Se usa para decir que alguien está hecho bolas, dando vueltas y vueltas con un tema sin llegar a nada claro. Como cuando te quedás pegado pensando lo mismo y no avanzás ni medio centímetro. Es como estar subido a una noria mental que no para nunca. Y la verdad, a todos nos ha pasado más de una vez.
Se usa cuando alguien se queda pegado a un mismo tema y le da mil vueltas sin avanzar nada, como si estuviera subido a una noria dando círculos eternos. Habla de esa sensación de estancamiento mental que agota a todo el mundo alrededor. Es como ver a alguien pensando mucho pero resolviendo cero, y encima repitiendo la misma cantaleta.
Se usa para hablar de alguien que da vueltas y vueltas con el mismo cuento, pero no avanza nada. Como cuando uno planea, se queja, hace drama, pero al final no concreta ni medio. Sirve para señalar a esa gente que vive en la pura carreta y cero acción, y hay que admitir que a veces todos hemos estado en la noria.
Se usa cuando alguien está dando vueltas con lo mismo y no avanza nada, como si su vida fuera una rueda que gira y gira sin llegar a ningún lado. Puede ser con decisiones, con el trabajo o con el amor. Es esa sensación de estar cansado, mareado y encima sin resultados. Y la verdad, agota solo de verlo.
Se usa para decir que alguien anda dando vueltas sin llegar a nada, como si estuviera atrapado en un ciclo eterno de dudas, torpeza o puro desmadre mental. Es esa banda que piensa y piensa pero no decide, o que intenta hacer algo sencillo y nomás no le sale. Básicamente, está atorado en su propia noria mental, y da hasta ternurita.