Se dice cuando alguien está distraídazo, colgado o en su mundo, como si la cabeza se le hubiera ido lejísimos y no aterrizara ni a palos. Es una versión local de estar en la luna, con sabor loretano y selva incluida. Ideal para vacilar al que no pesca nada en clase, en la chamba o en la conversa.
"Oe, Raúl, deja el celular pues, causa. Te están hablando hace rato y tú nada, estás en la luna de Loreto y ni cuenta te das."