Se le suelta a alguien cuando está distraído, como en las nubes, mirando al vacío y cero conectado con lo que pasa. Es la versión cusqueña de estar en la luna, con guiño a Písac, que suena bonito y bien local. Ideal para clases, reuniones o cuando te hablan y tú estás en modo turista mental.
"¡Jenny, ya pues! Deja de estar en la luna de Písac y copia la tarea, que el profe ya te fichó y luego no llores."