Se dice cuando alguien va despistadísimo, como si estuviera en Babia: no se entera de nada, se mueve sin rumbo o hace cosas sin mucho sentido. También vale para esos días en los que tienes la cabeza en otra parte y todo te sale torcido. Vamos, que vas como un choco y se te nota a kilómetros.
"Mira a Nacho, anda como un choco: ha enchufado el router en la tostadora y luego pregunta por qué no va el wifi, qué figura."