Se usa para decirle a alguien que es un caradura total, que no tiene vergüenza y se aprovecha de la situación sin cortarse un pelo. Es como señalar que la persona va sobrada de jeta y encima tan tranquila. No es un insulto brutal, pero sí un toque de atención con bastante mala leche y bastante guasa.
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara, mucho descaro o se aprovecha de la situación sin cortarse un pelo. Es como decirle que es un jeta, pero con ese puntito de cachondeo y reproche a la vez. Vale para el que se cuela, escaquea o pide favores como si nada. Y sí, a veces hasta da envidia.
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara y se aprovecha sin vergüenza, pidiendo favores, colándose o arrasando el picoteo como si fuera suyo. Puede ir en plan pique con risas o como reproche suave, según el tono. Vamos, que el colega se pasa de listo y encima pretende que le aplaudas.
Se suelta cuando alguien tiene mucha cara y se aprovecha, se cuela o se marca un favorazo sin cortarse un pelo. Puede ir con cachondeo o con reproche, según el tono. Vamos, que la persona va sobradísima de desparpajo y poca vergüenza. Y a veces, aunque dé rabia, hasta hay que reconocerle el arte.
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara y se aprovecha de la situación sin vergüenza, normalmente con un punto de cachondeo. Es como decir: vaya jeta, qué listo eres, pero sin llegar a enfadarte del todo. En Valencia se oye un montón para vacilar al colega que siempre se busca la vida.
Se le suelta a alguien que tiene mucha cara, que se pasa de listo o que pide cosas con un descaro tremendo. Vamos, que no tiene vergüenza y encima lo hace tan tranquilo. Vale para el que se cuela, el que se escaquea o el que te intenta colar una excusa malísima. Y sí, da rabia, pero tiene su puntito.
Se suelta cuando alguien tiene mucha cara y se pasa de listo con un descaro tremendo. Vale para pedir favores sin vergüenza, colarse, regatear o soltar piropos a lo bestia y quedarse tan pancho. No es necesariamente insulto, puede ir con risa y complicidad, como diciendo: te estás flipando, pero me caes bien.
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara, mucho descaro, o se está aprovechando de la situación sin cortarse un pelo. Vamos, que pide, exige o se cuela como si nada y encima tan pancho. Puede ir con cabreo o con cachondeo, según el tono. Y sí, a veces da hasta envidia.
Se le suelta a alguien que tiene mucha cara, que se pasa de listo o que pide cosas sin vergüenza, como si el mundo le debiera un favor. No va de inventarse historias, va de descaro puro y duro. En Canarias se oye bastante y queda perfecto para cortar el rollo a un caradura.
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara y se aprovecha sin vergüenza, como colarse, escaquearse o pedir favores a lo grande. No va solo de bares, es más general: puro descaro con sonrisa. Puede ir en tono de broma o de reproche, según la confianza. Y sí, a veces hasta da risa lo bien que se lo montan.