Echar un periódico

En Carabobo se dice cuando alguien se va a soltar a contar un chisme o una noticia con lujo de detalles, como si estuviera narrando el titular, la crónica y hasta los comentarios. Es sentarse a hablar largo y tendido del bochinche, con pausa, drama y su respectivo cafecito. Y sí, casi siempre viene con salseo.

"Agarra el cafecito y siéntate, que Mariana viene a echar un periódico completico de lo de anoche en la fiesta, con nombres, capturas y todo el bochinche."

Meterle candela

Se dice cuando vas a darle duro a algo, con ganas y sin flojera: meterle energía, apurar el paso o subirle la intensidad. Vale para el trabajo, el gym, una rumba o hasta para pisar el acelerador y salir volando. Es bien venezolana y suena a que no hay tiempo pa' cuentos.

"Dale pues, pana, deja la ladilla y métele candela a ese informe, que si no lo entregamos hoy el jefe nos va a caer encima."

Traerse una empanada

En Carabobo se dice cuando sales a hacer una diligencia normalita y vuelves con un cuento extra, un chisme o una sorpresa que nadie pidió pero igual se sirve caliente. Es como ir por una cosa y regresar con otra, normalmente información jugosa. Suena bien criollo y da risa porque la empanada es el premio inesperado.

"Fui por queso al mercado y me traje una empanada: el carnicero anda cuadrado con la vecina y medio barrio ya lo sabe."

Echar el carro

Se dice cuando alguien se pone en modo relax extremo y va dejando las cosas para después, como si estuviera tirado en un sofá con el ventilador pegado. Es hacer todo con calma, sí, pero más tirando a la flojera y la procrastinación. Muy de cuando toca resolver y tú sigues echando el carro como si nada.

"Mano, deja de echar el carro y ponte a hacer el informe, que mañana es la entrega y después andas llorando en el grupo."

Echarle piernas

Se dice cuando toca apurarse y moverse rápido, normalmente para salir de un apuro o llegar a tiempo. Es como decir: dale, corre, no te quedes pegado. En Carabobo suena bien de calle y sirve tanto para huir del regaño como para no perder el bus. Pura vida, pero con prisa.

"Chamo, se nos hizo tardísimo y el profe ya está pasando lista, échale piernas que si no nos dejan por fuera y quedamos como unos locos."

Echarle coco

Expresión venezolana para decirle a alguien que piense bien, que use la cabeza y no se vaya a lo loco. Es como un empujoncito de sentido común: analiza, calcula y luego actúa. Se suelta mucho cuando alguien está por tomar una decisión apurada o cuando no está captando la idea. Suena regaño, pero con cariño.

"Chamo, ¿vas a renunciar sin tener otro trabajo? Échale coco un pelo, revisa tus cuentas y después decides, que luego andas pelando bola."

Estar en el ángel

Se dice cuando alguien está en su nube, relajadísimo y sin preocupaciones, como si estuviera en la gloria y nada le rozara. Puede ser por estar echado, medio dormido o simplemente desconectado del drama. En Carabobo suena a plan sabroso, de hamaca, brisa y cero estrés. Y sí, da envidia.

"No me llames pa’ problemas, estoy en el ángel en la hamaca con una birra fría y el ventilador a millón, chamo."

Pana de la página

Se le dice al típico pana que siempre está enterado de todo: chismes, movidas del barrio, quién se dejó y quién volvió. Es como el que vive pegado a la página, refrescando el cuento a cada rato. No es necesariamente mala vibra, pero si quieres que algo no se sepa, con ese no cuentes.

"Épale, ¿y tú cómo supiste lo del jefe? Eso fue el pana de la página, vale. Ese bicho se entera primero que uno y después lo riega en el grupo."

Acharcao

Se dice cuando un pana se pone apagado, flojo y medio aburrido, como si le hubieran tirado una manta encima. Suele soltarse en broma cuando alguien se casa o se ennovia y de repente ya no sale, no se activa y vive en modo sofá. No es científico, pero pega duro.

"Desde que Juan se casó anda todo el día acharcao, en pijama, pegado a la tele y diciendo que está cansado. Le propusimos playa y salió con que mejor mañana."

Lleva su guasa

Se dice cuando algo que parecía pan comido resulta tener su truco, su complicación o su maña escondida. Vamos, que no es tan fácil como lo pintan y te puede hacer sudar un rato. Se usa mucho para bajar humos y avisar: ojo, que esto no es soplar y hacer botellas.

"Chamo, ese trámite en el banco lleva su guasa: entre la cola, las copias y el sistema caído, te agarra toda la mañana y sales con cara de derrota."

Estar fino

En Carabobo y en buena parte de Venezuela se dice cuando estás bien, de buen ánimo, tranquilo o cuando algo salió de lujo. Es como soltar un todo bien, estoy al pelo, pero con saborcito criollo. Sirve para planes, notas, salud o la vida en general. Y sí, suena optimista y pega burda.

"Chamo, me pagaron hoy, no hay cola en la autopista y encima conseguí entradas baratas. Estoy fino, ¿qué más quiere uno?"

Estar medio mareao

Se dice cuando alguien está medio mareado, aturdido o con la cabeza dando vueltas, ya sea por el calor, el carro, una resaca o porque se levantó demasiado rápido. También vale para cuando andas medio perdido y no conectas una. Es bien de calle y suena a que necesitas agua y sentarte un rato.

"Chamo, me paré de la cama y quedé medio mareao, casi me llevo la puerta por delante y todavía ni he desayunao."

Echarle bolón

Se dice cuando a una situación le meten candela y se arma una discusión fuerte, con todo el mundo hablando encima y queriendo tener la razón. Puede ser en clase, en la casa o en la calle. No siempre llega a golpes, pero el ambiente se pone tenso y ruidoso. Si lo oyes, prepárate para el bochinche.

"Chamo, en la reunión del condominio le echaron bolón por el bendito ascensor y nadie dejaba hablar a nadie. La señora del 3B gritaba más que el vigilante."

Echarse un viento

Se dice cuando alguien se tira un pedo, así, sin poesía. Puede ser sin querer o con toda la maldad del mundo, y normalmente se suelta cuando ya es tarde para disimular. En Carabobo también suena a regaño en clave: alguien se echó un viento y ahora toca aguantar el ambiente. Qué fino, ¿no?

"Marico, ¿quién se echó un viento en el carro? Bajen los vidrios ya, que esto parece una bomba lacrimógena y todavía falta llegar a Valencia."

Lanzarse un carrizo

Se dice cuando alguien se atreve a hacer algo medio loco o arriesgado, sin pensarlo tanto, echándole bolas y ya. Es como tirarse al agua con confianza, aunque no sepas si hay salvavidas. Muy de pana para empujar a alguien a moverse y dejar la pena. Y sí, suena sabroso decirlo.

"Deja la mariquera, pana. Si te gusta esa chama, lánzate un carrizo y háblale de una, que después te quedas con la duda y te picas."

Echarle leña al peo

Expresión muy usada cuando alguien, en vez de calmar un problema, lo hace peor y todo se pone más incómodo todavía. Es como agarrar un peo que ya huele mal y encima meterle leña para que explote más. Se dice cuando una persona mete la pata opinando, chismeando o tomando decisiones que complican todo. Y hay que admitir que la imagen es gloriosa.

"La vaina estaba tranquila, pero llegó el José a echarle leña al peo con sus chismes y ahora todo el mundo anda arrecho y con cara de pocos amigos en la reunión."

Recibir un jalón de orejas

Se dice cuando alguien te pega un regaño bien fuerte, de esos que te ponen en tu sitio y te hacen espabilar. Viene de la idea literal de que te tiran de la oreja, como castigo de antes. Normalmente te lo suelta alguien con autoridad, tipo tu mamá, el jefe o un profe. Duele más en el orgullo que en la oreja.

"Llegué tarde otra vez y el jefe me dio un jalón de orejas delante de todos. Salí de la oficina más serio que un velorio, chamo."

Estar en salsa

Se dice cuando alguien está en su punto, disfrutando y pasándola bien, como en su ambiente y sin estrés. Puede ser porque está relajado, porque la rumba está buena o porque se siente cómodo con la gente. Vamos, que anda suelto y feliz, como si la vida le estuviera saliendo redondita.

"Salimos del trabajo y nos fuimos pa' la playa. Juan se tiró en la arena con una Polar en la mano y ni miraba el celular, estaba en salsa full."

Estar en la mera altura

Se dice cuando alguien está en su mejor momento o rindiendo durísimo, como que está por encima del resto. Es una forma de soltarle flores a alguien por su nivel, su actitud o lo que se mandó. Muy de pana para reconocer a un crack sin sonar tan formal. Y sí, suena a elogio con sabor local.

"Chamo, te lanzaste ese proyecto en una noche y quedó fino fino. Estás en la mera altura, así cualquiera se queda loco."

Echarse un palo

En Carabobo y buena parte de Venezuela se usa para decir que te vas a tomar un trago de licor, normalmente ron o whisky, para bajar la tensión, celebrar algo o agarrar valor. Puede ser uno solo o varios, pero siempre con plan de relax y conversa. Ojo, según el contexto también puede sonar a irse de fiesta.

"Se acabó el juego y el pana dijo: vámonos pa’ la casa de Luis a echarnos unos palos, que hoy se celebra y mañana vemos cómo resolvemos."

Echar el carro

En Carabobo y por ahí en Venezuela se dice cuando alguien se pone a perder el tiempo a propósito: da vueltas, se hace el loco y no arranca con lo que tiene que hacer. También aplica al que se lanza un cuento larguísimo para marearte y no llegar al punto. Vamos, pura dilación con sabor criollo.

"Chamo, deja de echar el carro y ponte con la tarea, pana. Entre el cuento del profe y el celular, ya se te fue la tarde y no hiciste nada."

Vestirse como una ñoña

Se dice cuando alguien se arregla y se viste de una forma demasiado recatada, infantil o pasada de moda, con cero flow. Va con burla, como diciendo que quiso verse fina o elegante, pero terminó viéndose toda nerda y cuadrada. En Carabobo suena bien venezolano y es perfecta para echar vaina sin tanta maldad.

"María cayó a la rumba con faldita tableada y suetercito hasta el cuello. Chama, te vestiste como una ñoña, ¿vas pa’ la fiesta o pa’ la foto del colegio?"

Tener el hielo puesto

Se dice cuando alguien está frío, indiferente o como apagado ante algo que debería emocionarlo o, mínimo, sacarle una reacción. Es como si tuviera el corazón en modo nevera y no se le moviera ni una ceja. Muy de pana para describir a quien no se inmuta ni con buenas noticias.

"Le dije que me ascendieron y el tipo ni sonrió, pana. Se quedó serio, como si tuviera el hielo puesto, ahí pegado al celular."

Echar un camazón

Se dice cuando alguien se pone a cantar fatal de ritmo y afinación, pero con una entrega que ni en concierto. Suele salir en karaokes, rumbas o en la ducha, cuando te crees artista y en realidad estás haciendo sufrir a la humanidad. No es insulto serio, es vacile cariñoso. Y sí, da risa.

"En el karaoke de la rumba, Arturo se echó un camazón tan duro que el DJ bajó el volumen y el perro del vecino arrancó a aullar."

Estar enchufado

Se dice de alguien que consigue ventajas porque tiene contactos, influencias o un buen padrino. Vamos, que no es por mérito puro, sino por palanca, amiguismo o un palancazo bien puesto, sobre todo en el trabajo o con cosas del gobierno. No siempre es ilegal, pero huele a viveza y da rabia.

"Mira a Juancho, llega a las diez, se va a las dos y nadie le dice nada. Está enchufado con el jefe y hasta le guardan el cafecito, qué nivel."

Ser un hijo e' pupú

Insulto bien venezolano para llamar a alguien mala gente, desconsiderado o directamente un desgraciado. Se suelta cuando alguien te hace una jugada sucia, se aprovecha o te deja mal parado. Es fuerte, pero tiene ese toque de chiste criollo que lo hace sonar menos solemne y más de calle.

"Marico, el tipo me pidió la clave del WiFi, se conectó y después me bloqueó. Ese sí es un hijo e' pupú, vale."

Echarle pichón

Expresión venezolana para decir que te pongas las pilas y le metas ganas de verdad a algo. Es currar duro, insistir y no rendirse aunque esté cuesta arriba. También se suelta como empujoncito motivacional, tipo “dale pues”. Suena bien de calle y con energía, de esas que te levantan del sofá a punta de actitud.

"Pana, si de verdad quieres pasar ese examen, deja el celular un rato y échale pichón desde ya, que después andas llorando en la reparación."

trajeado

Se dice cuando alguien va muy arreglado o directamente con traje, como para una boda, una entrevista o pa' tirar pinta. En Carabobo suele llevar un tonito de chalequeo, como diciendo que te pusiste demasiado formal o que te crees la gran vaina. Puede ser elogio o burla, según la cara con que te lo suelten.

"Epa, Juan, ¿vas trajeado pa' la rumba? Con ese flow pareces que vas pa' una graduación, no pa' perrear hasta abajo."

Guagua

En Carabobo se usa para hablar del autobús de transporte público, sobre todo esos que van llenos, con música a todo volumen y conversación asegurada. No es solo un vehículo, es chisme rodante, terapia grupal y discoteca con ruedas según el día. Y hay que admitir que tiene su encanto caótico.

"Pana, la guagua venía tan full que terminé con medio mercado encima, pero salí con playlist nueva, dos panas y la receta secreta de las arepas de la señora del asiento de atrás."

Echarle pierna

Se dice cuando toca meterle ganas a algo y no aflojar, aunque esté cuesta arriba. Es como decir: muévete, apúrate y ponle corazón, porque si te quedas pegado no sale. Muy de panas para empujar a alguien a seguir dándole duro. Y sí, suena a que hay que correr, y un poco es eso.

"Chamo, si quieres pasar ese examen, échale pierna y ponte a estudiar ya, que después andas llorando y pidiendo milagros."

Peinar culebra

Se dice cuando alguien está perdiendo el tiempo a lo grande, sin hacer nada útil, como dando vueltas y matando horas. Es la típica frase para vacilar al pana que anda en modo flojera total o procrastinando sin vergüenza. Suena bien criolla y tiene ese toque burlón que da risa, pero con cariño.

"¿Y tú qué hiciste hoy? Nada, chamo, me la pasé peinando culebra, echado en el sofá, viendo TikTok y diciendo que mañana sí me pongo serio."

Echarle pichón

Se dice cuando toca ponerse serio y meterle ganas a algo: currar, insistir y no rajarse hasta que salga. Es como decir vamos a darle con todo, aunque cueste o haya peos por el camino. Muy de panas para animar al grupo o a uno mismo. Y sí, suena raro, pero funciona.

"Mira, ese carro está viejito, pero prende. Le echamos pichón hoy, lo pintamos medio decente y el sábado caemos a la playa como unos duros."

Plata pa'l jugo

Se dice cuando tienes un dinerito apartado para lo bueno: la rumba, unas birras, un gustico o cualquier plan que te provoque. No es plata para pagar cuentas ni para ponerse serio, es la reserva pa' vacilar sin culpa. En Venezuela suena bien callejero y tiene ese toque de “hoy se prende esto”.

"Marico, deja la ladilla y alístate, que hoy nos vamos a rumbear duro. Yo tengo plata pa'l jugo y no pienso quedarme en la casa."

Echarle limón a la vaina

Se dice cuando alguien agarra algo sencillo y lo vuelve un peo por gusto, metiéndole drama, vueltas o detalles que nadie pidió. Es como complicar la vida innecesariamente, en plan: ya estaba resuelto y tú vienes a enredarlo. Muy de pana para señalar al que siempre quiere ponerse intenso.

"Chamo, era solo mandar el correo y ya, pero Luis se puso exquisito con el asunto, pidió tres reuniones y le echó limón a la vaina."

Echar un camión de bolas

Se dice cuando alguien se pone a echarse flores a lo bestia y a exagerar historias para quedar como un duro frente a los demás. Vamos, puro bochinche verbal para impresionar, aunque se note a kilómetros que está inflando el cuento. Muy de panas cuando alguien anda en modo fanfarrón y no se calla ni un segundo.

"¿Viste a Luis? Se la pasó echando un camión de bolas con el apartamento dizque de lujo, y era un estudio chiquitico con una mata en la sala."

Me embosqué

Se dice cuando te quedas trabado, confundido o sin saber qué hacer, como si te hubieras metido en un bosque y no encuentras la salida. En Carabobo se usa mucho para hablar de exámenes, tareas o cualquier situación que te supera y te deja en blanco. Vamos, que te perdiste feo.

"Chamo, me embosqué en el parcial de mate, vi esos ejercicios y quedé en blanco, ni con la calculadora me salvé."

regalazo

Se dice cuando un regalo es tremendo, de los que te dejan loco, ya sea por lo grande, lo caro o lo inesperado. Es el típico aumentativo con -azo para remarcar que fue un detallazo de verdad. Vale para una arepa extra, una bolsa de mercado o hasta un carro usado. Y sí, da gusto presumirlo.

"Chamo, el pana se apareció con una caja de tequeños y una Pepsi bien fría, eso sí fue un regalazo, vale, me salvó la tarde."

Taserrecoleto

Se le dice a la persona que se pone intensa repitiendo lo mismo una y otra vez, o que se queda pegada con un tema hasta fastidiar. Vamos, el típico disco rayado humano que no suelta la historia ni aunque le cambies la conversación con una grúa. Se usa en tono de burla, sin tanta maldad.

"Chamo, ya entendimos que tu primo es DJ en Valencia, deja la ladilla y no seas taserrecoleto, ¿sí?"

¡Dale, diablo!

Expresión muy usada para meterle presión o ánimo a alguien que está haciendo algo con fuerza, bailando duro o trabajando a toda mecha. Es como decir sigue con todo, no aflojes, métele candela. Suena medio intensa, pero en el fondo suele ir con cariño y con ganas de que la persona se luzca a lo grande.

"¡Dale, diablo! Muévete que ese perreo está quedando flojo y la gente de Guacara ya se está quedando dormida en la pista."

Armó la fiestica

Se dice cuando alguien arranca con un plan supuestamente tranquilo y de la nada lo convierte en una rumba seria. Lo típico: era una cenita, dos birras y música bajita, y termina llegando medio mundo, suben el volumen y amanece la casa patas arriba. Muy de pana, pero ojo con los vecinos.

"Marico, era una cena tranqui con dos panas y Pepito armó la fiestica: llegó gente que ni conocía, pusieron salsa a todo volumen y amanecimos ahí."

Topar

En Carabobo, topar es encontrarte con alguien de casualidad, normalmente cuando menos te conviene. Es ese cruce inesperado en la calle, en el chino o en una rumba, y tú sin estar listo para dar la cara. Se usa mucho con tono de queja o de mala suerte. Pasa y duele, qué vaina.

"Salí rapidito por pan y en la esquina fui a topar con mi ex, yo en chores y despeinado, qué pena, marico."

Mandar a freír monos

Se dice para quitarte de encima a alguien que está fastidiando: es como mandarlo bien lejos, en plan “vete a hacer otra cosa”, pero con humor y un puntito de mala leche. No es el insulto más heavy, pero sí deja claro que ya te cansaste y quieres paz. Bien criollo y bien sabroso.

"Marico, ese pana lleva una hora con el mismo cuento y ni respira. Ya me ladillé, lo voy a mandar a freír monos pa’ que se pierda un ratico."

Dar la talla

Se dice cuando alguien cumple, rinde bien y está a la altura de lo que se esperaba, sobre todo si había presión o todo el mundo estaba mirando. Vale para el trabajo, el deporte o cualquier reto donde te juegas el orgullo. No es solo hacerlo, es hacerlo bien y callar bocas. Clásica y bien útil.

"En la reunión todos dudaban de Pedro, pero el pana se lanzó, presentó sin trabarse y dio la talla. Después hasta se echó la salsa picante y ni agua pidió."

Echarle los perros (a alguien)

Se dice cuando alguien se lanza a coquetear sin pena, tirando labia y buscando conquistar a otra persona. Es como ir directo al grano con piropos, miraditas y toda la artillería, a veces medio intenso. En Carabobo se oye bastante y suele llevar ese tonito de: ya lo vi, pana, bájale dos.

"Chamo, ¿viste a Carlos? Desde que llegó a la rumba le está echando los perros a Mariana, puro piropo y sonrisita, ni disimula."

Andar en la luna

Se dice cuando alguien está despistado a más no poder, como en modo piloto automático, metido en sus pensamientos y sin enterarse de lo que pasa alrededor. Vamos, que le hablas y te mira como si estuviera en otro planeta. Es una forma muy común de decir que anda distraído y colgado.

"Chamo, te llamé tres veces y ni pelaste. ¿Qué fue, sigues andando en la luna y se te quemó el arroz?"

Al pelo de congreso

Se dice cuando algo quedó impecable, bien arreglado o perfecto, como para presentarlo en un evento importante. Aplica para ropa, un carro recién lavado, un trabajo bien hecho o hasta un peinado. Es una forma bien venezolana de soltar que quedó finísimo y sin una falla. Suena a cumplido con clase, pero de barrio.

"Chamo, ese carro quedó al pelo de congreso, pana. Entre el brillo y el olor a limpio, hasta da cosa montarse con esos zapatos llenos de polvo."

Estar en la papa

En Carabobo y en buena parte de Venezuela se dice cuando alguien está en una situación cómoda y con suerte, sobre todo en un trabajo donde le pagan bien, lo tratan fino y no le falta nada. Vamos, que cayó parado y está montado. No es que sea millonario, pero vive relajado y no suelta ese puesto ni de broma.

"Desde que entró a esa chamba con aire y bono, el pana está en la papa. Llega tarde, se toma su cafecito y todavía se queja, qué descaro."

Hablar paja

Se dice cuando alguien habla pura paja, o sea, suelta cuentos, exagera o inventa sin mucho fundamento. Puede ser chisme, pero más tirando a meter labia y decir vainas solo por hablar, para quedar bien o para enredar. Es bien venezolana y suele ir con tono de burla o fastidio.

"Chamo, no le pares a Manuel, ese pana vive hablando paja y después uno queda como el gafo repitiendo el cuento en la cola del abasto."

Romper patas

Se dice cuando algo la rompe durísimo, sale brutal y deja a todo el mundo con la boca abierta. Es como “la partiste” o “te luciste”, pero con sabor bien venezolano. Sirve para una presentación, un partido, una fiesta o cualquier cosa que te quede redonda. Y sí, suena exagerado, pero esa es la gracia.

"Chamo, esa presentación te quedó fina, rompiste patas durísimo y el jefe se fue hablando de ti todo el día."

Echar carro

En Carabobo y en buena parte de Venezuela se dice cuando te vas a tirar a la flojera sin culpa: descansar, vaguear, no hacer nada productivo y dejar que el día pase. Es el plan de sofá, ventilador y cero estrés. Si alguien te busca, estás ocupado echando carro y ya.

"Chamo, hoy no cuenten conmigo: voy a echar carro en la casa, aire prendido, pan con queso y maratón de series hasta que me dé sueño."
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