Se dice cuando traes una flojera brutal y andas sin pila, como si el cuerpo no te obedeciera. No es que estés enfermo, es pura hueva: cero ganas de chambear, de salir o de mover un dedo. Muy de Durango para describir esos días en que hasta levantarte por agua se siente como misión imposible.
"¿Qué onda, compa? Íbamos a lavar el carro y hasta barrer el patio, pero ando con la huevotera bien maciza y mejor nos aventamos pelis con unas cheves."