Se dice cuando alguien va liado con la vendimia, o sea, con la recogida de la uva y todo lo que trae: curro en el campo, madrugones, cuadrilla y ese ambientillo de pueblo que acaba en almuerzo y vino. En La Rioja suena muy natural en temporada. No es tanto irse de fiesta, es estar metido en faena.
"Este finde no cuentes conmigo, que ando de vendimia con la cuadrilla y acabamos reventados. Luego cae un vino y un bocata, pero primero toca currar."