Se dice cuando algo que parecía pan comido resulta tener su truco, su complicación o su maña escondida. Vamos, que no es tan fácil como lo pintan y te puede hacer sudar un rato. Se usa mucho para bajar humos y avisar: ojo, que esto no es soplar y hacer botellas.
"Chamo, ese trámite en el banco lleva su guasa: entre la cola, las copias y el sistema caído, te agarra toda la mañana y sales con cara de derrota."