¡Qué morro tienes!
Se le suelta a alguien cuando tiene mucha cara y se aprovecha sin vergüenza, pidiendo favores, colándose o arrasando el picoteo como si fuera suyo. Puede ir en plan pique con risas o como reproche suave, según el tono. Vamos, que el colega se pasa de listo y encima pretende que le aplaudas.
Pejquín
Diminutivo muy cariñoso típico de Mallorca para hablar de alguien o algo pequeño, tierno y que dan ganas de achuchar. Se usa mucho con peques, mascotas o cosas enanas que hacen gracia. Es como decir mini, pero con más amor y un punto de guasa, de esos que te ablandan el corazón sin que te des cuenta.
Fiarse más que un lagarto en una roca
Dicho para cuando te fías a lo bestia de alguien o de algo, sin darle muchas vueltas, como si no existiera la opción de que salga mal. La imagen del lagarto al sol, panza arriba y tan tranquilo, lo deja clarísimo. Suena muy de aquí y tiene ese puntito de humor campechano.
Estar frito en mallorquín
Se usa para decir que estás reventado, sin pilas, que no puedes más y te caerías redondo en cualquier lado. Es como cuando vuelves de currar, de fiesta o de patearte la isla y tu cuerpo dice basta. Vamos, que estás frito en mallorquín y el sofá se convierte en tu mejor colega del mundo.
Que te vaya bonito
Frase de despedida para desearle a alguien que le vaya bien, con un puntito irónico si la cosa pinta regulera o si no lo vas a ver en una temporada. En Mallorca encaja perfecto cuando mandas a alguien a dar vueltas entre rotondas y desvíos, pero con educación y sonrisita. Suena amable, pero puede llevar recadito.
¿Qué pasa con tu rollo?
Se suelta para preguntarle a alguien, con cachondeo y sin mala leche, qué le pasa con su actitud o su movida. Va perfecto cuando vuelve de viaje y de repente se pone intenso con acentos inventados, palabras en otros idiomas y postureo internacional, aunque no se entienda ni qué está hablando. Un clásico para bajarle los humos.
Tienes cosas de bombero retirado
Se le suelta a alguien que se monta unas películas tremendas con cualquier tontería, como si todo fuera una aventura épica. Vale para quien exagera, dramatiza o se emociona de más contando sus batallitas, sus chollos o sus planes. Es medio burla, medio cariño, y suele ir con risita. Tiene su puntito.
Ir hecho la pierna
Se dice cuando vas cargadísimo, normalmente a la playa, como si te mudaras allí: sombrilla, neverita, tuppers, flotadores y media casa a cuestas. Vas tan aparatoso que pareces un mercadillo ambulante y no una persona. Muy mallorquín para reírse del colega que llega con más trastos que ganas de bañarse.