Chinchibarra
En Cusco se usa para hablar de alguien bien torpe y desastroso, que siempre mete la pata y arma lío sin querer cuando las cosas ya están complicadas. Es esa persona que intenta ayudar y termina empeorando todo, pero igual hace gracia porque su caos ya es casi parte del paisaje.
Mitad-mitad
Se usa cuando quieres que algo se pague o se reparta a partes iguales, sin vivos ni aprovechados. Es como decir vamos a medias, pero con saborcito bien peruano. Sirve para cuentas, tragos, taxis o cualquier gasto compartido. Básicamente, tú pones la mitad, yo pongo la otra y todos felices.
Mañazo
En Cusco se usa para hablar de alguien que siempre está con la queja lista, medio llorón, medio pesado, pero igual le tienes cariño. Es como decir que la persona tiene un talento especial para encontrarle el pero a todo. No es un insulto brutal, más bien una puyita con humor, aunque a veces cansa un montón.
Cerrar chullo
Frase que usan en Cusco para decir que alguien ya tomó una decisión firme y no hay vuelta atrás. Es como imaginarse amarrando bien fuerte el chullo antes de salir al frío andino, ya listo para lo que venga. Suena graciosa, pero cuando alguien cierra chullo, mejor créele, porque va en serio.
Cheler
En Cusco se le dice cheler a la persona que siempre está al acecho del chisme, parada en la puerta o en la esquina para escuchar qué pasa. Es el clásico vecino sapo que se entera de todo antes que nadie. No es un insulto brutal, pero sí va con su buena dosis de burla y cariño chismoso.
Meterse su parque
En Cusco se usa para decir que alguien se da su tiempo para relajarse a gusto, sin estrés y sin que le importe mucho el resto. Es como desconectarse del mundo y disfrutar su propio espacio, ya sea tirado en la cama, en la plaza o donde sea. Suena tranquilo, pero también un poco de ya fue todo por hoy.
Me estoy yendo de champa
Expresión cusqueña para decir que uno se va volando, casi escapando a la mala, sin hacer mucha bulla. Es como largarse antes de que te caiga algún encargo pesado o un problema. Se usa cuando quieres desaparecer rápido de un lugar, medio a la volada, y sinceramente tiene su gracia cuando la sueltas en el momento justo.
¡Posible, hermano!
Expresión cusqueña que se usa para decir que algo sí se puede hacer, que está al alcance y que la persona tiene la maña, la fuerza o los recursos para lograrlo. También funciona como grito de ánimo entre patas, como diciendo claro que se puede, no seas miedoso. Suena motivador y un poco desafiante, con ese saborcito andino que levanta el ánimo.
Echar canchita
Expresión bien cusqueña para hablar de ponerse a chismear rico, con calma y sin apuro. Es cuando te juntas con alguien para soltar todo el comadreo, enterarte de la novela completa del barrio y comentar la vida ajena mientras el tiempo pasa volando. No es solo chisme, es casi un ritual social, y la verdad es que tiene su encanto.
Puchumuy
Término bien cusqueño para hablar de alguien que está bailando de forma exagerada, chistosa y medio descontrolada, casi siempre con unos tragos de más encima. Es ese baile medio ridículo pero entrañable que hace que todo el mundo se ría y lo mire. Y la verdad, cuando alguien se puchumuye, la fiesta se pone más divertida.
Llaguar
En Cusco se usa llaguar para hablar de hacer algo tan bien que hasta da gusto verlo. No es solo cumplir, es dejar el trabajo pulcro, con estilo, como quien remata la chamba con cariño y detalle. Se aplica para bailes, trabajos, platos de comida o cualquier cosa que quede impecable. Y la verdad, suena bien sabroso.
Chachawasi
Se usa en Cusco para hablar de la casa o local donde se va a chupar rico, sobre todo chicha, aunque al final caiga de todo. Es ese punto de reunión donde la gente se sienta, bebe, raja de la vida y termina armando historias imposibles. Básicamente, es el templo sagrado del chisme etílico y la exageración creativa.
Eres un tijera
En Cusco se dice eres un tijera para rajar de alguien que es bien chismoso, que mete su cuchara en todas las conversaciones y siempre anda cortando la buena onda con su meticheo. Es como decir que la persona vive pendiente del chisme ajeno y no puede quedarse callada. Y hay que admitir que la expresión tiene su gracia.
Chasquear
En Cusco se usa chasquear para decir que alguien come o toma algo con muchas ganas, rápido y con harto gusto, casi como si se estuviera devorando el plato. Es ese momento en que tienes un hambre brutal y lo que te sirven te sabe a gloria. Y la verdad, cuando se chasquea rico, hasta el mal humor se olvida.
hacer circo
Montar un espectáculo dramático por cualquier cosa, como si estuvieras en la plaza rodeado de turistas grabando con el celular.
traje del Inti
Se usa en Cusco para vacilar a alguien que sale tempranito a la calle con pijama o ropa de dormir, todo sonso y con cara de no haber despertado bien. Es como decir que anda con el uniforme oficial del sol, directo de la cama al mundo real. Y la verdad, todos hemos salido alguna vez con nuestro traje del Inti sin querer.
Yonca
En Cusco se usa para hablar de alguien que parece imán de la suerte, ya sea buena o mala, según cómo venga la mano. Puede ser el pata que siempre gana en las cartas o el que llega y se malogra todo. Es como decir que la persona es un amuleto viviente, pero a veces más salado que ceviche sin limón.
Hacerse la agua
Expresión usada cuando alguien se hace el loco y finge que no sabe nada, aunque por dentro esté más enterado que el noticiero. Es como hacerse el desentendido para zafar de un problema, evitar chismes o no dar explicaciones. Muy útil cuando no quieres meterte en broncas, aunque a veces se te note a kilómetros.
Chambeada
Currar, trabajar intensamente, a veces pegado al chamba (trabajo) o tarea que te consume. Vamos, cuando estas en modo máquina.
Blanco
En Cusco se usa blanco para hablar de alguien que no cacha nada de las costumbres locales, sobre todo en fiestas andinas, rituales o comida típica. Es el que se queda mirando sin entender qué pasa, medio perdido entre danzantes, chicha y huaynos. No siempre es insulto, pero sí suena a que está bien desubicado, y la verdad es que a veces hace gracia.
Taipa
En Cusco se dice taipa cuando un plato viene bien cargado, con harta comida y sin miseria. Es esa porción que ves y piensas que no te la acabas, pero igual le entras con fe. Se usa mucho en mercados y picanterías, porque allá la gente sabe que barriga llena corazón contento, y eso siempre se agradece.
Estar en la luna de Písac
Se le suelta a alguien cuando está distraído, como en las nubes, mirando al vacío y cero conectado con lo que pasa. Es la versión cusqueña de estar en la luna, con guiño a Písac, que suena bonito y bien local. Ideal para clases, reuniones o cuando te hablan y tú estás en modo turista mental.
¡Qué estado, compadre!
Se usa en Cusco cuando alguien está en modo ultra relajado, medio tirado, con una flojera deliciosa después de comer o de un día largo. Es como decir que estás en un estado de pereza total, sin ganas de moverte ni para cambiar de canal. Y la verdad, a veces ese estado es gloria pura.
Señor de las papas
Se dice del pata que no conoce la palabra dieta y se manda con las papas como si cada almuerzo fuera pachamanca dominical. Es el que siempre pide porción extra, se sabe todas las variedades de papa y las ama en todas sus formas. Básicamente, un devoto total del tubérculo andino, y hay que admitir que tiene su encanto.
Tirar choclito
Expresión bien cusqueña para decir que alguien está coqueteando, lanzando indirectas o tratando de conquistar a otra persona con halagos y sonrisitas. Es como cuando uno se pone meloso y empieza a tirar labia a ver si liga algo. Suena inocente, pero todos saben que el choclito viene con intención.
Trazarse
En Cusco se usa para decir que alguien se queda ido, colgado, como en pausa, mirando al infinito sin procesar mucho. Es ese momento en que tu cuerpo está presente pero tu mente anda por los cerros de Úbeda, o mejor dicho, por Machu Picchu. No siempre es malo, pero si te trazas en clase, fijo que te pierdes la mitad.
Achorar
En Cusco y en Perú en general, achorar es ponerse bravo, sacar el lado maleado cuando alguien te falta el respeto o se quiere pasar de vivo. Es como decir que te calientas y te pones en modo barrio, listo para responder. No siempre acaba en bronca, pero el mensaje es claro: mejor no sigas molestando.
Jato
En Cusco y en varias partes de Perú, jato es la forma bien callejera de decir casa, guarida o el lugar donde vives y haces tu vida. No es solo el techo, es tu espacio sagrado donde caen los patas, se arma la conversa y se pasa el frío. Suena cercano, peruano total y con bastante cariño.
Cachar
En Cusco, cachar se usa para decir que estás tratando de entender algo que te cuesta un montón, como cuando estás medio perdido y tu cerebro va con retraso. Es ese momento en que haces esfuerzo máximo para pillar la idea y recién ahí dices ya, ahora sí estoy cachando. Y hay que admitir que suena bastante gracioso.
Masa
En Cusco se usa para hablar del pata que es la mala influencia del grupo, el que siempre prende la mecha y te empuja a hacer huevadas que luego te arrepientes. Es ese amigo que nunca dice que no a un plan loco y que encima te convence de seguirle el ritmo. Peligroso pero bien divertido, hay que admitirlo.
Ch'aki
Palabra bien cusqueña para hablar de la resaca, pero no cualquier resaca, sino esa que te deja seco, con dolor de cabeza, sin ganas de nada y arrepintiéndote de hasta el último trago. Es como decir que el cuerpo está castigado por la farra de la noche anterior, aunque igual uno sabe que lo volverá a hacer.
Llama broder
Expresión cariñosa y medio vacilona para llamar a un amigo muy cercano, mezclando el rollo andino con el animal más icónico de la zona. Es como decir hermano o causa, pero con ese toque chistoso de compararlo con una llama. Suena muy de pata confianzudo, de esos con los que te ríes hasta de la desgracia.
Yaipita
Palabra bien cusqueña para pedir una ayudita extra, una mano salvadora cuando ya no das más. Es como decir échame la mano, pero con más cariño y confianza de barrio. Se usa entre patas, en la chamba, en el cole, donde sea que estés hasta el cuello. Y la verdad, suena tan cute que provoca ayudar.
Capazito
Se usa en Cusco para decir que algo es posible, como un tal vez pero con sabor local. Suena medio coqueto, medio travieso, como que quieres pero tampoco te quieres comprometer del todo. Es una forma suave de dejar la puerta abierta sin decir ni sí ni no, y la verdad es que tiene bastante encanto.
Hacerse el ch'amakani
Expresión que viene del quechua y se usa para hablar del que se hace el loco, el desentendido o el muy inocente cuando en realidad sabe perfectamente qué pasa. Es ese que tiene responsabilidad encima, pero se hace humo para no asumir nada. Y hay que admitir que todos hemos tenido un ch'amakani en la familia o en la chamba.
Choq'e
En Cusco se usa para llamar al primo de forma cariñosa, aunque a veces suena medio burlón cuando el pata es torpe, distraído o siempre la está cagando. Es como decirle primo medio sonso pero con cariño, entre confianza y chacota. No es súper formal que digamos, pero en la familia y entre patas entra suavecito.
Doblar la esquina
En Cusco se usa para hablar de esa persona que no aguanta ni medio segundo con un chisme y sale volando a contárselo a otro. Es como decir que apenas escucha algo jugoso ya está desapareciendo en la esquina para ir de sapo. Es medio chistoso, pero también te deja marcado como el chismoso oficial del barrio.
Ponerse cholo
En Cusco ponerse cholo es como activarse con orgullo y coraje cuando alguien te quiere pasar por encima. Es plantarse firme, sacar la vena andina y no dejarse pisotear. No es solo valentía, también es identidad y dignidad. Y hay que admitir que cuando alguien se pone cholo de verdad impone bastante respeto.
Chupar el rayo
Expresión popular para decir que alguien va a beber como condenado, con ganas y sin miedo a la resaca. Se usa sobre todo cuando hay fiesta grande, chelas por montones y el plan es acabar bien alegrón. Es como anunciar que hoy no se toma suavecito, hoy se va con todo y que sea lo que el rayo quiera.
Jato
Forma coloquial de referirse a la casa o el hogar, sobre todo cuando quieres invitar a alguien con confianza.
Juntacho
Palabra bien cusqueña para invitar a una reunión entre patas, casi siempre con chelas, pisco o lo que caiga. Es como decir vamos a juntarnos a conversar, chismosear y vacilar un buen rato. Suena a plan improvisado pero sabroso, y la verdad es que cuando alguien propone un juntacho es difícil decir que no.
Estadiar
Verbo usado cuando alguien te mira fijo, sin disimulo, como si estuviera en la tribuna de un estadio viendo el partido más importante de su vida. Es esa mirada intensa, curiosa y un poco chismosa que te hace sentir observado todo el rato. Y sí, a veces da risa, pero también puede incomodar bastante.
De ley
Expresión muy usada en Cusco para decir que algo es seguro, fijo, que va a pasar sí o sí. Es como ponerle sello de garantía cusqueña a lo que dices, casi como jurarlo pero en versión callejera y relajada. Cuando alguien suelta un de ley, es porque está convencidísimo de lo que afirma, o al menos eso aparenta.
Ponerse la percha
Expresión que se usa cuando alguien se arregla con todo, se viste elegante y se pone su mejor pinta para una ocasión especial. Es como pasar del look de diario a modo gala total, con ropa planchadita, peinado decente y actitud de estrella. Y hay que admitir que cuando uno se pone la percha se siente otro nivel.
Hacerle oído de tacho
Se usa cuando alguien decide ignorar por completo lo que le dicen, como si las palabras fueran directo al tacho de basura. Es esa actitud de hacerse el loco, no escuchar consejos, regaños ni advertencias. Muy útil cuando no quieres rayarte, aunque a veces se te pasa la mano y quedas como medio terco, hay que admitirlo.
Canchis
En Cusco se usa para hablar del típico personaje que se las da de importante, presume de todo y se cree la última chupada del mango sin tener con qué respaldarlo. Es el que habla fuerte, exagera logros y se inventa contactos. Básicamente, un sobrado que da risa más que respeto, aunque a veces entretiene verlo actuar.
Hasta el ni que
Expresión bien cusqueña para decir que algo está llenísimo, reventando de gente o llevado al extremo. Se usa tanto para cosas buenas como malas, pero casi siempre es para rajar de lo lleno que está todo. Es como decir que ya no entra ni un alma más, que está a tope mal plan, aunque a veces haga gracia.
Estar hueveando
En Cusco se dice estar hueveando cuando alguien anda perdiendo el tiempo sin hacer nada útil, paseando, mirando el techo o metiéndose en tonterías. Es como estar vagando sin rumbo y sin ganas de ponerse serio. Suena medio burlón, pero también cariñoso, porque todos hemos estado hueveando alguna vez, aunque no lo admitamos.
Ispay
Se usa para hablar del pata que se desaparece sin avisar, se escabulle del grupo y nadie se entera cuándo se fue. Es como decir que se hizo humo, se borró del mapa o se volvió fantasma en plena reunión. Muy típico en jaranas, partidos o salidas largas, y la verdad describe perfecto a los amigos que nunca se despiden.
Estar en la noria
Se usa cuando alguien está dando vueltas con lo mismo y no avanza nada, como si su vida fuera una rueda que gira y gira sin llegar a ningún lado. Puede ser con decisiones, con el trabajo o con el amor. Es esa sensación de estar cansado, mareado y encima sin resultados. Y la verdad, agota solo de verlo.