En Nicaragua jalarse es mandarse una cagada épica, una metida de pata tan bruta que todo el mundo se queda viéndote con cara de ¿y este qué hizo? Puede ser algo torpe, vergonzoso o simplemente muy tonto. Es de esas cosas que luego dan risa, pero en el momento quieres que te trague la tierra.

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En Barranquilla, jalarse es ponerse dramático de más por una bobada. Es reaccionar como si te hubieran anunciado el fin del mundo, con show, quejadera y hasta lágrimas si hace falta. Se usa para vacilar a quien exagera todo y arma novela por cualquier cosa. Y sí, a veces da risa verlo desde afuera.

"Le dije a Marta que se acabó el hielo y se jaló durísimo: tiró el celular, hizo un escándalo y empezó a llorar como si le hubieran cancelado el Carnaval."

En la Ciudad de México, jalarse es animarse a ir o sumarse a un plan, casi siempre de improviso. Es el típico de: iba por algo rápido y acabé en otro lado porque alguien dijo “vámonos” y te dejaste llevar. No es tanto “hacer aventura”, es más bien aceptar el plan y moverte. Y sí, pasa seguido.

"Iba por unas tortillas y mi compa me dijo que nos jaláramos a CU a oír una jam. Entre el metro, los tacos y el cotorreo, regresé cuando ya estaban levantando los puestos."

En Áncash se usa jalarse para decir que te llevas a alguien contigo a algún sitio, casi como arrastrarlo con cariño a un plan. Puede sonar medio pícaro, como cuando te jalas a tu causa o a tu flaca a una fiesta o a un tono. No es robar literal, es más bien enganchar a alguien para que se anime y vaya contigo.

"Oye, mañana hay tono en el barrio, me voy a jalar a Juana y a la gente de la chamba para que no se hagan los aburridos y caigan con todo"

En Cartagena, jalarse es meterse en una fiesta, un evento o hasta un matrimonio sin invitación, pero con tanta labia y seguridad que nadie te cuestiona. No es entrar a lo bruto, es colarse con estilo, como si fueras primo del novio y amigo del DJ. Pícaro, descarado y, admitámoslo, a veces hasta admirable.

"Anoche nos jalamos en el matrimonio del vecino y terminamos en la mesa principal. Yo brindando como padrino y mi pana pidiendo otra ronda, y nadie sospechó nada hasta el vals."

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