Mango colgante

Se usa para hablar de alguien que está facilito para el ligue, como un mango maduro que cuelga bajito y solo espera que lo agarren. También puede ser una oportunidad tan sencilla que casi da risa no aprovecharla. Es de esas expresiones costeñas sabrosas que pintan la escena completa con solo decirla.

"Chama, ese tipo está más fácil que un mango colgante, si no te lo ligas hoy es porque te fuiste pa' la casa a dormir temprano."

Echar un chalequeo

Expresión muy de playa en La Guaira para hablar de bromear con alguien, vacilarlo o tomarle el pelo con picardía pero sin mala intención. Es ese relajo entre panas donde uno se burla un poquito del otro, se ríen todos y nadie se ofende. Básicamente es montar una sesión de chistes a costa de alguien, pero con cariño.

"En la playa, después que me caí de la tabla frente a todo el mundo, los panas se pusieron a echarme un chalequeo tan duro que hasta el vendedor de empanadas se estaba muriendo de la risa."

Estar apillao

Se usa en La Guaira para decir que alguien está embobado, ido, como desconectado del mundo. Es ese estado en el que te quedas mirando al vacío, sin procesar nada, con la mente en Narnia. A veces es por sueño, otras por preocupación, y otras porque simplemente estás en modo avión total, que también tiene su encanto.

"Chamo, el pana Luis estaba tan apillao en la camionetica que se pasó la parada, se llevó el vuelto equivocado y todavía preguntó que por qué hacía tanto calor en La Guaira."

Gafo de tienda

Expresión muy de playa para el que está ido, distraído o fuera de lugar, como si se quedara pegado viendo vitrinas en vez de estar pendiente de lo que pasa. Es una forma medio burlona de decir que estás en la luna y no te enteras de nada. Y sí, tiene su gracia cuando lo sueltas en el momento justo.

"Chamo, deja de estar tan gafo de tienda viendo las olas y ven a ayudar con la parrilla que se nos quema el pollo, vale."

Echar un paso

Expresión muy usada para decir que vas a bailar, moverte con flow o lanzarte a la pista a vacilar un rato. Es como decir que vas a sacar tus mejores pasos, normalmente en una fiesta con buena música, calorcito y gente prendida. Suena relajado, caribeño y siempre invita a pasarla bien, no a quedarse pegado en la silla.

"Pana, deja de estar pegado a la pared, vamos a echar un paso allá en la pista que el DJ se está lanzando unos temazos brutales."

Abajo

En La Guaira, cuando alguien dice vamos abajo, se refiere a bajar a la playa caminando desde las zonas más altas. Es como todo un ritual playero, con sol que pega duro, brisa salada y el gentío cargando peroles. No es solo dirección, es el plan completo de ir a echar el día frente al mar, que siempre tiene su encanto.

"Mamá, ya cuadré con los panas, después del almuerzo nos vamos abajo con la cava, las sillas y la corneta, que hoy la puesta de sol nos agarra metidos en el agua."

Echarle coco

Expresión muy usada para decir que hay que pensar bien las cosas, usar la cabeza y no lanzarse a lo loco. Es como decir que te pongas serio a analizar la vaina, que no seas impulsivo ni cabeza e’ chorlito. En La Guaira se suelta mucho cuando alguien va a tomar una decisión medio arriesgada y necesita frenar un pelo.

"Mano, antes de renunciar al trabajo por irte a vender empanadas en la playa, échale coco a la vaina, no vaya a ser que termines pidiendo fiado hasta el hielo."

Rango de playa

Se usa para hablar de alguien que tiene años y años tirado en la arena, que se sabe la playa de memoria y ya es casi parte del paisaje. Es esa persona que conoce los mejores quioscos, los salvavidas por nombre y hasta dónde pega más duro el sol. Básicamente, un veterano playero con jerarquía y mucha calle.

"Pana, no discutas con Yorman sobre cuál playa es mejor, ese tipo tiene tanto rango de playa que hasta los pelícanos le piden consejo pa' ver dónde aterrizan."

Picado

En La Guaira, decir que alguien está picado es que anda molesto, ardido o medio celoso porque lo dejaron por fuera de algo bueno, casi siempre una rumba o un plan sabroso. Es ese pique silencioso que se le nota en la cara aunque diga que no le importa. Y hay que admitir que a veces da risa verlo así todo picadito.

"Fuimos pa' la playa, armamos la rumba con anís y tambor, y el pana Luis quedó todo picado porque nadie lo agregó al grupo de WhatsApp del plan."

Capaz que ni de vaina

Expresión muy usada para decir que algo es casi imposible que pase, o que no confías para nada en que ocurra. Tiene ese tono de burla incrédula, como cuando alguien promete algo y tú sabes que ni de chiste lo va a cumplir. Es como decir no lo creo ni loco, pero con sabor bien venezolano y playero.

"¿Tú de verdad crees que el pana va a llegar temprano a la playa? Capaz que ni de vaina, ese aparece cuando ya se acabaron las polarcitas y el sancocho."

Limón

En La Guaira decir que alguien es un limón es llamarlo amargado, gruñón, de esos que siempre andan con cara de culo y mala vibra. Es como si todo les molestara y nunca se relajaran, como si vivieran con una gota de limón eterna en el ojo. Y hay que admitir que la imagen es bastante gráfica.

"Chamo, deja de ser tan limón, ven pa’ la playa, tómate una fría y suéltate esa risa que pareces foto carnet vencida."

Pegar la calcomanía en la pared

Expresión usada para describir a alguien que se queda pegado a la pared sin hacer nada, como un adorno, sobre todo en fiestas o reuniones. Es esa persona que no baila, no conversa mucho y parece más un mueble que un invitado. Muy usada en Venezuela cuando quieres picar a alguien para que se anime y deje la timidez.

"María, deja de pegar la calcomanía en la pared, suelta ese vaso de refresco y ven a echar unos pasitos que el reguetón está prendido."

Estar frito

En La Guaira se usa para decir que alguien está metido en un lío serio, sin muchas salidas y con todo en contra. Es como cuando ya no hay forma de zafarse del problema y solo queda aguantar el chaparrón. Suena gracioso, pero cuando te dicen que estás frito, mejor ponte las pilas rápido.

"Pana, si sigues llegando tarde al trabajo vas a estar frito, el jefe ya tiene tu nombre anotado en la lista negra y no es precisamente para invitarte a una parrilla"

Quesúo

En La Guaira se le dice quesúo a la persona fastidiosa, intensa, que se pega y no suelta, como chicle en zapato. Puede ser el que insiste demasiado, el que jode sin parar o el que cae pesado con sus cosas. No siempre es con mala intención, pero igual provoca mandarlo pa' la playa a que se refresque.

"Vale, deja la quesúera, estás más quesúo que vendedor de empanadas en playa llena, uno no puede ni respirar tranquilo contigo encima."

Cambur

En La Guaira y en buena parte de Venezuela, cambur es la forma coloquial de decir banana o plátano, pero también se usa para hablar de un contacto o palanca que te ayuda a conseguir trabajo, cupos o favores. Es como decir que tienes un enchufe, pero con sabor tropical. Y hay que admitir que suena bastante sabroso.

"Hermano, sin cambur no hay vida, búscate a alguien en esa empresa pa’ ver si por fin sales de la peladera y estrenas chamba decente"

Celuloco

Se usa para ese pana que vive pegado al teléfono, que ni en la rumba suelta el WhatsApp ni por error. Siempre está scrolleando, revisando notis y stalkeando en redes mientras el resto está vacilando normal. Es como una mezcla rara de adicto al cel y antisocial moderno, y la verdad es que da risa pero también un poquito de pena.

"Compadre, anoche en la rumba el pana estaba hecho un celuloco, más pendiente del WhatsApp y del Instagram que de la música y las jevitas bailando al lado."

Echarle azúcar

En La Guaira, cuando alguien dice que le vas a echarle azúcar a algo no está hablando de postres, sino de meterle coqueteo y sabrosura a la cosa. Es tirar labia, ponerse cariñoso, soltar miraditas y palabras dulces. Básicamente es subirle el nivel romántico a la situación, y hay que admitir que suena bien sabroso.

"Mira, pana, si quieres que esa chama te pare, deja la cara de velorio y empieza a echarle azúcar, que con esa seriedad no levantas ni la tapa de la olla."

Dejar el pelero

Expresión venezolana que se usa cuando alguien se va volando de un sitio, casi siempre para escapar de un problema o evitar un rollo incómodo. Es como decir que salió corriendo sin mirar atrás, dejando solo el rastro. Suena graciosa, pero muchas veces describe huidas bien cobardes, hay que admitirlo.

"Cuando empezaron a preguntar quién rompió el vidrio de la ventana, el pana agarró sus cosas, dejó el pelero y nadie lo volvió a ver en todo el día."

Pegado al techo

Se usa para decir que alguien está hiperactivo, acelerado o nervioso a más no poder, como si se hubiera tomado diez cafés seguidos y no pudiera quedarse quieto. Es muy de cuando el cuerpo y la mente están a mil, sin freno ni pausa. Y hay que admitir que la imagen mental de alguien pegado al techo es buenísima.

"Hermano, desde que se tomó ese guarapo con café y azúcar, el tipo anda pegado al techo, caminando de un lado a otro y hablando más rápido que mototaxista apurado en plena autopista de La Guaira"

Estás hecho un ángel caído

Se usa para vacilar a alguien que está todo despeinado, sudado o con la ropa hecha un desastre, como si hubiera bajado del cielo a los coñazos. Es ese pana que llega con cara de trasnocho, arena pegada y el pelo en modo huracán. Suena medio poético, pero en verdad es burla cariñosa, y hay que admitir que tiene su encanto.

"Chamo, ¿te revolcaste con la ola o qué? Estás hecho un ángel caído, lleno de arena, el pelo vuelto nada y esa franela pidiendo jubilación."

Helaito

Cuando alguien está súper fresco, relajado y como si nada le preocupara en la vida. ¡Casi tanto que parece un helado! Es el colmo del chill.

"Chamo, en pleno tráfico y tú andas ahí, helaito escuchando reggaetón. ¡Quiero tu nivel de paz mental!"

Echar un puño

Expresión muy de calle que se usa cuando alguien propone resolver un problema a golpes, pero sin plan de guerra mundial. Puede ser desde una pelea seria hasta un agarrón medio amistoso, típico de panas que se calientan y luego se les pasa. Es como decir vamos a darnos un par de manos y después seguimos como si nada.

"Mira, vecino, si sigues hablando pistoladas por el grupo del condominio, bajamos al estacionamiento, echamos un puño y después nos vamos a comer empanadas en el malecón como dos panas civilizados."

Ponerse la medalla

Se usa cuando alguien se atribuye el mérito de algo en lo que casi no hizo nada o ni participó, como si fuera el héroe de la película. Es esa persona que aparece al final para la foto, sonríe, posa y encima quiere aplausos. Y hay que admitir que a veces da risa de lo descarados que pueden ser.

"Armamos toda la fiesta, decoramos, cocinamos y todo, y al final viene Carlos, se toma dos fotos y se pone la medalla diciendo que sin él nada habría salido tan brutal."

Pegarse como un chicle

Se usa cuando alguien se te queda pegado todo el rato, como goma de mascar en la suela, y no hay forma de zafarse. Puede ser ese pana intenso en la rumba, la jevita que no te suelta o el vecino fastidioso. Es medio fastidioso, pero hay que admitir que a veces da risa lo pegajosa que puede ser la gente.

"Chamo, la jeva del pana se me pegó como un chicle toda la noche, hasta cuando fui al baño apareció afuera esperándome."

Derrumbado

En La Guaira se usa para decir que alguien está reventado del cansancio, sin fuerzas ni para levantarse del sofá. Es como si el cuerpo hubiera dicho basta y te hubieran pasado por encima mil autobuses. Suena dramático, pero es el día a día después de sol, playa, cola y calorón, y hay que admitir que describe perfecto ese nivel de fatiga.

"Chamo, subí esas escaleras del barrio con las bolsas del mercado y quedé tan derrumbado que me tiré en la cama con el ventilador en la cara y no me paró ni el olor a arepas."

Pararse dulce

Se usa cuando alguien se arregla demasiado para algo sencillo, como ir a la esquina o a un juego cualquiera. Es el pana que se echa todo el perfume, se pone la mejor pinta y parece que va pa' una alfombra roja. Básicamente le encanta llamar la atención y lucirse, y hay que admitir que a veces da risa verlo.

"Marico, fuimos a comprar empanadas en la playa y el tipo llegó paradito dulce, con camisa planchada, lentes oscuros y hasta cadena brillando como si fuera influencer."

Estar capeando

En La Guaira se dice que estás capeando cuando te pelas del trabajo, de clases o de cualquier compromiso serio para irte a la playa a tirar cuerpo y olvidar las preocupaciones. Es como decir que estás haciendo la pinta pero versión playera, con arena, bronceador barato y cero remordimiento. Y la verdad, a veces provoca full.

"Marico, hoy ni de vaina voy pa’ la oficina, estoy capeando con los panas en Playa Caribe, con la cava llena y el jefe llamando como loco."

Está del carajo

En La Guaira se usa para decir que algo está increíblemente bien, que está brutal, que quedó demasiado fino. Es como remarcar que la cosa superó las expectativas y provoca hasta presumirla un poco. Ojo, también puede sonar medio vulgar, pero en confianza entre panas entra suave y hasta da risa usarla.

"Pana, viste la vista desde el teleférico nuevo, chamo, eso está del carajo, uno se queda pegado tomando fotos como turista."

Pasado de rosca

Se usa cuando alguien se excede feo, pierde la medida y ya no está siendo normal sino exagerado, intenso o medio loco. Como cuando uno aprieta un tornillo tanto que se daña la rosca, aquí la persona ya se pasó del punto. Es muy útil para describir panas que no conocen el botón de pausa, y hay que admitir que suele dar risa.

"Chamo, te tomaste todo el ron, llamaste a tu ex tres veces y ahora estás pasado de rosca bailando reggaetón en la mesa con el ventilador en la mano como si fuera micrófono."

Echón

Persona a la que le encanta alardear, inflar sus logros y echar cuentos más grandes que la realidad. Siempre está presumiendo de cosas que a veces ni son tan impresionantes, pero igual se las tira de importante. Es el típico que arma show por cualquier vaina y uno piensa que habla más de lo que realmente tiene, aunque a veces da risa escucharlo.

"Ese pana es un echón, dice que tiene tres carros, cinco novias y un yate en La Guaira, pero llega a la rumba pidiendo cola y fiado en la licorería."

Pelón

En La Guaira pelón es cuando haces el ridículo duro, quedas como un completo bobo y todo el mundo se entera. Es ese momento en que metes la pata, te equivocas feo o dices algo fuera de lugar y el ambiente se pone rarísimo. Básicamente es un fail social de esos que luego recuerdas en la ducha y te da vergüenza otra vez.

"Chamo, yo jurando que la reunión era mañana y caí todo tarde hoy, con la camisa arrugada y sin el informe listo, todo el mundo serio mirándome, qué pelón tan brutal me eché delante del jefe."

Cargar con el muñequito

Expresión muy usada cuando te toca asumir un problema o una responsabilidad que no es tuya, pero igual te la calas porque alguien tenía que hacerlo. Es como quedar de niñera del rollo que armó otro, mientras el verdadero culpable se hace el loco. Y sí, da una rechera tremenda cuando siempre te toca cargar con el muñequito.

"El jefe regañó a todo el mundo por llegar tarde y al final me tocó cargar con el muñequito, quedé yo haciendo el informe mientras esos carajos se fueron pa' la playa en La Guaira bien tranquilos"

Callejón del guiso

Expresión venezolana usada para hablar del camino al dinero fácil, a los negocios donde hay plata corriendo y uno puede sacar tajada sin matarse mucho. Es como decir que encontraste la ruta secreta donde siempre hay guiso y tú vas con el plato listo. Suena medio pícaro, medio tramposo, pero con bastante sabor criollo.

"Desde que el pana entró a trabajar en la alcaldía, vive metido en el Callejón del guiso y ahora llega a Maiquetía estrenando carro cada seis meses."

Echarle camión

Expresión muy usada para decir que alguien se esfuerza a lo bestia, que mete full ganas y no se rinde aunque la cosa esté ruda. Es como decir que le pones todo el corazón y la energía, sin flojera ni excusas. Suena muy de barrio costero y, la verdad, tiene bastante saborcito venezolano.

"Mamá, si quiero pasar matemática este lapso tengo que echarle camión desde ya, porque el profe está más peludo que subir el Ávila en chancletas."

Chimbo

En La Guaira chimbo se usa para decir que algo es malo, de poca calidad o que quedó muy por debajo de lo que prometía. Puede ser una película, una fiesta, un regalo o hasta un chisme mal contado. Es como cuando te venden humo y al final no hay nada. Y sí, tiene su sabrosura decirlo bien indignado.

"Pana, esa rumba estuvo chimbo, ni DJ bueno, ni aire, ni nada, me hubiera quedado en mi casa viendo novelas repetidas"

Dame el dato del pan

Expresión bien costeña para pedir el chisme completo, con todos los detalles sabrosos y sin censura. Es como decir suéltame la primicia, pero con más malicia y confianza de barrio. Se usa entre panas cuando sabes que alguien vio algo, escuchó un rumor o estuvo donde se armó el bochinche. Y hay que admitir que suena delicioso.

"Epa, pana, dame el dato del pan, que me dijeron que anoche en la playa hubo rumba, policía, apagón y hasta gente bañándose en la fuente del malecón."

Echarle un camión

Expresión muy usada en La Guaira para decir que alguien se está esforzando a lo bestia, poniendo toda la energía y las ganas en algo. Es como ir con todo, sin guardarse nada, metiéndole corazón, sudor y hasta la última neurona. Cuando le echas un camión a algo, es porque de verdad quieres que salga bien, no estás jugando.

"Pana, si quieres que el puesto de empanadas levante, tienes que echarle un camión desde la madrugada, atender con una sonrisa y aguantar solazo sin quejarte ni un pelo."

Estar en la bajaita

Se usa en La Guaira para decir que alguien está pelando, pasando una mala racha o con la vida hecha un sube y baja pero siempre hacia abajo. Puede ser por plata, por ánimo o porque todo le sale torcido. Es como ir bajando sin frenos y solo te queda reír para no llorar, que también tiene su encanto trágico.

"Chamo, desde que se dañó el carro y subieron los pasajes estoy en la bajaita, ni para unas empanadas en la playa me alcanza y eso que le quito hasta la salsa."

Estar en la nota

En La Guaira, estar en la nota es cuando estás metidísimo en la movida, fluyendo con la música, el ambiente y la gente, todo alineado con la buena vibra. Es como decir que estás disfrutando al máximo, sin estrés y con todo el swing del momento. Y la verdad, cuando agarras esa nota sabrosa, no provoca soltarla.

"Chamo, anoche en el malecón con la brisa, los panas y el reguetón a todo volumen, terminé tan en la nota que ni sentí cuando amaneció y todavía quería seguir rumbeando."

Darle un toquecito

Expresión muy de pana que se usa cuando le echas una mano a alguien, pero suave, como una ayudita puntual que lo saca del apuro sin tanto drama. Es como decir que le vas a apoyar un ratico, darle ese empujoncito clave. Suena cariñoso, cercano y la verdad es que tiene bastante encanto cotidiano.

"Chamo, el profe ya va a recoger los cuadernos, échame un toquecito con esta tareíta que no he hecho ni el título"

Chica aguachina

Se usa en La Guaira para hablar de una chama que vive pegada a la playa, que si no está en el mar está tomando sol en la orilla. Es como decir que tiene alma de sirena playera, relajada, salada y feliz entre arena, olas y sillas de mimbre. Y la verdad es que suena bien bonito.

"Mariana otra vez se fue pa' Playa Verde con su cava y la toalla, esa chama sí es una chica aguachina, vive más en el agua que en su casa."

¡Qué vaina, tío!

Expresión muy usada en La Guaira para mostrar sorpresa, molestia o incredulidad cuando pasa algo raro o inesperado. Mezcla la típica palabra venezolana vaina con el tío del español peninsular, como si un guaireño se hubiera pegado una maratón de series españolas. Suena medio dramática, medio cómica, y por eso engancha tanto.

"¿Cómo que el pana chocó la moto, se fue de rumba igual y ahora anda pidiendo plata prestada? ¡Qué vaina, tío, ese carajo sí es descarado!"

guarimbear

En La Guaira se usa para hablar de quedarse en un sitio esperando a alguien, pero en plan relajado, echando cuento, picando algo y sin apuro ninguno. Es como matar el tiempo con gusto mientras llega la persona o pasa lo que estás esperando. Y la verdad, es de las mejores formas de esperar, con comida y cháchara.

"Nos quedamos guarimbeando frente a la playa con unas empanadas y una malta, esperando a ver si caía la gente del combo o se rajaban como siempre."

Echar una vaina

En La Guaira se usa para regañar, reclamar o soltarle un comentario picante a alguien que está fastidiando o portándose como un completo lagartijo. Puede ser desde una queja suave hasta un grito bien sabroso lleno de indirectas directas. Es de esas expresiones que suenan a esquina, brisa de mar y chisme de barrio.

"Chamo, deja de estar echando vainas a la vecina y ven a ayudarme con estas cajas antes de que tu mamá llegue y nos arme un rollo mundial."

Estás servido

Expresión muy de La Guaira y la costa venezolana para decir que alguien ya tiene todo resuelto, que no le falta nada y puede relajarse. Es como cuando un pana te dice que ya está todo cuadrado, que solo llegues y disfrutes. Suena casi como atención de restaurante, pero versión playera y con full cariño.

"¿Vas a bajar pa' la playa con nosotros? Tranquilo, mi pana, estás servido con toldo, sillas, cava repleta de birras bien frías y hasta la cavaíta extra por si se arma la rumba."

Estar pelando como un gato en La Guaira

Expresión venezolana para decir que alguien está sin un medio, más limpio que un hospital nuevo y con la cuenta en cero. Se usa cuando la persona no tiene ni para el pasaje y anda sobreviviendo a punta de favores. Es una forma cómica de hablar de la peladera de bolsillo, aunque en el fondo duela un poquito.

"¿Juancito invitar una ronda? Vale, si ese anda pelando como un gato en La Guaira, no tiene ni pa’ un Toronto en la bodega de la esquina."

Perchero

En La Guaira se le dice perchero a la persona que se viste brutal, siempre combinadito, con pinta de que nada más le falta la pasarela. Anda luciéndose en el malecón y en cualquier rumba, pero en el fondo está pelando, sin un medio. Es como un maniquí andante, pura pinta y cero real, aunque a veces da hasta ternurita.

"Mira al perchero de Juan, llega al malecón con camisa planchadita, lentes oscuros y perfume caro, pero después anda pidiendo pa’l pasaje porque no tiene ni pa’ una empanada."

Recaerse

En La Guaira, recaerse no va de enfermar otra vez, sino de caer en la tentación con la comida después de jurar que estabas a dieta. Es ese momento en que ves una empanada, un pastelito o unos tequeños y dices bueno, por hoy no cuenta. Y hay que admitir que la palabra describe perfecto esa traición sabrosa.

"Chama, yo salí del gimnasio jurando que no iba a comer más harina y terminé recayéndome con tres pastelitos y una malta bien fría en la esquina del puerto."
Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!