Forma muy amistosa y bien litoraleña de llamar a un amigo o conocido, mezcla de che y amigo, típica de Misiones y zonas vecinas. Suena cercana, medio folclórica y con onda de mate y río. Si vivís por allá, es probable que tengas más chamigos que contactos guardados en el celu, y eso siempre es buena señal.
Forma bien del Litoral para llamar a un amigo, un compa o incluso a un conocido, sobre todo en Misiones y zonas cercanas. Es como decir che, amigo todo junto, con tonito de confianza y buena onda. Sirve para saludar, para llamar la atención o para meter un reclamo suave sin pelearte. Re de barrio.
Forma muy correntina y litoraleña de llamar a un amigo con cariño, casi como decir hermano del alma. Mezcla de che y amigo, suena cercano, de barrio y de mate en la vereda. Se usa para saludar, pedir favores o simplemente tirar charla. Y la verdad, dicho con acento correntino, entra más suave que un buen tereré.
Forma muy correntina y litoraleña de decir amigo, con un toque bien chamuyo y bien guaraní mezclado. No es solo colega, es ese compa del alma con el que compartís tereré, chamuyo eterno y alguna que otra macana. Cuando le decís chamigo, ya sabe que hay confianza, abrazo apretado y risas aseguradas, y eso siempre suma.
Forma muy correntina y litoraleña de decir amigo, mezcla de che y amigo, que se usa para hablarle con cariño y confianza a alguien muy cercano. No es cualquier colega, es casi como un hermano de la vida, de esos con los que compartís mates, chamamé y chismes del barrio sin filtro, y la verdad es que suena hermoso.
Forma bien chaqueña y cariñosa de decir amigo, metiéndole ese ch adelante que suena a confianza de años. Se usa con la gente de tu círculo íntimo, esos que ya son casi familia y te bancan en todas. Es como subir de nivel en la amistad, y la verdad es que suena re tierno.
Forma muy cariñosa y bien chaqueña de llamar a un amigo, mezcla de che y amigo, como decir compadre pero con más sabor del litoral. Se usa para saludar, bromear o marcar confianza con alguien de tu círculo. Es de esas palabras que ya te sacan una sonrisa, aunque vengas cruzado del laburo.
Palabra bien correntina y litoraleña que mezcla che y amigo, y se usa para hablarle con cariño a alguien. Puede ser un colega de toda la vida o un desconocido con buena onda en la calle. Suena cercano, campechano y medio cantadito, y la verdad es que tiene un encanto especial cuando te lo dicen de corazón.
En Corrientes se usa para llamar con cariño a un amigo, vecino o conocido con el que compartís mate, tereré y mil chamuyos. Es como decir amigo pero con tonada litoraleña y buena vibra garantizada. Suena cercano, medio pícaro y muy de la costa del Paraná, y hay que admitir que tiene un encanto especial.
Palabra bien correntina y litoraleña que mezcla che y amigo, y se usa para llamar con cariño a un colega, compadre o compañero de andanzas. Suena cercana, de confianza, muy de barrio y de costa de río. Cuando alguien te dice chamigo, es porque te tiene aprecio de verdad, no es un trato cualquiera.
Forma muy cariñosa y bien chaqueña de decir amigo, con un toque chamamecero que suena re cercano. Se usa para saludar, para bromear o para tirar buena onda en cualquier charla. Es como decir colega del alma pero en versión litoral. Y hay que admitir que suena tan dulce que dan ganas de adoptarlo al toque.
Es la palabra mágica que convierte automáticamente a un desconocido en tu mejor amigo correntino. Se usa pa' romper el hielo más rápido que un tereré se evapora al sol.
En Corrientes y el Litoral se usa chamigo para llamar a un amigo con confianza, como decir compadre, hermano o che, pero con tonito bien de acá. Sirve para saludar, pedir un favor, arrancar una charla o meterle ánimo a alguien. Suena cercano y buena onda, de esos que te sacan una sonrisa.
En Corrientes y el Litoral se usa para llamar a un amigo o a alguien con quien hay buena onda, tipo compadre, pana o socio. Es bien de calle y suena re cálido, como para arrancar charla sin vueltas. Va con cualquiera, desde tu mejor amigo hasta el que acabás de conocer en la esquina.
Palabra bien correntina y litoraleña que mezcla che y amigo para hablarle con cariño a alguien cercano. Es como decir colega del alma, pero con acento de río y chamamé de fondo. Si te llaman chamigo es porque ya pasaste de conocido random a parte de la barra fija, y eso siempre se siente lindo.
Forma bien correntina de decirle a alguien "amigo", "compa" o "che, vos" con cariño y confianza. Se usa para saludar, llamar la atención o meter charla sin tanta vuelta. No viene de "chamán" ni nada místico, es más bien un cruce popular de "che" y "amigo". Suena a litoral y queda pintado.
En Corrientes y el Litoral se usa para decir amigo, compañero o conocido con buena onda. Es como soltar un che, amigo, pero con tonito bien de la zona. Sirve para saludar, para llamar a alguien o para meter confianza sin pasarte. Si te dicen chamigo, tranqui, es cariño, no bardo.
Palabra mágica bien correntina para llamar al amigo del alma, al compadre de todas las aventuras, ese que está en las buenas, en las malas y en los chamamés de madrugada. Decir chamigo ya mete confianza, mate, río y carcajadas en la misma frase. Y hay que admitir que suena tan cálido que dan ganas de abrazar hasta al perro.
Palabra bien correntina y litoral para llamar con cariño a un amigo, compa de andanzas o socio de birras. Mezcla de che y amigo, suena a río, chamamé y vereda al atardecer. Es como decir bro pero con mate, chipá y mucha confianza encima. Si te dicen chamigo, es porque te tienen aprecio de verdad.
Es la forma más correntina de decirle 'amigo' a alguien. Con ese toque cálido y amistoso, perfecta para cualquier ocasión.
Forma muy afectuosa y bien correntina de decir amigo, con ese toque guaraní que lo hace sonar más cálido y cercano. Se usa entre compas, familia y hasta con desconocidos buena onda. Si te dicen chamigo, es porque ya entraste en el círculo de confianza, y la verdad es que suena hermoso.
En Corrientes se usa chamigo para decir amigo, compadre o socio, con ese tono bien de confianza y de barrio. Viene del cruce entre che y amigo, así que ya arranca con cercanía. Sirve para saludar, llamar la atención o tirar una frase con cariño, a veces con un poquito de gastada.
Palabra bien correntina para llamar al amigo de confianza, al compa de todas las aventuras, el que está para el tereré, el chamamé y también para ayudarte a mudarte sin quejarse tanto. Es como decir hermano del alma, pero con acento del Litoral y olor a río. Y la verdad, suena re cariñoso.