Se dice cuando alguien está frío, indiferente o como apagado ante algo que debería emocionarlo o, mínimo, sacarle una reacción. Es como si tuviera el corazón en modo nevera y no se le moviera ni una ceja. Muy de pana para describir a quien no se inmuta ni con buenas noticias.
"Le dije que me ascendieron y el tipo ni sonrió, pana. Se quedó serio, como si tuviera el hielo puesto, ahí pegado al celular."