Se dice cuando alguien manda al frente un secreto o una data que había que guardar, muchas veces sin querer, por bocón o por distraído. Es como “se le escapó” pero con ese toque de cagada inevitable. Muy de charla entre amigos cuando alguien arruina la sorpresa antes de tiempo.
"No seas botón, boludo: Fede regaló la olla y contó lo del asado sorpresa. Ahora la cumpleañera ya está avivada y se nos cayó el plan."