Se dice de quien va de curioso, se mete donde no le llaman y acaba montado en un lío o en un chisme. Es como el vapor de la olla, que se cuela por todas partes y al final lo impregna todo. Vamos, que por cotilla te pringas y luego no hay quien te saque del marrón.
"Te pusiste a hacerte el vaporcito en la cocina y ahora medio pueblo sabe que te zampaste las empanadillas de Doña Pepa."