Se dice cuando tienes que ponerle cabeza a algo, pensar bien y meterle ganas para que salga. Es como decir “ponte las pilas”, pero con sabor venezolano: usa el coco, no la suerte. Vale para estudiar, resolver un peo o cuadrar un plan sin meter la pata. Y sí, suena más sabroso que “concéntrate”.
Se usa para decirle a alguien que piense bien las cosas, que no se lance de cabeza sin analizar la jugada. Es como un recordatorio cariñoso de que tiene cerebro y debería usarlo antes de hablar, decidir o hacer una locura. Suena relajado, medio regañón, pero con cariño, y la verdad es que viene bastante bien.
Expresión muy usada para decir que hay que pensar bien las cosas, usar la cabeza y no lanzarse a lo loco. Es como decir que te pongas serio a analizar la vaina, que no seas impulsivo ni cabeza e’ chorlito. En La Guaira se suelta mucho cuando alguien va a tomar una decisión medio arriesgada y necesita frenar un pelo.
Expresión venezolana para decirle a alguien que piense bien, que use la cabeza y no se vaya a lo loco. Es como un empujoncito de sentido común: analiza, calcula y luego actúa. Se suelta mucho cuando alguien está por tomar una decisión apurada o cuando no está captando la idea. Suena regaño, pero con cariño.
En Bolívar se dice echarle coco cuando alguien se pone a pensar bien las cosas, a usar la cabeza de verdad y no ir a lo loco. Es como decir que te esfuerces en analizar, planear o estudiar algo con juicio. Suena relajado, costeño total, pero el mensaje es claro: piensa antes de embarrarla, que el coco no es solo de adorno.
Se usa cuando alguien tiene que pensar bien las cosas, usar la cabeza y no ir por la vida a lo loco. Es como decir que pongas a trabajar el cerebro, que analices, que no seas flojo mental. Muy típica en Venezuela, y hay que admitir que suena más sabroso que decir simplemente piensa.
Expresión muy cubana para decir que hay que pensar bien algo, usar la cabeza y no irse por la loca. Es como exprimir el cerebro para encontrar una solución o entender una situación complicada. A veces suena a regaño cariñoso, como diciendo ponte las pilas y échale coco, que no es tan difícil.
En Zulia se usa para decir que hay que pensar bien algo, ponerle cabeza y no irse a lo loco. Es como decir que uses el cerebro, que analices, que te fijes en los detalles y no te dejes llevar por la emoción. Suena relajado, pero en el fondo es un buen consejo para no meter la pata feo.
Expresión muy usada para decir que hay que pensarle bien, usar la cabeza y no irse por la vida en automático. Es como activar el modo cerebro turbo para resolver un problema difícil, hacer una tarea complicada o planear algo chido. Suena relajado, pero sí implica ponerse las pilas y no hacerse el menso.
Se dice cuando alguien tiene que ponerse las pilas y usar la cabeza: pensar bien, concentrarse y meterle esfuerzo a algo. Se oye mucho para estudiar o resolver un problema, como un empujoncito cariñoso para que no te quedes en las nubes. Vamos, menos cuento y más coco, que así sí salen las cosas.