En Venezuela, chimbo es cuando algo sale malo, de baja calidad, medio pirata o simplemente una decepción. Sirve para objetos, planes, excusas y hasta gente, según el tono. Es como decir que es una porquería o que te estafaron, pero en versión criolla. Y sí, suena sabroso aunque sea para quejarse.
En Cundinamarca se usa chimbo para decir que algo es falso, pirata o de mala calidad, como cuando te encasquetan una imitación barata. También se aplica a planes, fiestas o situaciones que salen aburridas, incómodas o decepcionantes. Es esa palabra que sueltas cuando algo prometía mucho y al final fue pura pantalla y cero sabor.
En Sucre se usa chimbo para decir que algo es malo, aburrido, de mala calidad o que salió todo mal. Puede ser una fiesta sin ambiente, un plan que se cae o un producto que se daña rápido. Es como decir que algo es una porquería, pero con sabor costeño y un poquito de resignación divertida.
En Falcón y buena parte de Venezuela, chimbo se usa para decir que algo es malo, de poca calidad, aburrido o decepcionante. Puede ser una fiesta, una comida, una película o hasta un chisme que prometía más. Es como cuando te venden humo y al final no pasa nada. Palabrita muy útil para rajar con cariño.
Se dice cuando algo sale malo, de baja calidad o te deja con cara de ¿en serio?. También vale para planes aburridos o cosas que no cumplen ni de lejos lo prometido. Es como pedir un helado brutal y que te den un cubito de hielo triste. Suena fuerte, pero es súper común en la calle.
En La Guaira chimbo se usa para decir que algo es malo, de poca calidad o que quedó muy por debajo de lo que prometía. Puede ser una película, una fiesta, un regalo o hasta un chisme mal contado. Es como cuando te venden humo y al final no hay nada. Y sí, tiene su sabrosura decirlo bien indignado.
En Puno se usa chimbo para decir que algo salió mal, es de mala calidad o simplemente fue un completo fracaso. Puede ser un objeto que se malogra al toque, un plan que se cae o una experiencia que no cumple nada de lo que prometía. Es como decir que algo es trucho, fallado o bien decepcionante, aunque a veces da risa usarlo.
En Táchira chimbo es algo de mala calidad, medio trucho, que no cumple lo que promete y termina siendo una decepción total. También se usa para gente poco seria, que promete y no cumple o que siempre queda mal. Es de esas palabras que suenan suaves pero cuando te la sueltan sabes que no es ningún halago, más bien todo lo contrario.
En Táchira, chimbo se dice cuando algo sale malo, decepciona o es de baja calidad. También vale para cosas falsas, piratas o medio truchas, tipo imitación barata. Es una palabra súper común para quejarse sin dar tantas vueltas. Y sí, cuando algo es chimbo, normalmente te deja con cara de ¿en serio pagué por esto?
En Carabobo chimbo es algo de mala calidad, que se ve barato, falla rápido o simplemente no cumple lo que promete. Puede ser un objeto, un plan, una película o hasta un chisme mal contado. Es como decir que algo está feo, cutre o decepcionante. Y sí, cuando algo sale chimbo, provoca llorar pero de la rabia.
En Guárico y en buena parte de Venezuela, decir que algo es chimbo es tirarle que está feo, mal hecho, aburrido o que da una vergüenza ajena tremenda. Puede ser una fiesta, un chiste, un regalo o hasta un plan romántico. Es como decir que algo no tiene gracia ni calidad, y la verdad es que suena sabroso.
Algo que es falso, de poca calidad o simplemente decepcionante. Es como cuando ves un tráiler épico y la película resulta ser más mala que un día sin arepas.
En Caracas chimbo se usa para decir que algo es malo, aburrido, de mala calidad o que simplemente no dio la talla. Puede ser un plan, un concierto, una película o hasta un regalo. Es como decir que fue una decepción total. Y sí, suena suavecito, pero cuando te lo sueltan, duele un poquito.
En Táchira chimbo se usa para decir que algo es malo, de poca calidad o bien que fue una decepción total. También se suelta para hablar de alguien que no rinde, que promete mucho y al final nada que ver. Es de esas palabras que sirven para rajar con cariño, aunque a veces pique un poquito.