Casorio
Término bonachón y medio socarrón para hablar de una boda o casamiento, sobre todo cuando es de esas fiestas largas, con harto trago, música a todo volumen y familia desatada. Se usa cuando el matrimonio no es solo misa y vals, sino pachanga épica que acaba con medio pueblo abrazado. Y la verdad, así da más gusto decir casorio.
Achachay
Expresión bien puneña que se suelta cuando hace un frío brutal, de esos que te calan hasta los huesos y te hacen arrepentirte de haber salido de la cama. Se usa sobre todo en las mañanas heladas o cuando corre un viento gélido que parece cuchillo. Viene del quechua y suena tan dramática como el frío que describe.
Chalina
En Puno, chalina no es solo la bufanda que te salva del frío helado del altiplano. También se usa para hablar de alguien bien metiche, que anda pegado a los chismes y se mete en asuntos que no son suyos. Es como decir que la persona se cuelga de todas las conversaciones ajenas, y la verdad a veces hace gracia.
Pegar la chamba
Quedarse dormido o distraído en el trabajo, típico cuando te pasas de utopía en la noche anterior.
acacharte
En Puno se usa acacharte para decir que alguien va a caer a tu casa sin mucha ceremonia, casi siempre de sorpresa y con toda la intención de quedarse un buen rato. Es como anunciar que te van a invadir el living con chisme, risas, cafecito o lo que toque. Suena cariñoso, pero también es aviso de que vayas poniendo la tetera.
Chajra
En Puno se usa chajra para hablar de la escuela como si fuera el campo de trabajo, el lugar donde uno suda la gota gorda. Es una forma medio en broma medio en serio de decir que el cole cansa tanto como la chamba. Y hay que admitir que la comparación tiene bastante gracia.
Choclito
Se le dice 'choclito' a alguien que siempre está metido en todo, preguntón como el que más. Vamos, uno que parece querer enterarse de la vida de todo el mundo.
Cacacha
En Puno se usa para hablar de alguien bien duro de carácter, seco como pared de adobe rajada y que no afloja ni a palos. Es esa persona terca, inflexible, que cuando se le mete algo en la cabeza no hay forma de hacerlo cambiar. A veces hace gracia, pero también puede ser medio pesado tratar con alguien tan cacacha todo el día.
Vereda
En Puno, vereda no es solo el caminito al costado de la pista, también es el chisme que corre por todo el barrio a la velocidad de la combi en hora punta. Cuando alguien dice que la vereda ya sabe algo, es porque el rumor está bien regado. Y hay que admitir que la expresión tiene su gracia.
Mamita
En Puno se usa para hablar con cariño y respeto a una mujer mayor, puede ser tu mamá, tu abuelita o la caserita del mercado que te salva la vida con su comida. Suena tierno, cercano y bien andino, aunque si lo dices mal puede sonar medio zalamero, así que hay que saber usarlo con cariño de verdad.
Estar pa'l cloro
Expresión puneña para decir que alguien está tan cansado, enfermo o hecho polvo que parece listo para que lo desinfecten y lo manden a dormir por siempre. Se usa mucho en tono de broma cuando ves a alguien destruido después de una chamba dura o una farra brava. Y hay que admitir que suena bien dramática y graciosa.
Chachascar
En Puno se usa para hablar de alguien que presume a lo bestia de lo que sabe o de lo que hace, casi siempre exagerando y echándose flores. Es como alardear para llamar la atención y quedar por encima de los demás. A veces hace gracia, pero cuando se pasan chachascando ya cansa un poco y da vergüencita ajena.
¡Propio, suerto!
Se usa en Puno para celebrar cuando alguien hace algo muy bien, con estilo y precisión, como diciendo que le salió perfecto y con toda la suerte del mundo. Suena a mezcla de halago y buena vibra, casi como un brindis verbal. Y la verdad, cuando te lo dicen, te sube el ego bonito.
Yapita
En Puno se usa para hablar de ese extra que te dan de buena onda cuando compras algo, como un pequeño regalo o bonificación. Es la clásica porción adicional que pides al final, casi como un derecho sagrado del comprador. Si no pides tu yapita, parece que no sabes comprar en el mercado, y la verdad es que tiene su encanto.
Estar lechón
Se dice de alguien que ha comido tanto que está a punto de explotar o simplemente tiene mucha panza.
Azulito
Apodo medio tierno medio vacilón para alguien que se pone triste o melancólico por cualquier cosa, como si se tiñera de azul. En Puno puede recordar al color del Titicaca, todo dramático y profundo. Se usa para bajarle el drama a la situación y de paso meterle un poco de cariño y chacota.
Chilina
En Puno se usa para hablar de las piernas de una mujer de forma juguetona y medio pícara, sobre todo cuando va con falda corta o vestido que deja ver bastante. Es de esas palabras que se sueltan entre patas con confianza, pero mejor medir el contexto porque también puede sonar medio baboso si no hay confianza.
Chacra de chanchos
Expresión bien puneña para decir que un lugar está hecho un caos, todo sucio, desordenado y lleno de porquería, como si hubiera vivido ahí una manada de chanchos felices. Se usa para vacilar a alguien por lo cochino que es su cuarto, su casa o hasta su escritorio. Y la verdad, cuando aplica, duele pero hace gracia.
Chachakana
En Puno se usa para hablar de esa persona que siempre se borra a última hora, que promete ir pero se esfuma como fantasma cuando toca cumplir. Es el típico colega que siempre tiene una excusa rara para no aparecer. Y hay que admitir que, aunque jode, a veces hasta hace gracia lo predecible que es.
Achoriar
En Puno se usa achoriar para hablar de alguien que mira mucho, con curiosidad y con un punto de desconfianza, como si estuviera chequeando todo el movimiento. Es esa mirada de choro desconfiado, medio sapo, que no se pierde ni un detalle del barrio. A veces se usa en broma, pero también puede sonar a advertencia.
Encarguito
Diminutivo bien cariñoso de encargo, típico cuando le pides a alguien un favor que suena chiquito pero termina siendo misión imposible. Se usa mucho para compras en el mercado, trámites o recados varios. Suena tierno, pero a veces es la excusa perfecta para mandarte media lista de cosas. Y hay que admitir que tiene su truco.
Apichar
En Puno se usa para decir que vas a hacer una visita rápida y relajada a la casa de alguien, casi siempre sin avisar. Es como caer de sorpresa para chismosear un rato, tomar algo caliente y ver qué se arma. A veces dices que solo vas a apichar un ratito y terminas quedándote medio día, pero así es la vida bonita.
Pisar reserva
Se usa cuando alguien está reventado físicamente, sin energía, como cuando el tanque ya está en la pura reserva y el carro avanza de milagro. En Puno se suelta mucho después de una pachanga brava, una fiesta patronal o un carnaval intenso. Es como decir que ya no das más, pero igual sigues ahí tercamente, medio zombie.
Chequear máquina
Frase usada para revisar o verificar con cuidado algo, especialmente si parece que no va bien. En Puno, es como decir 'echar un vistazo profundo'.
Tantear
En Puno, tantear es mirar con calma y evaluar cómo viene la mano, ya sea con una persona, una situación o hasta con la comida. Es como probar el terreno sin lanzarse de cabeza, midiendo si conviene o no. Se usa mucho cuando alguien está viendo si le gusta alguien o si un negocio vale la pena.
Tablerito
Apodo medio cariñoso medio vacilón para alguien que siempre está maquinando planes, calculando cada jugada como si fuera un tablero de ajedrez con patas. Se usa para el pata que nunca improvisa, todo lo piensa, todo lo analiza y parece que vive armando estrategias. A veces da risa, a veces cansa, pero siempre tiene un plan bajo la manga.
Limón pa' tu ceviche
Se usa para vacilar a alguien que anda con mala cara, tirando mala vibra o respondiendo todo de forma amarga. Es como decirle que está más ácido que el limón del ceviche, que ya se está pasando de agrio. Suele decirse entre patas con tono de broma, aunque también puede llevar su jalón de orejas escondido.
Estrellarse
En Puno se usa para cuando alguien se cree la última Coca-Cola del desierto, se agranda de más y al final todo le sale al revés. Es como lanzarse confiado pensando que vas a brillar y terminas chocando feo con la realidad. Duele un poco, da risa un montón, y sirve para bajarle el humo a cualquiera.
Chimbo
En Puno se usa chimbo para decir que algo salió mal, es de mala calidad o simplemente fue un completo fracaso. Puede ser un objeto que se malogra al toque, un plan que se cae o una experiencia que no cumple nada de lo que prometía. Es como decir que algo es trucho, fallado o bien decepcionante, aunque a veces da risa usarlo.
Chapear
En Puno chapear es ir por la vida presumiendo cosas que no son ciertas, inflando el pecho por logros inventados o súper exagerados. Es como ponerse medallas imaginarias por hazañas que solo existen en la cabeza. Se usa para bajarle los humos a alguien que habla mucho y no tiene con qué respaldarlo.
Tener pozo en el altiplano
Se usa en tono medio en broma para hablar de alguien con una suerte brutal, como si hasta cayéndose a un pozo en pleno altiplano encontrara oro, wifi y una promo de chip. Es esa persona que siempre liga, siempre gana rifas y siempre le salen chambas de la nada. A veces hasta da un poquito de envidia, pero de la sana, supuestamente.
Fábrica de cuy
Forma graciosa de hablar de una casa o chacra donde crían un montón de cuyes, casi como si fuera producción en serie. Se usa cuando alguien tiene tantos que parece negocio familiar serio, con turno mañana y tarde. En Puno el cuy es casi institución, así que la expresión sale sola cuando ves jaulas por todos lados.
Casar
En Puno se usa para hablar de esa tradición medio broma medio en serio donde te pueden casar en plena fiesta, sobre todo en carnavales. A veces hasta te hacen “casar” con un cuy como parte del show. Entre la chela, la banda y el baile, ni te enteras y ya todos te dicen yerno. El romance puneño es otro level.
Trepatambo
En Puno se usa para señalar a la persona que se mete en todo, que se cuela en conversaciones, planes y chismes sin que nadie le haya dicho ven. Es como el clásico colado que quiere estar en cada movida para figurar un poquito. No siempre es mala onda, pero cansa un montón cuando se pasa de vivo.
Chukuta
Se usa para hablar de la persona que está en todas, que se entera de cada chisme del barrio porque vive mirando qué hacen los demás. No siempre es mala onda, pero sí es ese vecino que parece cámara de seguridad humana. En Puno se suelta con media risa, media desconfianza, porque sabes que todo lo va a comentar después.
Ch'ajchu
En Puno el ch'ajchu es un plato típico bien contundente, un caldo o guiso de cordero con papas, chuño y otras cositas que te dejan listo para la siesta. Mucha gente lo asocia con comida de feria o de fiesta patronal. A veces también se suelta en broma para hablar de un lío tremendo donde todo está mezclado y nadie entiende nada.
Trazar
En Puno, trazar es ponerse a comer con una gana brutal, sin miedo al plato ni a la panza. Es cuando ves la comida y dices hoy sí se come de verdad, como si fuera la última cena. No es solo comer, es devorar con alegría, sin culpa y con todo el entusiasmo del mundo, que para eso está la vida.
Quedarse triki
Se usa cuando alguien se queda en shock total, medio pasmado, como si el cerebro se hubiera desconectado por la sorpresa. Puede ser por una noticia loca, un chisme inesperado o algo que nadie veía venir. Es como quedarse congelado un rato, sin saber si reír, llorar o salir corriendo, y la verdad es que suena bien gracioso.
No seas rosa
Es como decirle a alguien que no sea tan infantil o inocente. Cuando un amigo está actuando ñoño y bien despistado.
Abuelazo
Forma cariñosa y medio vacilona de llamar a alguien mayor, o que parece mayor, como si fuera un abuelo sabio y buena onda. Se usa para pedir consejos, hacerle bromas por lo viejo que está o porque se comporta como señor mayor. Es de esas palabras que suenan tiernas pero con chispa, y bien usadas dan mucho juego.
Zanahorearse
En Puno se usa para decir que alguien se queda colgado, distraído o en la luna, como si estuviera pensando en cualquier cosa menos en lo que toca. Es ese momento en que te hablan y tú ni enterado, con la mirada perdida y la cabeza paseando por las nubes. Y sí, pasa más seguido de lo que uno admite.
Llapachatuta
Se usa en Puno para hablar de una historia tan inflada y adornada que ya nadie con dos neuronas se la cree. Es como cuando alguien agarra un cuento normalito y le mete drama, efectos especiales y tres finales distintos. Básicamente, es una mentira tan exagerada que da más risa que duda, aunque a veces también da un poco de vergüenza ajena.
Hacer un rinconcito
Se dice cuando una pareja se aparta un rato para estar bien pegaditos, con besitos, abrazos y coqueteo lejos de los sapos. No necesariamente es algo súper intenso, más bien es su momento romántico y calentito. Es como desaparecer un toque de la reunión para estar solos, y la verdad es que todos lo hemos hecho alguna vez.
Hoyita
En Puno se usa para hablar del día de hoy con cariño, como si el día fuera una cosita tierna que apetece abrazar. A veces lleva un toque melancólico por el frío y el cielo gris, pero también suena a plan casero rico. Es como mirar por la ventana y pensar que el clima está triste pero bonito.
Puente trucha
En Puno se usa para hablar de un atajo medio chueco, un arreglo informal o una maña para saltarse pasos, normas o controles. Es como decir que vas a puentear el sistema con algo medio ilegal o por lo menos bien dudoso. No es precisamente un ejemplo de civismo, pero hay que admitir que la expresión tiene bastante gracia.
Achachau
Expresión bien puneña para soltar cuando algo te sorprende, te impresiona o te deja medio helado, ya sea por bueno o por raro. Es como decir ay caramba pero con poncho, altura y viento helado en la cara. Suena a queja, pero también a chisme sabroso, y hay que admitir que tiene bastante encanto.
Andar en torito
Cuando alguien está bien confundido o perdido, como si estuviera girando sin parar y no supiera dónde está el norte.
Estar hecho una piedra
En Puno se usa para decir que alguien está tan cansado que parece un bulto inerte, sin ganas ni fuerza para moverse. Puede ser por una chamba matadora, por trasnochar o por una farra épica. Es como decir que el cuerpo ya no da más y solo quieres quedarte tirado sin hacer absolutamente nada.
Azulito
Apodo cariñoso para alguien que va bien vestido, con pinta elegante y un estilo fresco que llama la atención, como cielo despejado en mañana helada puneña. Se usa para vacilar con cariño al pata que se ha arreglado más de lo normal, como diciendo que hoy sí se ha puesto modo galán. Y hay que admitir que suena bien simpático.
Luna de Puno
Se usa para hablar de una noche puneña helada y despejada, con la luna brillando fuerte y el frío pegando duro en los huesos. Es esa noche en la que el cielo está precioso, pero tú estás tiritando aunque tengas chompa, poncho y hasta medias de alpaca. Y hay que admitir que suena bien poético.