Se suelta cuando alguien lleva un lío encima y tú ya no entiendes nada: su rollo amoroso, su movida con alguien o el plan raro que se trae. Es como decir: aclárate y cuéntame qué está pasando, porque esto parece un culebrón. Puede ir con cachondeo o con un puntito de reproche.

"Tía, ayer ibas de la mano con Luis y hoy te veo cenando con Marta. ¿Qué pasa con tu rollo? Nos tienes a todos más perdidos que un guiri en Fallas."

Se suelta para vacilar a alguien cuando le da un arrebato raro o se pone intensito con una moda, una idea o un plan que no viene a cuento. Es como decir: ¿y a ti qué te ha dado ahora, alma de cántaro? Va con humor y un puntito de incredulidad, ideal para pinchar globos de gurú de pacotilla.

"Paco, ayer eras del gym y hoy vendes cursos de respirar mirando una alcachofa. ¿Qué pasa con tu rollo? ¿Te lo ha recomendado el cuñado o qué?"

Se suelta para preguntarle a alguien, medio en broma y medio en plan qué te pasa, por su movida o su actitud rara. Vale para cuando cambia de estilo cada dos por tres, se pone intenso con dietas, espiritualidad o cualquier moda. No es un insulto gordo, pero sí un toque de atención con cachondeo.

"Ayer eras runner, hoy haces ayuno de 48 horas y mañana te apuntas a yoga en la azotea. Tía, ¿qué pasa con tu rollo? Relájate un poco, que no estás en un documental."

Se suelta para preguntarle a alguien qué le pasa o qué se trae entre manos, normalmente cuando está actuando raro, vacilando o montándose una película. Puede sonar a reproche o a pique, según el tono. No va tanto de derrochar pasta, sino de señalar que su actitud o su historia no cuadra.

"Miguel, llevas media hora hablando de criptos y de que te vas a ir a vivir a una cueva con wifi. Tronco, ¿qué pasa con tu rollo? Relájate, que estamos en el bar de siempre."

Se usa para saludar de forma muy cercana y preguntar cómo le va la vida a alguien, sobre todo si hace tiempo que no lo ves. No es un simple qué tal, suena más a cuéntame tu película, tus movidas y todo lo que te ha pasado. Es muy de colegas y tiene ese punto cotilla simpático que la hace bastante divertida.

"¡Hombre, Juanillo, picha! ¡Cuánto tiempo sin verte por el barrio! Iyo, ¿qué pasa con tu rollo? ¿Te has mudado o te has metido en un búnker o qué?"

Se suelta para preguntarle a alguien, con sorpresa y un puntito de vacile, qué le pasa últimamente o de dónde le viene esa actitud. Vale para cuando tu colega aparece de repente con un talento nuevo, un cambio de estilo o una seguridad que no le conocías. No es bronca seria, es curiosidad con guasa canaria.

"Chacho, si ayer quemabas hasta el agua y hoy te marcas unas croquetas finas con mojo. ¿Qué pasa con tu rollo? ¿Te fichó un chef en Las Canteras o qué?"

Se suelta para preguntarle a alguien, con cachondeo y sin mala leche, qué le pasa con su actitud o su movida. Va perfecto cuando vuelve de viaje y de repente se pone intenso con acentos inventados, palabras en otros idiomas y postureo internacional, aunque no se entienda ni qué está hablando. Un clásico para bajarle los humos.

"Pero tú qué haces, crack: ayer ibas normal y hoy vas de mon amour con acento raro. ¿Qué pasa con tu rollo? Pareces recién aterrizado de un Erasmus imaginario en Palma."

Se suelta para preguntarle a alguien, medio en broma y medio en plan cotilla, qué le pasa con su estilo o su actitud cuando de repente cambia de rollo. Vale para ropa, peinado, forma de hablar o hasta para una nueva “vibra” rara. No es bronca, es vacile con curiosidad sevillana.

"Quillo, ayer venías en chándal y hoy te plantas con camisa de flores y gafas de sol en la oficina. ¿Qué pasa con tu rollo? ¿Te ha dado un aire o qué?"

Se suelta para vacilar a alguien cuando de repente se viene arriba y hace algo increíble, como si hubiera pillado un truco secreto o una pócima. Va con tono irónico y de colegueo, no es para bronca. Es ese: ¿y tú ahora de dónde sacas tanto nivel, chaval?

"Ayer no metías una y hoy estás enchufadísimo en la pachanga, metiendo triples a lo loco. A ver, ¿qué pasa con tu rollo? ¿Te ha bendecido la Virgen de Begoña o qué?"

Se suelta para preguntarle a alguien, normalmente con confianza, qué le pasa o por qué va tan raro. Puede sonar a vacile o a toque de atención suave, según el tono. Es como decir: ¿qué te pasa, colega, qué película te estás montando? En Madrid encaja perfecto para cortar el rollo sin ponerse dramático.

"Pedro, llevas diez minutos pidiéndole perdón al microondas porque pitó. Tío, ¿qué pasa con tu rollo? ¿Te has tomado tres cafés o qué?"

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!