Se dice cuando alguien está medio mareado, aturdido o con la cabeza dando vueltas, ya sea por el calor, el carro, una resaca o porque se levantó demasiado rápido. También vale para cuando andas medio perdido y no conectas una. Es bien de calle y suena a que necesitas agua y sentarte un rato.
"Chamo, me paré de la cama y quedé medio mareao, casi me llevo la puerta por delante y todavía ni he desayunao."