Qué significa
En Norte de Santander se usa para hablar de un trueque medio chueco, un intercambio de cosas usadas o raras donde nadie sabe bien quién ganó. Es como ese negocio improvisado en la cuadra que empieza con un favor y termina en novela. Suena a trampa, pero también a creatividad de barrio, y hay que admitir que tiene su encanto.
Ejemplos de uso
"Parce, hicimos tremendo cambalache en la cuadra, cambié la bici sin frenos por un parlante que solo suena si le pego, pero igual quedamos todos felices tomando tinto en la acera."
"Ya estuvo, tú te quedas mi playera y yo me llevo tu termo, pero échale también unas papitas, si no, ni cambalache ni nada."
"Oye, Juancho, hazme el cambalache: tú me das esa gorra y yo te paso mi camiseta del Jaguares, porque ando sin lana y mañana hay reta."
"Me aventé un cambalache con el vecino: yo le di empanadas de cazón y él me pasó un balde de camarón fresco, y todavía nos quedamos cotorreando en la puerta."
"Mano, hice un cambalache fino: le di mi radio viejo y me soltó una bicicleta medio usada y un queso ahumado. Negocio redondo, ¿o qué?"
"Oye, primo, ¿armamos un cambalache? Yo te doy la bici y tú me sueltas esa tele viejita, total ni la prendes."