Agur Ben-Hur
Expresión de despedida muy teatral y cachonda, mezclando el agur vasco con la épica de la peli Ben-Hur. Se suelta cuando te piras a lo grande, con dramatismo, ya cansado del percal. Es como decir me largo por la puerta grande, que os vaya bonito, pero con bastante más guasa y peliculero total.
Estar en el chiguito
Se usa en La Rioja para decir que alguien está empanado, en su mundo, sin enterarse de nada de lo que pasa alrededor. Es como cuando te hablan y tú con la mirada perdida pensando en las musarañas. Viene a ser el primo riojano de estar en la luna de Valencia, y hay que admitir que suena bastante simpático.
Hacerse el vaporcito
Se dice de quien va de curioso, se mete donde no le llaman y acaba montado en un lío o en un chisme. Es como el vapor de la olla, que se cuela por todas partes y al final lo impregna todo. Vamos, que por cotilla te pringas y luego no hay quien te saque del marrón.
Montar un circo
Se dice cuando alguien exagera una situación sencilla y la convierte en un show lleno de drama, quejas y ruido. Es como si en vez de tomarse las cosas con calma se pusiera a organizar un espectáculo caótico con payasos, gritos y todo el pack. Vamos, que hace un numerito de campeonato sin venir mucho a cuento.
Pirarse a escalar
Expresión para decir que te largas a hacer escalada, normalmente al monte, para desconectar, despejarte la cabeza y echar el día fuera. Es el típico plan de escapada cuando estás hasta arriba de curro o de gente y necesitas roca, aire y un poco de aventura. Suena informal y muy de colega.
Echarse un farde
Se usa cuando alguien presume a lo bestia, adornando la historia con mentiras o exageraciones para quedar como el más crack del lugar. Es el típico colega que convierte una pachanga en final de Champions y una trucha normalita en monstruo legendario. A veces hace gracia, pero también cansa un poco cuando no se baja del pedestal.
Más claro que la sopa de ajo
Se usa para decir que algo es muy evidente, tan obvio que casi da risa explicarlo. La imagen es que la sopa de ajo es un plato humilde, sencillo y sin misterio, así que si algo está más claro que la sopa de ajo es que canta por bulerías. Ideal para cuando alguien descubre la pólvora muy tarde.
Palmarla
Forma campechana y directita de referirse a estirar la pata, o sea, morir. En La Rioja, hasta las desgracias tienen su toque de gracia.
Estar más perdido que un piojo en La Rioja
Se dice cuando alguien va totalmente desorientado, sin enterarse de nada, como pollo sin cabeza. Vamos, que no sabe ni dónde está parado ni por dónde le da el aire. La gracia está en la imagen absurda del piojo en La Rioja, como si lo soltaras en una bodega y no encontrara ni a quién agarrarse.
Andar como un choco
Se dice cuando alguien va despistadísimo, como si estuviera en Babia: no se entera de nada, se mueve sin rumbo o hace cosas sin mucho sentido. También vale para esos días en los que tienes la cabeza en otra parte y todo te sale torcido. Vamos, que vas como un choco y se te nota a kilómetros.
Ponerse fino de pastelitos
Se dice cuando alguien se ha pegado un buen atracón de pastelitos y ha comido como si no hubiera un mañana. Acaba reventado, empachado pero feliz, con el azúcar disparado y cara de no poder con su alma. Es muy de sobremesa larga, bandeja de dulces delante y cero vergüenza, que para eso se ha venido a disfrutar.
Irse de chiquiteo
Expresión típica de La Rioja para salir a tomar chiquitos, o sea, vasitos de vino, normalmente por la zona de pinchos. La idea es ir de bar en bar, pedir un vinillo y picar algo, sin liarte a una copa enorme en el mismo sitio. Plan clásico de cuadrilla y de buen comer, y encima suele salir barato.
Joder la marrana
Expresión para decir que alguien está fastidiando algo que iba bien, liando la cosa o metiendo ruido porque sí. Es como cuando todo estaba tranquilo y llega uno a tocar las narices y a desbaratar el plan. Suele usarse con un punto de cabreo pero también de cachondeo, porque siempre hay un colega especialista en joder la marrana.
Tener más tornillos que un taladro
Expresión divertida para decir que alguien está un poco pallá, pero en plan creativo, con ideas raras, locas y ocurrencias que no se le ocurren ni al Tato. En vez de faltarle un tornillo, parece que le sobran unos cuantos y los va usando para montar sus paranoias. Es medio crítica, medio halago, según el tono, y la verdad es que tiene su gracia.
Recalar
En La Rioja, recalar es cuando dices muy digno que te vas para casa temprano y, misteriosamente, acabas otra vez en el mismo bar o en otro aún peor. Es como hacer escala alcohólica no planificada. Prometes sofá y manta, pero terminas con vino, risas y quizá un poco de arrepentimiento al día siguiente.
Irse de señora Galerías
Se dice cuando alguien sale de compras con mentalidad de señora profesional del pasillo, revisando folletos, comparando precios y cazando chollos como si fuera deporte olímpico. No es ir a mirar, es ir a arrasar con las ofertas y volver cargado de bolsas. Y oye, cuando pillas tres por el precio de uno, da gustito.
Ir de chiquiteo
Ir de chiquiteo es hacer una ruta de bar en bar tomando chiquitos, o sea, vasitos de vino, normalmente con un pincho o algo para picar. Es un plan muy de La Rioja para calentar motores, charlar con la cuadrilla y acabar con alegría sin necesidad de liarla desde el minuto uno. Puro ritual.
Dar al timbre
Se dice cuando alguien se queda cortado, pasmado o en blanco, como si se hubiera quedado plantado delante del timbre sin atreverse ni a apretar. Vale para un susto, una sorpresa o cuando te impresiona alguien y te quedas con cara de póker. Muy de quedarse ahí, quieto, sin reacción, y hacer el ridículo un poquito.
Estar más perdido que un sarmiento en la montaña
Expresión muy riojana para decir que alguien está totalmente desorientado, sin idea de lo que pasa ni por dónde tirar. El sarmiento es la rama de la vid, así que imaginarlo solo en mitad de la montaña es como ver a tu colega de ciudad en un viñedo sin cobertura. Y hay que admitir que la imagen tiene su gracia.
Andar hecho un gallo
Dícese de la persona que va por ahí sacando pecho, inflado de orgullo y con aires de superioridad, como si fuera el rey del corral.
Colgar las promesas
Se usa cuando alguien promete cosas a lo loco y luego nunca cumple, como si dejara esas promesas colgadas en una percha y se olvidara de ellas para siempre. Vale para políticos, colegas, parejas o quien sea que hable mucho y haga poco. Y oye, viene de perlas para señalar al típico bocas con un poco de guasa.
Darle duro
Degustar vino con tanta pasión y conocimiento, que hasta los enólogos se quedan cortos. Se le suele ver a quien es poseedor del don de encontrar sabores inimaginables en un simple trago.
Estar en estrella
Se usa cuando alguien tiene una racha brutal de buena suerte, como si la vida le guiñara el ojo todo el rato. Es esa persona que siempre cae de pie, le salen bien los planes más locos y encima se lleva los premios sin esforzarse mucho. Vamos, que parece que nació con la estrella bien puesta, y a veces hasta da un poco de envidia.
Ir a cacho
Se dice cuando sales sin plan, a ver qué cae, y vas enlazando bares, fiestas o lo que salga sobre la marcha. Es ir a la aventura, con cero organización y mucha cara dura, confiando en que la noche te lo ponga fácil. En La Rioja suena a cuadrilla, vino y acabar donde menos te lo esperas.
Asomarse al balcón
Dícese de la acción de chusmear o cotillear sobre lo que hacen los demás, especialmente vecinos u otras personas del pueblo. Los riojanos tienen un máster en observar discretamente desde el balcón.
Nacido en los vinos
Se dice de alguien que parece haber venido al mundo entre barricas, porque entiende de vino, lo bebe con soltura y habla del tema como si fuera sumiller, pero sin haber pisado una escuela de enología. Es como tener el vino en la sangre, para bien o para mal, y la verdad es que tiene su encanto.
Echar un pote
En La Rioja, echar un pote es irse de vinos con los colegas, de bar en bar, disfrutando el chateo y las tapas sin prisas. Es ese momento sagrado en que aparcas las obligaciones y te entregas al vino, a la charla y a arreglar el mundo a base de rondas. Y oye, tiene su arte.
Recaer de Logroño
Se dice cuando juras que hoy te portas bien, que solo sales un rato o que ni pisas el bar, y al final acabas liado en Logroño con la cuadrilla, dos copas, un pincho y la risa floja. Vamos, el clásico “me lío sin querer” versión riojana. Y sí, suele pasar más de lo que se admite.
Andar de vendimia
Se dice cuando alguien va liado con la vendimia, o sea, con la recogida de la uva y todo lo que trae: curro en el campo, madrugones, cuadrilla y ese ambientillo de pueblo que acaba en almuerzo y vino. En La Rioja suena muy natural en temporada. No es tanto irse de fiesta, es estar metido en faena.
Estar a pachas
Se dice cuando dos o más personas van a medias con algo, normalmente pagando o compartiendo gastos. En plan: tú pones una parte y yo la otra, y así nadie se escaquea. También vale para compartir una compra o un plan, como una cena, una botella de vino o la gasolina. Muy de andar en modo justo.
Estar a la parra
Se usa para decir que alguien está empanado, en su mundo, sin enterarse de nada de lo que pasa alrededor. En plan que le hablas y parece que está mirando las parras de la viña pensando en las musarañas. Muy típica para vacilar a colegas que se quedan colgados. Y oye, tiene su gracia cuando no hay prisa.
Echar un vinito
Expresión muy típica para decir que vas a salir a tomar vino de tranquis, casi siempre en buena compañía y con charla larga. No es solo beber, es el ritual de ir de bar en bar, picar algo y arreglar el mundo a base de crianza y risas. En La Rioja casi cuenta como tradición sagrada, y oye, tampoco les falta razón.
Arrejunte
Se dice cuando hay un montón de cosas o de gente amontonadas, sin mucho orden, como un apelotonamiento. También vale para una quedada improvisada que se monta en dos minutos y acaba siendo un gentío. Es como decir que se ha hecho un buen jaleo o un buen mogollón. Muy de pueblo y muy apañado.
Estar rendido como truja
Se usa en La Rioja para decir que alguien está reventado de cansancio, sin fuerzas ni para levantarse a por agua. Es ese agotamiento de llegar a casa después de currar en la viña todo el día y caer redondo. Es una forma muy gráfica y rural de decir que estás hecho polvo, y la verdad es que pinta bien la escena.
Pasta larga
Se dice cuando alguien tiene mucha pasta o se ha sacado un buen pellizco. Vamos, que no hablamos de calderilla, sino de dinero de verdad, del que te da para invitar a la cuadrilla, pagar rondas sin mirar el precio y todavía te sobra para el taxi. Suena muy de calle y bastante fanfarrón, la verdad.
Chapuzón de risas
Se usa para hablar de un momento tan bestia de cachondeo que acabas llorando de la risa, como si te tiraras de cabeza a una piscina llena de chistes malos y carcajadas. Es de esas situaciones en las que ya ni puedes respirar bien, pero sigues riéndote porque el desmadre tiene su encanto.
Estar como una hoja
Se usa para decir que alguien tiembla muchísimo, ya sea de miedo, de frío o de nervios, igual que una hoja cuando la zarandea el viento. Es la típica frase que suelta tu abuela cuando te ve castañeteando los dientes. Es muy gráfica y un pelín dramática, pero oye, por eso mismo tiene su encanto.
Andar balseando
Se dice cuando alguien va por ahí sin rumbo, dando vueltas como si el tiempo no valiera nada. No es exactamente pasear con plan, es más bien deambular, matar el rato y dejarse llevar, a veces con un puntito de escaqueo. Vamos, que estás por el pueblo a tu bola, sin prisa y sin objetivo claro.
Ponerse fino
Se dice cuando te pones las botas comiendo o bebiendo, de esos días en los que no hay freno y todo entra. Puede ser por gusto o por ansia, pero siempre con abundancia. En La Rioja suele ir pegado a un buen vino y una mesa larga. Vamos, que sales rodando y feliz.
tener mala fábrica
Expresión que se utiliza para señalar a alguien que tiene muy mal carácter o es un poco gruñón, como si lo hubieran fabricado así.
Echar la parra
Expresión típica riojana para referirse a cuando alguien se pone a hablar y no hay quien lo pare, como si su charla creciera tanto como las viñas de la región.
Echarle un ojo a las viñas
Se usa cuando alguien dice que va a revisar las viñas, como quien va a hacer una inspección rápida y seria, pero en realidad suele ser la excusa perfecta para escaparse un rato, respirar campo y catar unos vinos. Es muy de pueblo riojano, de esas frases que suenan inocentes pero esconden planazo.
Armar jarana
Expresión para decir que se monta un buen jaleo, con risas, voces, chistes y ambiente de fiesta. No tiene por qué ser algo malo, más bien es sinónimo de pasarlo bien a lo grande y hacer ruido. Muy de cuadrilla que se viene arriba con dos vinos y acaba liándola parda, pero con alegría.
Chico/a patatero/a
Expresión cariñosa para hablar del chaval o chavala del pueblo que siempre está de coña, con chistes, imitaciones y comentarios graciosos. Se asocia a la gente joven de zonas donde se cultivan patatas, muy de pueblo, muy de bar de toda la vida. Suena a colega campechano que anima cualquier fiesta, aunque a veces se pase un pelín de payaso.
Tener un jardín en la cabeza
Se dice de alguien muy despistado, que está en su mundo y se entera de la mitad. Como si en vez de ideas claras tuviera florecitas, mariposas y regaderas dando vueltas. Es una forma medio cariñosa de decir que la persona va a su bola y que concentrarse no es precisamente su superpoder, aunque a veces tiene su encanto.
Ir de misa
Se dice cuando sales, muchas veces en domingo, a dar una vuelta sin plan fijo, como si fueras a misa pero en realidad acabas donde te lleve el cuerpo. Es ir a ver qué cae, pasear, asomarte por el centro y terminar de cañas. Muy de improvisar y dejarse liar, que también tiene su encanto.
Estar como un pacharán
Se dice de alguien que está en su mejor momento, con energía a tope, buena cara y un punto de alegría contagiosa. Igual que un buen pacharán casero bien hecho, entra solo y anima el cuerpo. Es una forma muy riojana de decir que la persona está estupenda, con chispa y con ganas de jarana, y la verdad es que suena de lujo.
Irse de encargo
En La Rioja se dice cuando alguien se va de fiesta con plan de liarla bien y volver tardísimo, normalmente con el sol ya saludando. No es un simple salir a tomar algo, es ir con misión, con ganas y sin prisa por volver. Suele oler a cuadrilla, vino y resaca de las que te ponen humilde.
Tirar de la bota
Se dice cuando te pones a beber vino directamente de la bota, a morro y con arte, normalmente en cuadrilla y sin prisas. Es muy de plan riojano de campo, merienda y risas, donde lo importante no es catar fino, sino compartir y echar la tarde. Si acabas con la camisa salpicada, cuenta como tradición.
Subirse a la morera
Expresión tradicional riojana usada cuando alguien está fantaseando o se ha despistado tanto que parece estar en otro planeta, disfrutando de su propio mundo paralelo.