Es lo que te dan de más, ese extra cariñoso que el vendedor añade sin cobrarte. Puede ser un puñadito de producto, un trozo más grande o un detallito sorpresa. Es como decir toma, para que vuelvas contento. Y la verdad, cuando cae una buena yapa, el día mejora bastante.
Es el extra que te dan cuando compras algo, como un regalito que el vendedor te suma por buena onda. En Cusco es casi ley pedir tu yapa en el mercado, porque sientes que te estás llevando más de lo que pagaste. Es tradición, picardía y cariño en una sola palabra, y la verdad es que alegra el día.
En Junín la yapa es ese pilón que le pides al casero cuando compras en el mercado, como decir échame un poquito más pues. Es un gesto de buena onda del vendedor que te suma unas papitas o unas naranjas extra. No es propina ni nada, es más bien el premio por ser cliente fiel, y la verdad siempre alegra el día.
Es el extra que te dan de regalo cuando compras algo, como un bonus por ser cliente o por caerle bien al vendedor. Pides tu porción y te meten un poquito más, o te suman algo chiquito sin cobrarte. En Piura se usa un montón en mercados y bodegas. Da gusto, la verdad.
Es el extra que te dan de regalo cuando compras algo, como un “toma, para que vuelvas”. Suele ser un poquito más de producto o un detallazo del vendedor, sin que lo hayas pedido. En mercados y bodegas peruanas es súper común. Y sí, esa yapa siempre cae como bendición.