Se usa cuando quieres que tus compas se acaben la cerveza de un solo trago, sin respirar y sin rajarse. Es el clásico grito en la peda norteña, sobre todo en carnes asadas y reuniones donde todos andan bien prendidos. Básicamente es retar al otro a demostrar aguante con la cheve, y la neta siempre arma buen desmadre.
Se dice para retar a alguien a acabarse la cerveza de un jalón, normalmente porque perdió una apuesta o la regó y toca pagar con tragos. Es el clásico grito de barra y peda para presionar con carrilla y que no te rajes. No es muy fino, pero en el desmadre suena a justicia líquida.
Se dice cuando ya nomás quedan las últimas cheves en el refri y toca darles cuello para hacer espacio. Es como decretar: hoy se acaba lo que hay, porque viene más. Muy de plan compas, tienda de la esquina y refri a reventar. No es tragedia, es logística cervecera con orgullo regio.