Se le dice a la persona que se pone intensa repitiendo lo mismo una y otra vez, o que se queda pegada con un tema hasta fastidiar. Vamos, el típico disco rayado humano que no suelta la historia ni aunque le cambies la conversación con una grúa. Se usa en tono de burla, sin tanta maldad.
"Chamo, ya entendimos que tu primo es DJ en Valencia, deja la ladilla y no seas taserrecoleto, ¿sí?"