Insulto bien venezolano para llamar a alguien mala gente, desconsiderado o directamente un desgraciado. Se suelta cuando alguien te hace una jugada sucia, se aprovecha o te deja mal parado. Es fuerte, pero tiene ese toque de chiste criollo que lo hace sonar menos solemne y más de calle.
"Marico, el tipo me pidió la clave del WiFi, se conectó y después me bloqueó. Ese sí es un hijo e' pupú, vale."