Se usa para vacilar con cariño a alguien joven que se comporta como viejito: le encantan las siestas, el cafecito con pan, las novelas, repetir historias y decir cosas tipo cuando yo tenía tu edad. No es un insulto grave, más bien una forma de decir que es todo un señor mayor atrapado en cuerpo de pelado, y la verdad hace gracia.
Forma cariñosa y medio vacilona de llamar a alguien mayor, o que parece mayor, como si fuera un abuelo sabio y buena onda. Se usa para pedir consejos, hacerle bromas por lo viejo que está o porque se comporta como señor mayor. Es de esas palabras que suenan tiernas pero con chispa, y bien usadas dan mucho juego.