. Cuando un amigo está actuando ñoño y bien despistado.

"¡Eh, Juanito! Deja de llorar por tonterías, compadre. No seas rosa, que aquí venimos a divertirnos."

Abuelazo

Forma cariñosa y medio vacilona de llamar a alguien mayor, o que parece mayor, como si fuera un abuelo sabio y buena onda. Se usa para pedir consejos, hacerle bromas por lo viejo que está o porque se comporta como señor mayor. Es de esas palabras que suenan tiernas pero con chispa, y bien usadas dan mucho juego.

"Oye, abuelazo, deja de quedarte dormido viendo la novela y explícame cómo hago para que el WiFi no se muera cuando prendo el microondas, tú que ya lo has visto todo en esta vida."

Zanahorearse

En Puno se usa para decir que alguien se queda colgado, distraído o en la luna, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que toca. Es ese momento en que te hablan y tú ni enterado, con la mirada perdida y la cabeza paseando por las nubes. Y sí, pasa más seguido de lo que uno admite.

"Apura, causa, no te vayas a zanahorear en la plaza mirando las cholitas bailar y luego digas que perdiste el bus a Juliaca por culpa del frío."

Llapachatuta

Se usa en Puno para hablar de una historia tan inflada y adornada que ya nadie con dos neuronas se la cree. Es como cuando alguien agarra un cuento normalito y le mete drama, efectos especiales y tres finales distintos. Básicamente, es una mentira tan exagerada que da más risa que duda, aunque a veces también da un poco de vergüenza ajena.

"Hermano, el Carlos vino diciendo que su tío peleó con un puma, lo amarró con su correa y luego se fueron en moto al lago. Esa historia está bien llapachatuta, ya ni el más sonso se la traga."

Hacer un rinconcito

Se dice cuando una pareja se aparta un rato para estar bien pegaditos, con besitos, abrazos y coqueteo lejos de los sapos. No necesariamente es algo súper intenso, más bien es su momento romántico y calentito. Es como desaparecer un toque de la reunión para estar solos, y la verdad es que todos lo hemos hecho alguna vez.

"Oye, ¿has visto a la Yessi y al Chato? Ni bien empezó la fiesta ya se han ido a hacer su rinconcito por allá atrás, seguro están bien acaramelados detrás del corralón."

Hoyita

En Puno se usa para hablar del día de hoy con cariño, como si el día fuera una cosita tierna que apetece abrazar. A veces lleva un toque melancólico por el frío y el cielo gris, pero también suena a plan casero rico. Es como mirar por la ventana y pensar que el clima está triste pero bonito.

"Ay, esta hoyita está ideal para quedarse en casita, prender la cocina a leña, hacerse su sopita de quinua y chismosear toda la tarde bien abrigaditos."

Puente trucha

En Puno se usa para hablar de un atajo medio chueco, un arreglo informal o una maña para saltarse pasos, normas o controles. Es como decir que vas a puentear el sistema con algo medio ilegal o por lo menos bien dudoso. No es precisamente un ejemplo de civismo, pero hay que admitir que la expresión tiene bastante gracia.

"Hermano, ese trámite en la muni demora meses, mejor búscate un puente trucha con algún pata adentro y sales con tu papelito en un par de días nomás."

Achachau

Expresión bien puneña para soltar cuando algo te sorprende, te impresiona o te deja medio helado, ya sea por bueno o por raro. Es como decir ay caramba pero con poncho, altura y viento helado en la cara. Suena a queja, pero también a chisme sabroso, y hay que admitir que tiene bastante encanto.

"Achachau, compadre, has visto al vecino, se ha comprado tremendo televisor y sigue robando wifi del municipio como si nada"

Andar en torito

Cuando alguien está bien confundido o perdido, como si estuviera girando sin parar y no supiera dónde está el norte.

"Después de la juerga de anoche, Juan estaba en el mercado andando en torito, ni sabía dónde había dejado su chompa."

Estar hecho una piedra

En Puno se usa para decir que alguien está tan cansado que parece un bulto inerte, sin ganas ni fuerza para moverse. Puede ser por una chamba matadora, por trasnochar o por una farra épica. Es como decir que el cuerpo ya no da más y solo quieres quedarte tirado sin hacer absolutamente nada.

"Hermano, después de bailar huayno toda la noche en la fiesta del pueblo, amanecí hecho una piedra, ni para levantarme a tomar mi mate de coca podía, parecía estatua en plena plaza."

Azulito

Apodo cariñoso para alguien que va bien vestido, con pinta elegante y un estilo fresco que llama la atención, como cielo despejado en mañana helada puneña. Se usa para vacilar con cariño al pata que se ha arreglado más de lo normal, como diciendo que hoy sí se ha puesto modo galán. Y hay que admitir que suena bien simpático.

"Oye, mira a Juanito entrando al bautizo, todo un azulito con su terno nuevo, corbatita brillante y hasta zapatos lustrados, parece que fuera a conquistar medio Puno."

Luna de Puno

Se usa para hablar de una noche puneña helada y despejada, con la luna brillando fuerte y el frío pegando duro en los huesos. Es esa noche en la que el cielo está precioso, pero tú estás tiritando aunque tengas chompa, poncho y hasta medias de alpaca. Y hay que admitir que suena bien poético.

"Hermano, anoche había una luna de Puno que ni con tres ponchos, dos chompitas y un mate de coca dejabas de tiritar en la plaza"
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